martes, 27 de octubre de 2026

TRISTANA

 


En 1970, Luis Buñuel rodó Tristana, una de sus últimas películas.  Si bien la novela de Pérez Galdós en la que se basa transcurre en el barrio madrileño de Chamberí, como a Buñuel le encantaba Toledo desde que era estudiante, decidió que el rodaje se haría en la ciudad de las Tres Culturas. Y uno de los sellos de la película son los abundantes exteriores rodados en sus históricas calles, incluida la plaza del Zocodover. 

Buñuel cambia algunas cosas de la novela en su adaptacion cinematográfica para hacerla más agria. En concreto, y como cambio más importante, en la película el personaje de Don Lope muere cuando, estando delicado de salud, Tristana abre la ventana para que entre un gélido viento invernal. Así culmina un viaje de ida y vuelta entre los personajes que a Buñuel le interesa contar y que lleva hasta las últimas consecuencias. Vemos al inicio a un Don Lope seguro de sí mismo, paseando su anticlericalismo e ideologia con tintes libertarios, sojuzgando a su sobrina y tomándola como si fuera su mujer para, posteriormente, ir complaciéndola cuando esta vuelve y se le ha de amputar una pierna, llegando incluso a contraer matrimonio eclesiástico con ella en contra de sus convicciones.  Tristana hace el camino inverso, de personalidad al principio casi infantil y, en cualquier caso, muy sumisa respecto a su tío, a independizarse cuando se enamora de un pintor, fugarse con él y, al enfermar gravemente, volver con su tío para tiranizarlo y humillarlo hasta esa última apertura de la ventana con la que lo condena a muerte por el estado delicado en que se halla. 

Fernando Rey hace una de sus mejores interpetaciones, en un papel que le va como anillo al dedo y la presencia de Catherine Deneuve, con su gélida belleza,  resulta apropiada tanto por la tentación inicial que supone para Don Lope como luego en su insultante actitud hacia este.  Solamente el personaje del pintor, interpretado por Franco Nero, aporta poco a la película al margen de ser el apoyo de la trama para justificar como Tristana se aleja de su tío durante una temporada. En contraste con el poco interés del personaje de Nero,  aporta mucho más  el personaje de Lola Gaos como empleada doméstica de Don Lope,  así como el de su hijo sordomudo que tiene una relación especial con Tristana, de la que se dan unos trazos y que afean más el proceder de la chica mutilada. 

La película tiene apuntes muy divertidos propios de la personalidad de su director y una narración impecable. Hay algún apunte surrealista como que Nero está pintando a un catalán vestido de forma tradicional, incluida barretina, y que dice que se ha traído desde Barcelona;  y, como elemento más integrado en la trama, un sueño recurrente de Tristana en el que ve la cabeza de su tío como el badajo de la campana de una iglesia. 

Buñuel hizo películas tan excelentes que Tristana puede quedar en un nivel inferior, pero es un gran filme. 

domingo, 25 de octubre de 2026

DEMENTIA 13

 

La curiosidad me lleva a ver la opera prima de Francis Ford Coppola, rodada gracias a que se la produjo Roger Corman. Se tituló Dementia 13 y se filmó en 1963. El propio Coppola escribió la historia y, al parecer, de forma muy acelerada para aprovechar el resto del presupuesto de una película que Corman rodó en Irlanda. 

Hitchcock había rodado Psicosis tres años antes y se nota que Coppola se vio influenciado por ese filme ya que, en el suyo, la actriz que parece será la protagonista es asesinada a los veinte minutos de proyección. Efectivamente, una mujer llamada Louise está en una barca con su marido cuando a este le da un ataque al corazón y muere. Avisada por el propio marido de que si él muere no va a heredar nada, Louise hace desaparecer el cuerpo y, simulando que su marido se ha ido de viaje de negocios, aparece en la mansión familiar sita en Irlanda. Allí entablará una relación que se intuye difícil con los hermanos, pero, cuando ha empezado a maniobrar con malas artes para llevarse una parte del patrimonio familiar, es asesinada con un hacha. A partir de ese momento, la película gira en torno a los problemas familiares derivados de la muerte, siete años antes, de la hermana pequeña que se ahogó en un estanque descubriéndose, finalmente, quién es el asesino no sin antes ver algunos sucesos terroríficos. 

Se nota que la película está hecha de manera improvisada y con gran celeridad, la trama resulta atropellada y no se profundiza en los personajes. Se trata de una película totalmente prescindible, aunque si sirvió para que Coppola empezara a sentirse director y eso le llevo a acometer grandes proyectos pocos años después, bienvenida sea Dementia 13. 

 

jueves, 22 de octubre de 2026

EL REGRESO

 

Andrey Zvygantsev es un extraordinario director, del cual vi Leviatán y Sin amor, cosa que me hace llegar a una de sus primeras películas, El regreso, rodada en 2003 y que no me decepciona pues me parece un gran filme.

Dos jóvenes adolescentes rusos, que viven junto a su madre y abuela, reciben un día la visita inesperada de su padre, ausente durante 12 años y al que, prácticamente, no conocen. Un halo de misterio rodea toda la película, no se explica en ningún momento dónde ha estado el padre durante todos esos años, aunque, por algunos comportamientos del personaje, parece provenir de un mundo turbio.

El padre es un tipo autoritario, tiránico e incapaz de mostrar una actitud cariñosa. Al día siguiente de su aparición, emprenden un viaje para pescar trasladándose a lugares deshabitados y en los que deja a los chicos tirados más de una vez, aunque luego aparece en el último momento, con lo que no se acaba de distanciar de ellos.

En un magnífico prólogo en el que, junto a otros chicos, hay el desafío de lanzarse al mar desde una torre a considerable altura, vemos el carácter de los dos protagonistas y cómo será el que adopten respecto a su padre. Andrey, el hermano mayor, tiene una mayor predisposición a seguir los dictados de su padre y ser obediente mientras que Iván, que aparenta tener un par de años menos, tiene todo el rato una actitud contestataria y de abierto desafío hacia la figura paterna, que es reprimida de manera violenta, sobre todo en el aspecto psicológico.

En un momento de máxima tensión entre padre e hijos, cuando el primero ha golpeado a Andrey, el hijo menos contestatario, Iván huye a lo alto de una torre que está en una isla deshabitada donde tiene lugar la última parte del filme. El padre corre tras él, pero no puede superar un acceso a la parte superior y cae accidentalmente matándose. Los hijos recogen el cadáver y se trasladan en canoa al continente, pero luego la embarcación naufraga con el cadáver del padre hundiéndose en el mar mientras los chicos ya estaban en la orilla. Después, los dos hermanos acceden al automóvil para el viaje de regreso y descubren que en el vehículo hay una fotografía familiar de cuando eran pequeños.

Andrey Zvygantsev rueda de manera pausada, pero la acción siempre progresa estableciendo una introspección psicológica de los personajes con el revelador descubrimiento de la fotografía y el significado que se le puede dar en el sentido que no era un padre totalmente desapegado respecto a sus hijos, si bien todo queda vaporoso al no darse detalles de los motivos de la ausencia del padre.  A pesar de que el padre desaparece en el fondo del mar, y esta vez para siempre, el viaje iniciático ha permitido a los chicos conocer una figura paterna de la que, en pocos días, aprenden a como desenvolverse en un medio natural hostil ya que el padre parece alguien experto en sobrevivir con pocos recursos en situaciones límite. No tenían ningún referente paterno, pero, al final de la película, ya lo tienen y, pese a todo, no creo que se pueda hacer una valoración negativa de ello. 

El director ruso aprovecha el paisaje de la tundra para fotografiarlo de manera espectacular, pero no de manera gratuita, sino al servicio de la historia. Por un lado, es un medio natural que exige conocimiento para adaptarse a él y, por otro, esos inmensos paisajes deshabitados dan el marco adecuado para una lucha psicológica que se libra entre padre e hijos. Las interpretaciones de los tres protagonistas son muy buenas, sobre todo la Iván, el hermano pequeño.

Gran filme del director ruso más reputado en la actualidad, si bien se ha exiliado desde que comenzó la guerra de Ucrania.

martes, 20 de octubre de 2026

EL HORRIBLE SECRETO DEL DR.HICHCOCK

 

El horrible secreto del Dr. Hithcock (1962) es una película de terror italiana dirigida, para su distribución en el mercado anglosajón, por Robert Hampton, alias que, en realidad, oculta el nombre de Ricardo Fredda.

El Dr. Hitchcock (Robert Flemyng), reputado cirujano en el Londres decimonónico, lleva una peculiar vida sexual ya que tiene inclinación a la necrofilia, consentida por su mujer que se deja inyectar sustancias para quedar en estado cataléptico y conocida por la fiel y siniestra ama de llaves de la mansión. Se le va la mano en una administración de la dosis y su mujer muere, cosa que le lleva a la depresión y a abandonar la casa. Varios años después, retorna a la mansión con su nueva esposa (Barbara Steele) a la que conoció como paciente pues ella había sufrido un shock traumático del que él la recuperó.

No será fácil para la nueva esposa adaptarse a la vida en la mansión, ya que empieza a ver cosas que le parecen sobrenaturales, desconfía de la ama de llaves y es descuidada en sus atenciones por el doctor, que parece seguir enamorado de su primera y difunta mujer.

Fredda hace una puesta en escena bastante notable para lo que es una historia de terror gótica. Hay un buen inicio con un enterrador que es golpeado en un cementerio y se ve como alguien accede al féretro en el que se halla el cadáver de una chica joven, digamos que todavía de buen ver.  Sin que aparezca, es la tarjeta de visita del doctor, al que luego asociaremos con ese inicio por ser un necrófilo. Fredda va haciendo aparecer gatos negros, féretros y calaveras en los momentos oportunos para construir un clima malsano bastante logrado.

La influencia de Alfred Hithcock no queda reducida al nombre del protagonista. La historia tiene mucho de Rebeca, con el personaje de Steele agobiado por el recuerdo casi tangible de esa primera mujer que parece tener como aliada a esa ama de llaves, así como por un vaso de leche en el que el doctor, decidido a poner fin a la vida de su segunda esposa, ha puesto veneno, cosa que no llego a poner Cary Grant en Sospecha ya que, según Hitchcock, Grant no hubiera sido creíble como asesino.

La película va de más a menos, lastrada por el desarrollo de una historia que resulta predecible en su última parte, pero es un buen entretenimiento y ejemplo de cómo Fredda aprovechaba, con pocos recursos, crear un buen clima de película de terror. Tal vez la historia daba para hacer algo más ambicioso, pero tampoco sabemos si Fredda se vio limitado en ese aspecto.

domingo, 18 de octubre de 2026

DOS HOMBRES CONTRA EL OESTE

 

Dos hombres contra el Oeste (1970) es la única incursión en el género de Blake Edwards, que se encargó de la producción, guion y dirección de la película; por tanto, parece un filme muy personal. 

Ross y Frank son dos vaqueros separados por más de veinte años, el primero dice tener 46 y el segundo supera en poco los veinte. Ambos viven una existencia cutre, sin grandes alicientes hasta que, después de presenciar un accidente laboral que provoca la muerte de un compañero, Frank tiene la idea de atracar un banco y, con el botín, largarse a México a darse la gran vida. Perseguidos por la justicia y por hombres de Buckman, su antiguo jefe que no quiere tener a antiguos trabajadores suyos como bandidos, su huida se convertirá en un viaje a ninguna parte. 

Es inevitable no pensar en Grupo Salvaje al ver la película. El protagonista es William Holden y luce el mismo bigote que en la película de Peckinpah rodada uno o dos años antes.  Además, también aquí hace Edwards el uso de cámara lenta en alguna escena de violencia, pero este es un filme mucho más modesto en sus resultados. 

Los protagonistas son unos cowboys proletarios, como lo era Chartlon Heston en El más valiente entre mil o los vaqueros de Coraje, sudor y pólvora, gente que lleva a cabo un oficio bastante duro con pocas oportunidades para mejorar. Ross está al final del camino y Frank al principio del suyo, pero la sensación de estar realizando un trabajo penoso y sin futuro hace que aúnen sus fuerzas en el atraco. No obstante, es el retrato de dos perdedores que tampoco tiene muchas luces para culminar su fuga. Frank es tiroteado en una timba de póker y agoniza en los días siguientes a pesar de los cuidados que intenta dispensarle Ross, y este muere más tarde al ser alcanzado, en medio de Monument Valley, por los hombres de Buckman. 

La película es un pelín larga, no acabo de ver bien el encaje del personaje de Buckmann (Karl Malden) en una subtrama con unos ganaderos rivales que tienen ovejas y Ryan O’Neal, en el papel del joven vaquero, era un actor muy justito. 

Pero el balance es positivo, Holden está espléndido como lo estuvo en Grupo Salvaje y el filme es una mirada triste y pesimista sobre unos personajes que, lejos de la exaltación de los protagonistas de westerns de veinte o treinta años antes, están vitalmente consumidos antes de tiempo. 

TRISTANA

  En 1970, Luis Buñuel rodó T rista na, u na de sus últimas películas.    Si bien la novela de Pérez Galdós en la que se basa transcurr e e...