lunes, 11 de marzo de 2024

DIAZ: NO LIMPIÉIS ESTA SANGRE

 

Siguiendo con el libro de Crespi sobre la historia de Italia en 15 películas, veo Diaz: No limpiéis esta sangre, dirigida en 2012 por Daniele Vicari.

Crespi escoge esta película para el momento histórico del cambio de siglo. La película recoge, en un tono semidocumental, los sucesos que tuvieron lugar en la cumbre del G-8 en Génova, celebrada en julio de 2001, con una brutal represión policial que supuso, según declaraciones de Vicari que recoge el libro de Crespi, una suspensión de facto del Estado de Derecho. Después de un clima de tensión y algaradas en las calles, el punto más conflictivo vendría cuando la policía irrumpió de noche en una escuela, cedida para la ocasión por el Ayuntamiento genovés, en la que se hallaban descansando grupos que participaban en las protestas. La policía justificó con pruebas falsas su intervención, hubo muchas detenciones y se llegó a practicar tortura, un crimen que no estaba tipificado en el Código Penal italiano en aquel año 2001. Se incorporó posteriormente al Código Penal en el año 2017, con un tipo agravante si se producía por parte de un policía en un interrogatorio pero, según noticias de prensa de hace un año, Giorgia Meloni quería abolirlo. No parece que, ahora mismo, haya conseguido derogarlo, pero tan solo la propuesta de llevarlo a cabo es toda una declaración de intenciones de la primera ministra italiana.  

Aunque habían pasado diez años, Vicari prefirió no rodar en los escenarios donde tuvieron lugar los hechos y ser rodó en parte en Rumanía, reproduciéndose en ese país la escuela que fue asaltada por las fuerzas policiales italianas.

Como película, Diaz; no limpiéis esta sangre me resulta insuficiente. Vicari opta por crear un clima de horror, filmar la película de manera coral contribuyendo a hacerla más compleja y exponer de manera cruda alguna de las torturas, como cuando los policías desnudan y amedrentan a una joven manifestante en la comisaría.  Pero no me ha gustado la manera de narrar de Vicari, me parece atropellada, con flash backs que generan confusión y contribuyen a que sea dispersa.  Creo que es una película narrativamente espesa a pesar de que lo que expone es muy interesante.

Crespi explica que, catorce años después de los sucesos, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sancionó al Estado italiano y criticó esa falta de regulación del delito de tortura. El estado italiano subsanó dos años más tarde esa carencia y está por ver si Meloni se saldrá con la suya y logrará abolirlo. Parece que Crespi, que editó la última versión del libro en 2018, mucho antes de la llegada al poder de Meloni, escribe de manera profética al final del capítulo: Siamo un Paese in cui molti fantasma non sono morti e, come cantava Franco Califano, non escludono il ritorno. . 

domingo, 10 de marzo de 2024

LOS TRES PADRINOS

 

Considerada como un título menor de Ford, Los tres padrinos es una película no exenta de interés y que contiene en muchos momentos cine de alta calidad.  

Ciertamente, y comparado con otros westerns, es una historia muy sencilla. Tres ladrones de caballos (John Wayne, Pedro Armendáriz y Harry Carey jr.) deciden atracar un banco en una ciudad recién fundada en Arizona. Escapan, pero se adentran en el desierto y se les ha acabado el agua, con lo que su situación es muy mala ya que el sheriff del pueblo (Ward Bond) les persigue bloqueando los puntos del territorio que pueden contener agua. Vagando por el desierto, encuentran en un carromato una mujer que está a punto de dar a luz mientras su marido ha desaparecido. Asisten a la parturienta y, mientras ésta agoniza, le prometen que se harán cargo del neonato. Machacarán cactus para extraer agua y seguirán andando con el pequeño, intentando llegar a una ciudad y ponerlo a salvo, sacrificando cualquier situación personal en beneficio del menor. Armendáriz y Carey pagarán con la vida ese sacrificio y solo Wayne logrará poner al bebe a salvo y enfrentarse a un proceso judicial, muy peculiar en sus normas procesales, por el que será condenado a una pena suave de un año de prisión tras el cual se supone se hará cargo de su ahijado, provisionalmente cuidado durante ese año por el sheriff y su mujer.

Situada entre obras de mayor calado, Fort Apache y La legión invencible, parece que Ford escogió esta historia para hacer un homenaje a Harry Carey, desaparecido el año anterior, así como mejorar haciéndola en color una versión anterior que él mismo realizó en 1919. El hecho de rodar películas sencillas después de haber dirigido obras de gran complejidad fue un patrón que también vio nacer a Caravana de paz o La taberna del irlandés.

Aunque la historia sea sencilla, Ford llega a alcanzar un intenso lirismo al rodar una historia, con momentos tan dramáticos, apoyándose en la fotografía de Winton Hoch y los incomparables escenarios del californiano Valle de la Muerte. Así pues, se trata de una película muy brillante en el aspecto visual y con momentos muy emocionantes, aquellos en que los personajes ya no pueden soportar más la dureza del territorio, pero sienten un deber hacia el pequeño. Así, es Carey el primero que cae exhausto por haber renunciado a beber agua que necesita el pequeño; luego será Armendáriz quien accidentalmente caiga y se rompa una pierna ante lo cual, y como haría años más tarde en la vida real al saber que tenía un cáncer de estómago, se suicida pegándose un tiro.

Solo Wayne seguirá con grandes dificultades con el niño en brazos y, en unas escenas en que asoma el catolicismo de Ford y están admirablemente bien filmadas, se obrará un pequeño milagro y aparecerán unos animales de carga con los que podrán volver a la ciudad en que se había iniciado la acción y el pequeño quedará a salvo. El epílogo del filme es más relajado, aflora el sentido del humor de Ford y se celebra un juicio, siendo la sala de audiencias el propio bar del pueblo, en el que el juez condena con un gran margen de discrecionalidad al reo a un año de prisión e, inmediatamente después de golpear con un mazo dando fin al juicio, se pide un bourbon.

Una obra menor con momentos de obra mayor y, en cualquier caso, estimulante película de Ford. 

sábado, 9 de marzo de 2024

WHO IS ME PASOLINI

 

A partir del hallazgo, después de la muerte de Pasolini en noviembre de 1975, de un texto de poesía, Poeta de las cenizas, inédito en aquel momento; Àlex Rigola montó hace ya algunos años la obra Who is me Pasolini, en la que se da vida a esa especie de ajuste de cuentas que realiza el propio Pasolini hacia su propia persona cuando ha sobrepasado en poco los cuarenta años ya que el texto es de 1966.

Vemos el montaje en el Heartbreak hotel en unas condiciones singulares que no había visto antes en un teatro. Después de que, en el vestíbulo del teatro, Rigola nos haya hablado de la figura de Pasolini y explicado qué nos encontraremos, accedemos a una caja grande de madera, un contenedor de los que sirven para guardar obras de arte, con una capacidad para treinta espectadores. Allí ya nos espera el actor argentino Gonzalo Cunill que, vestido con el uniforme de la selección italiana de fútbol, se mete en la piel de Pasolini haciendo un monólogo de poco más de una hora de duración. El monólogo solo es interrumpido, accionando el ordenador el propio Cunill,  por una proyección de rostros que aparecen en las películas más significativas de Pasolini, un momento de El evangelio según San Mateo del principio de la película con la jovencísima Virgen María que escogió para la película y un rato en que Cunill dibuja en una gran lámina un esquema de una familia burguesa, para hablar luego de la obra y película Teorema, haciendo luego una bola con la lámina y dándole patadas contra una de las paredes, retumbando dentro de la caja cada impacto. Salvo estos momentos, el resto es un monólogo en el que el propio Pasolini desgrana algunos de los momentos más importantes de su vida, su pensamiento y su obra. Así explica la entrañable relación con su adorada madre, su incomodidad ante un padre fascista, el asesinato de su hermano por partisanos comunistas, sus primeras publicaciones en dialecto friuliano, cómo llega al cine buscando otra herramienta para explicar su universo al margen de las letras, … en definitiva, un repaso de la vida de un hombre entrado ya en la cuarentena de años

El texto es muy denso, así como muy interesante teniendo en cuenta la dimensión de Pasolini, un profeta cuyo pensamiento está siempre de actualidad en un momento en que el capitalismo más descarnado, la manipulación a la que está sometida la gente y la falta de valores caracterizan las sociedades occidentales y las llevan a un proceso de degeneración moral y corruptibilidad. Un texto que, situados ahora y tras saber las circunstancias de su muerte el día de todos los difuntos de 1975, adquiere carácter premonitorio cuando lo escribió nueve años antes.

Gran montaje, gran interpretación de Cunill y un momento para recordar a un hombre cuyo legado va reivindicando el paso del tiempo.

 

BARÇA 1- MALLORCA 0

 

El Barça de Xavi ganó 1-0 al Mallorca y sigue con respiración asistida en la Liga, no tanto por la distancia en puntos (a cinco del Real Madrid con un partido más) sino por el juego pésimo que exhibe.

La primera parte fue tan mala que casi ni me fije. ¡Vaya!, como si no la hubiese visto. Un juego espeso en ataque con pocas ocasiones, apenas el penalti que provocó Rafinha y marró Gündogan, y la única acción destacada del casi siempre decepcionante Joao Félix, en un chut ajustado al palo.

En la segunda parte se pusieron más ganas. Fermín, que salió al campo sustituyendo al lesionado Rafinha poco antes del descanso, agitó con su dinamismo habitual el partido junto a un bullanguero Tigrinho, sustituto del abúlico Joao Felix. Al jugador brasileño se le vio con muchas ganas y se agradece el esfuerzo frente a otros jugadores consagrados que sudan poco la camiseta.

Pero el factor diferencial volvió a venir de las jugadas de Lamal. Sin estar haciendo un gran partido, dejó dos destellos de super clase. En el primero, un chut muy potente hizo temblar el travesaño de la meta mallorquinista pero, en el segundo, tirando a colocar con la izquierda desde una posición parecida, la clavó en la escuadra y resolvió el partido.

Poco más a partir de entonces. Una buena combinación en ataque dejo a Gündogan en buena posición para el disparo pero, ayer, el jugador teutón tenía las piernas de mantequilla y el balón llegó manso al portero mallorquinista. Poco después, y para amarrar el resultado, Xavi retiró a Gúndogan y puso en el campo a Oriol Romeu.

Y el próximo martes, el partido más importante de la temporada. Las sensaciones son malas, pero hay que tener fe y pensar que el Nápoles también tiene sus carencias y limitaciones que le hacen transitar octavo en la liga italiana. 

jueves, 7 de marzo de 2024

YO, CAPITAN

 

Después de décadas sin pisar el Teatre Principal de Vilanova, voy con Jordi a ver Yo, capitán. No me acuerdo de la última vez que estuve en ese cine-teatro, pero sí de algunas películas que vi como 2001, una odisea en el espacio o El loco mundo del pato Donald.

Yo, capitán es una película italiana, dirigida por Mateo Garrone y que concurre como candidata por su país al Óscar a mejor película extranjera.

Explica la historia de dos adolescentes, Seydou y Mousa, que salen de su Dakar natal con la idea de llegar a Europa. Han estado ahorrando dinero para el viaje durante unos meses y se van sin avisar a sus familias.  El viaje empieza mal en Mali, donde no podrán engañar a unos soldados con pasaportes falsos, aunque podrán seguir adelante pagando un soborno. También pasan por Níger y las dificultades aumentan de manera dramática al pasar por Libia. Abandonados por los guías que los llevan en vehículos, los dos adolescentes, junto con un grupo de emigrantes que tienen el mismo objetivo, vagarán por el desierto y Seydou se verá impotente cuando una mujer caiga desplomada y todo el grupo sigue su marcha, cosa que deberá él también hacer con mucho pesar y sin acabar de prestarle el auxilio debido. Más tarde, serán atacados por una facción armada libia. Los miembros de la banda les robaran el dinero, los separarán, yendo a parar a distintas cárceles y la película se centra en Seydou, quien será vendido como esclavo junto a un emigrante que sabe de albañilería y conseguirán la libertad haciendo una fuente para un cacique local que tiene una casa lujosa en el desierto.

Una vez llegados a Tripoli, Seydou se despide del albañil ya que su prioridad es reencontrarse con su primo Mousa y culminar el viaje a Europa. Se emplea durante un tiempo como albañil esperando a Mousa que, finalmente, aparece en Tripoli pues ha podido escapar de una prisión, aunque ha sido herido en una pierna y necesita asistencia urgente siendo Europa el sitio ideal para acceder a ella por la gratuidad del sistema sanitario. Con el dinero ganado en la obra, Seydou se arriesgará y contactará con unos tipos que le ofrecen un pasaje en un barco para llegar a Sicilia y, como es menor de edad, le invitan a ocupar el puesto de capitán del barco a cambio de hacerles un 2 x 1 en la tarifa que incluya a Mousa.

En la parte final, se explica la travesía marítima, con dificultades para los pasajeros, como una mujer embarazada, y las llamadas por móvil desesperadas de Seydou ante las que no hay respuestas claras por parte de las autoridades. Pero, finalmente, el pequeño barco, atestado de inmigrantes, llega a Sicilia.

Garrone construye un filme potente, visualmente espectacular con los parajes naturales del desierto del Sáhara y narrando con buen ritmo una odisea con momentos odiosos de violencia, como si el infierno estuviera en la Tierra, pero también destacando otros de solidaridad entre los infortunados emigrantes y de Seydou hacia su primo.  Creo que la película logra un equilibrio justo, no se ignoran los peligros del viaje y la gentuza, sobre todo las incontroladas partidas armadas libias, con la que se encuentran los protagonistas; pero no hay una exhibición gratuita de la violencia en la parte en que los protagonistas pasan más dificultades y su vida está en peligro. Ante una situación dramática, y para explorar mejor a Seydou, el verdadero protagonista del filme, Garrone introduce unas secuencias oníricas que encajan bien en la película.

No es que la película explique toda la tipología de emigrantes que recorren esas rutas infernales, desérticas y marítimas, en el segundo caso infernales por culpa de los precarios medios de navegación de que disponen. Se centra en dos muchachos adolescentes con un relativo, dentro de lo que es Senegal, bienestar económico. Tienen 16 años, están escolarizados, tiempo libre como para trabajar sin conocimiento de las familias para ganar dinero y ahorrarlo para el viaje, así como disponen de teléfono móvil. Un móvil que, tanto aquí como allí, es un instrumento negativo y, en su caso, les muestra una imagen de Europa ensoñadora que los anima a arriesgar sus vidas en un peligrosísimo viaje.

Una película notable y necesaria. 

martes, 5 de marzo de 2024

NUBES PASAJERAS

 

Siguiendo con Kaurismaki, veo Nubes pasajeras, película rodada en un ya lejano 1996.

Es la historia de un matrimonio que no nada en la abundancia, han comprado a crédito una biblioteca y una moderna televisión en color con mando a distancia. Pero las cosas de complican cuando la mujer (Ilona), que trabaja como maître en un restaurante llamado Dubrovnik, pierde su empleo ya que la propietaria lo vende; y el marido (Lauri) es despedido de su empleo como conductor de tranvías ya que algunas líneas han dejado de ser rentables. El despido es especialmente cruel porque el empleador dice que ha de echar a algunos trabajadores y se juegan quién se va a las cartas.

Parece que Lauri encuentra un trabajo como chofer, pero es descartado al no superar el examen médico pues tiene problemas de audición en uno de los oídos. Ilona también encuentra trabajo, pero en un bar-restaurante en el que tiene que asumir todas las tareas y el propietario es un tipo siniestro, que no tiene los papeles administrativos en regla por lo que la policía se persona en el local para clausurarlo. Al haber dejado dinero a deber a Ilona, Lauri se presentará en casa del propietario con la intención de cobrar, pero el tipejo está con unos amigotes, igual de siniestros o más, jugando una timba y le darán una paliza dejándolo malherido en un muelle de Helsinki.

Hacia el final de la película, un antiguo trabajador del Dubrovnik se encontrará con Ilona y la convencerá que monté su propio restaurante. En principio, los bancos no quieren prestar dinero a gente tan insolvente, sin más capital que 8.000 marcos que Lauri ha conseguido vendiendo su coche pero, de manera providencial, Ilona se reencuentra con la antigua propietaria del Dubrovnik, que les presta capital para la puesta en marcha del negocio. En principio, parece que no tiene éxito pero, finalmente, hay un cierre optimista con el restaurante lleno de gente y los protagonistas mirando hacia las alturas desde la puerta del local. No obstante, también aparece antes el excocinero del Dubrovnik, que encuentra a Ilona casualmente y vemos como acaba en una clínica de desintoxicación alcohólica.

Kaurismaki ya tenía en 1996 el estilo que le ha acompañado siempre. Como declaración de intenciones, en un momento en que los protagonistas van al cine aparecen dos posters de películas: El dinero de Robert Bresson y L’Atalante de Jean Vigo.

Con diálogos escasos y cortos, y dirigiendo a los actores para que se muestren de forma inexpresiva, Kaurismaki lo fía todo al poder de las imágenes y consigue que nos metamos en la historia, empaticemos con este matrimonio al que no le salen las cosas, víctimas de una sociedad capitalista que los margina laboralmente y no les da oportunidades de promoción al negarles el crédito los bancos, y nos complazca que la película acabe con un halo de esperanza en esa última bonita escena con los dos protagonistas mirando hacia el cielo.

Si el humor aparece, como en otras películas del director finés, de forma fría y contenida; el dramatismo aparece igualmente de forma contenida, no hace falta enfatizar las situaciones ni sobrecargarlas, la exposición más sencilla es la que funciona mejor.  Y en eso Kaurismaki es un maestro.

 

lunes, 4 de marzo de 2024

ATHLETIC 0- BARÇA 0

 

Xavi y Laporta dijeron que el equipo estaba en buena racha y aún había Liga.  A pesar de que la buena racha se produjo ante Osasuna, Alavés, Granada, Celta y Getafe; ganando alguno de los partidos de manera penosa para acabar con 13 de 15 puntos posibles, se podía comprar, con mucho escepticismo por mí parte, el discurso y concederles el beneficio de la duda antes de una salida de las que diríamos difíciles, el campo del quinto clasificado de la Liga.

El resultado fue decepcionante. Mas que por no haber podido ganar, porque tampoco parece que se pusiera mucho empeño en la victoria y hasta dio la sensación de que se conformaban con el empate. Y es que el punto se podría considerar como bueno si se trata de consolidar una plaza en Champions, pues mantienes la ventaja con el Athletic y le ganas el gol average. Pero, si se trataba de apurar las opciones de ganar la Liga después del empate del Real Madrid en Mestalla, es incomprensible tan poca ambición, tanto dentro del terreno de juego como en la banda.

El Athletic demostró la misma falta de ambición respecto a ganar un puesto en Champions y da la impresión de que, con el gran objetivo de ganar la Copa tras cuarenta años, ya están cómodos en una quinta plaza y ven muy improbable quedar entre los cuatro primeros. Valverde cambió a varios jugadores respecto al partido de Copa, jugando con gente poco habitual y muy jóvenes. Sus declaraciones en rueda de prensa posterior al partido confirman esta impresión, calificó el punto obtenido de puntazo.

Lo único salvable del Barça fue el primer cuarto de hora en que pareció salir con más ambición e ideas claras. Pero fue un espejismo que duró poco y el partido se equilibró, el Athletic empezó a comerle terreno al centro del campo azulgrana, que ya había perdido por lesión a De Jong, y movía bien la pelota, intentando entrar por las bandas, pero con una evidente falta de calidad técnica en algunos de sus jugadores. El Barça solo creó peligro en una irrupción del animoso Fermín, que tapó el portero, y el posterior rechace que recogió Cancelo chutando de manera precisa desde unos cuarenta metros y obligando a, entre Unai Simón y un defensa, sacar la pelota prácticamente debajo de la línea de gol. Antes de que acabara la primera parte, enésima lesión de Pedri, que ya no deja dudas en cuanto a que sus reiterados problemas musculares son muy preocupantes.

La segunda parte fue tan mala que ninguno de los dos equipos llegó a chutar con peligro entre los tres palos. Y eso que el partido fue intenso, pero es que los jugadores no daban para más ni en uno ni en otro equipo. En el caso del Athletic, por falta de capacidad de los suplentes que casi conformaron el once inicial y, en el caso del Barça, porque llevan meses sin ningún plan de juego y solo cabía la esperanza de que, en un arranque de calidad individual de algún jugador como Lamal, se produjera una jugada de peligro que acabara en gol. 

Prácticamente inéditos los porteros, Xavi contribuyó con sus cambios a elevar el nivel de bochorno del equipo. Sin que constara ningún problema físico, realizó un incomprensible cambio sacando del equipo a un Cubarsí, cada día más asentado, para poner a Iñigo. Y remató la faena haciendo entrar al terreno de juego al inoperante Joao Félix, manteniendo en el campo al no menos inoperante Lewandovski (que frenó su racha goleadora a la que se encontró con una defensa con un poco más de nivel que en los cinco partidos precedentes) y un cambio hombre por hombre al entrar Romeu por Cristiansen, jugador éste último que también dejo ver las costuras como pivote defensivo cuando el rival tiene un poco de nivel ya que era incapaz de sacar jugada la pelota. Aunque parecía que era la última oportunidad de engancharse a la Liga, Xavi se siguió comportando como un cobarde, manteniendo la jerarquía de tener en el campo al desacertado Lewandovski antes que poner a Guiu, que le salvó el culo en el partido de ida en Montjuich cuando el partido parecía acabaría en empate a 0; o dar entrada a Tigrinho que, ya que va a costar 60 millones, se supone que ha venido a jugar minutos importantes.

Veremos qué pasa en los próximos compromisos, pero la marcha del equipo, al igual que las lesiones de De Jong y Pedri, no pinta nada bien.

 

 

 

domingo, 3 de marzo de 2024

LA ROSA PÚRPURA DE EL CAIRO

 

Rodada en 1985, La rosa púrpura de El Cairo me ha parecido, después de varias décadas sin verla, una de las mejores comedias de Woody Allen y en la que más claramente logró plasmar su gran talento.

A partir de la fantástica y descabellada idea que un personaje pueda salir de la pantalla de un cine e interactuar en la realidad con Cecilia, la desdichada protagonista para la cual el cine es una válvula de escape de una vida miserable causada por un marido maltratador y la realidad socioeconómica de la Gran Depresión, Allen establece un diálogo entre ficción y realidad; así como el poder del cine como el gran espectáculo de masas y evasión del siglo XX. Lo era en los años 30 en que se ambienta la película y lo seguiría siendo hasta prácticamente el final del siglo, antes que Internet y las plataformas televisivas lo hirieran de muerte y se encuentre agonizante en esta tercera década del siglo XXI.

Allen plantea una película con una excelente recreación de una ciudad de New Jersey en los años 30, una cuidada banda sonora y unas situaciones de comedia muy divertidas que no ocultan la dramática situación de Cecilia. Subyugada por un marido alcohólico, haragán, mujeriego y maltratador, Cecilia tendrá que escoger entre el personaje ficticio, el explorador Baxter, o el actor real que lo ha interpretado, Gil Sepherd; y escogerá a este último, es decir, el engaño y mentira asegurada que le vendrá impuesta por la cruda realidad frente a la fidelidad de un personaje que, en realidad, no existe.

Es una película de corto metraje, escasos 80 minutos, y es un acierto de Allen porque la película está muy bien, pero alargarla probablemente la hubiera estropeada. La idea da para hacer una estupenda película de esa duración pero, por la sencillez de la historia, hubiera pedido fuelle con más duración.

Mia Farrow, en un momento de su carrera espectacular con esas colaboraciones con Allen en los ochenta, está maravillosa en su interpretación de la sufrida, dulce, ingenua y soñadora Cecilia. Su rostro en el plano final, mientras ve a Astaire y Rogers cantando y bailando Check to Check, resulta conmovedor y da pie a un gran final de la película.

 

FEDRA

Fedra es un melodrama de Manuel Mur Oti, especialista en el género y que fue rodado en 1956. Hace un seguimiento del mito griego a través d...