jueves, 28 de mayo de 2026

A TIRO LIMPIO

 

A tiro limpio (1963) es una película policíaca española, dirigida por el poco prolífico Francisco Pérez Dolz, con muchas localizaciones en Barcelona y que, en sus papeles principales, fue interpretada por José Suárez y María Asquerino.  

Se trata de una historia de cine negro intensa y violenta, en la que dos comunistas, Martín y Antoine, procedentes de Toulouse, llegan a Barcelona para cometer atracos, el primero de ellos en un parking. Acosados por la policía, un antiguo compañero llamado Román (José Suárez) les esconde y juntos planean nuevos atracos. Román quiere un botín importante para huir de España con su amante Marisa, una mujer de dudosa moralidad, y para completar la banda contacta con el Picas, un expresidiario que tiene escondidas unas ametralladoras.  

Perpetran un primer atraco en un banco, aunque consiguen un botín inferior al esperado, por lo que planean dos atracos simultáneos, uno en una sucursal del patronato que organizaba las quinielas y otro, para distraer a la policía, en un meublé. Posteriormente, mientras están todos en el puerto menos Román, un policía reconoce al Picas por estar fichado con anterioridad, se produce un tiroteo y Martín y Antoine huyen, tras haber ahogado al Picas y también morir dos de los policías.  Román asesina en venganza a Antoine y se produce un enfrentamiento con Martín, estando ya la policía cercando la casa en la que se refugiaba la banda. Román acaba con Martín, pero huye y la policía lo cerca y detiene en una estación de metro.  

Destaca la naturalidad con que se muestra la violencia en la película.  Ya en su inicio, Martín y Antoine emplean una gran violencia física y psicológica sobre los rehenes que van haciendo en un parking. Mientras estos dos atracadores son bastante implacables, Román y el Picas parecen personas más bien débiles o, almenos, gente con conciencia de lo que es el bien y el mal. 

Resulta curioso que haya un personaje que, aunque sea secundario, sí tiene dos o tres escenas y solo habla en catalán, cuestión que debió dejar pasar la censura. Se trata de la madre del Picas, mujer de avanzada edad, mientras que Antoine también dice algunas frases en francés.  

Hay una clara influencia de películas americanas como La ciudad desnuda de Dassin, rodándose muchos exteriores lo que da proximidad y realismo al filme. Es perfectamente reconocible la Vía Layetana, el Camp Nou, la explanada de delante de la catedral y el puerto de Barcelona. En la última escena, Román se introduce en la boca de un metro y resulta que es la estación de Lesseps. El último plano está muy bien planificado cuando Román, malherido, cae en una escalera mecánica y la cámara está en lo alto mientras se va acercando el peldaño en que se halla ya sin vida el atracador.  

Por razones obvias, se ha de intuir el trasfondo social del filme. No se oculta la procedencia de Martín y Antoine, y cabe suponer que Román y el Picas tienen, en principio, afinidad política con ellos. En cualquier caso, queda claro que es una historia de personajes perdedores, especialmente Román y el Picas, y que, al margen de lo que fuera su vida anterior, están anclados y sin posibilidad de progresar en dos empleos sin futuro, Román trabajando en un lavadero público y el Picas en la masía de su madre.  

Notable filme. 

martes, 26 de mayo de 2026

EL CLAVO

 

El clavo (1944), de Rafael Gil, es un clásico del cine español y no me defrauda volverla a ver después de muchos años. Es un melodrama pasado de rosca por lo inverosímil de su trama, pero que está narrado con vigor, buenas ideas de puesta en escena y también en sus interpretaciones, destacando la guapísima Amparito Rivelles. 

En la España isabelina del siglo XIX, coinciden en un viaje en diligencia el juez Javier Zarco (Rafael Durán) y una misteriosa mujer llamada Blanca (A. Rivelles). Javier inicia un juego de seducción, poco provechoso en principio pero que, más tarde, da sus frutos y los personajes se enamoran.  Entonces, se separan durante un mes ya que Javier se va para solucionar unos temas laborales pero, ante la falta de noticias de Blanca, regresa a la posada donde en teoría ella iba a permanecer y descubre que se largó el día después de su marcha. Sintiéndose traicionado, se desmorona anímicamente.  

Pasan 5 años y toma destino en una localidad castellana. Paseando por el cementerio, hay unas tumbas revueltas tras unas inundaciones y ve un cadáver con un clavo. Deduce que se trata de una muerte violenta y no una apoplejía como quedó registrada, siendo la víctima un indiano que se había establecido allí tras comerciar con esclavos.  Empieza a investigar y manda a un miembro de su juzgado a Madrid.  

Él también va a Madrid y se reencuentra por casualidad con Blanca, que no se ausentó en aquella cita, aunque Javier creyó que había desaparecido. Renace entre ellos el amor y el compromiso.  

Y, entonces, cuando Javier ha vuelto al pueblo castellano, su ayudante le da noticia desde Madrid que ha encontrado a la asesina del indiano, una tal Gabriela. Cuando se abre el juicio oral contra Gabriela, que entra en la sala de vistas con un velo, al mostrar su rostro el juez ve que se trata de Blanca, comprendiendo Javier que su ausencia fue para ir a matar al indiano, un hombre con el que estaba prometida en contra de su voluntad ya que sus padres eran chantajeados por este, y quedar libre para casarse con él. 

Basada en una novela corta de Pedro Antonio de Alarcón, en su adaptación cinematográfica ya se tuvo que cambiar parte de la trama como, por ejemplo, que Blanca/Gabriela no estaba prometida con el indiano si no que era su esposa. Y uno de los aciertos de la película es, a pesar de la censura, mostrar esa historia de amor con mucha sensualidad, utilizando un baile de máscaras de carnaval al principio de la película para hacer tropezar a los personajes y aproximarlos físicamente; o con un elegante travelling sobre las plantas de la posada que ocupan para dar a entender el aproximamiento carnal definitivo. 

El buen hacer en esta película de Gil se une al hecho de ser una producción importante de Cifesa, se construyeron varios decorados para la película y la ambientación del siglo XIX, con el correspondiente vestuario, está bien conseguida 

Buen clásico del cine español 

martes, 19 de mayo de 2026

ACCATONE

 

Accatone (1961) es la opera prima de P.P.Pasolini y el intelectual italiano irrumpe como director con una película que demuestra una gran personalidad.  

Accatone, tras dejar a su mujer e hijos con los que casi no tiene relación, es un proxeneta que, mientras está ocioso con los amigotes sin hacer nada, tiene a una chica llamada Maddalena trabajando para él. Cuando ella va a parar a la cárcel al ser golpeada por los amigos de su antiguo chulo y descubrir la policía a qué se dedica, Accatone se queda solo e intenta camelar a Stella, una desgraciada y tímida chica, para inducirla a practicar la prostitución. Tras conseguir que Stella se prostituya, Accatone cambia de opinión y, en contra de lo que siempre ha sostenido, prefiere, tras intentar trabajar y descubrir que le es imposible llevar una vida laboral, convertirse en un ladrón. Vivir peligrosamente tendrá las consecuencias previsibles para Accatone al final de la película.  

Pasolini utiliza para narrar su historia una estética neorrealista cuando, en 1961, esta había empezado a quedar postergada en el cine italiano, siendo directores referentes de aquel momento gente como Fellini o Antonioni que contaban otra serie de historias con un universo propio. Pero Pasolini explica una historia cercana a sus novelas Chicos de la calle y Una vida violenta, con una gran dureza visual. Hay muchos planos sobre descampados de la periferia romana, en que se intuye que son auténticos estercoleros, mientras se ve al fondo construcciones baratas de grandes bloques donde se empezaba a alojar las clases populares provinientes del sur de Italia 

Esa irrupción personalísima en el cine como director de Pasolini se demuestra, además de en ese carácter visual, en la elección de la música de J.S.Bach como banda sonora de la película. Sus notas acentúan la figura trágica de Accatone y el mundo que le rodea. 

El personaje principal lo interpretó Franco Citti, un exalumno suyo que aparece también en otras películas de Pasolini y fue uno de los guardaespaldas sicilianos de Michael Corleone en El padrino. Citti, hermano de Sergio, gran colaborador de Pasolini durante décadas, debutaba con este filme y su presencia física, un tipo de aspecto amenazante, pero también vulnerable y con un físico que Pasolini erotiza, resulta un activo importante para la película.  

Las debilidades del proxeneta Accatone no se pueden reconducir. Es una persona irredimible, abocado a un final trágico que Pasolini, que tan bien conocía ese mundo lumpen, no puede evitar al escribir el guion del filme. 

Gran debut como director de Pasolini. 

domingo, 17 de mayo de 2026

CINEMA PARADISO

 

Veo, por primera vez, Cinema Paradiso, aclamado filme de Giuseeppe Tornatore rodado a finales de los ochenta, que ganó, entre otros premios, el Óscar a la mejor película extranjera y el gran premio del Jurado de Cannes. Veo el montaje de la versión internacional, de 124 minutos, mientras la original era de 155 y aún luego hay una versión del director de 173 minutos. 

Es la historia de amistad de un niño, Salvatore, que vive en un pueblo del sur de Italia y Alfredo, el proyeccionista del cine del pueblo. La película se inicia con el mensaje que recibe en Roma Salvatore, ya adulto y convertido en un director de cine, para avisarle de que ha muerto Alfredo. A pesar de que dejó su pueblo hace muchos años y no ha vuelto ni para ver a su familia, Salvatore emprende el regreso para asistir al funeral de Alfredo mientras va recordando todo lo vivido con el viejo proyeccionista.  

Salvatore se queda huérfano de padre, al no regresar su progenitor de Rusia a dónde fue destinado en el curso de la II Guerra Mundial, y Alfredo actuará como un segundo padre para él, enseñándole el oficio de proyeccionista y el amor por el cine. Se produce un incendio en el viejo cine a consecuencias del cual Alfredo pierde la visión; entonces, tras la reconstrucción del cine, será definitivamente sustituido por Salvatore como proyeccionista, ya adolescente, y que empieza a descubrir el amor en una subtrama del filme. Pero a Salvatore le llegará la oportunidad de ir a trabajar a Roma, ciudad que ofrece mejores posibilidades de progresar que su pueblo, pariendo hacia la capital sin volver a pisar su pueblo hasta que lo hace con ocasión del entierro. De hecho, es Alfredo quien le recomienda que parta, que rompa con su lugar de origen y así tendrá mejores oportunidades en la vida.  

A mí me ha parecido una película muy emotiva que se afianza sobre dos pilares. Uno es la banda sonora del gran Ennio Morricone, que es muy buena, seguramente una de las mejores que compuso el maestro. El otro pilar son las interpretaciones de los actores. Por un lado, Jacques Perrrin encarnando a Salvatore cuando ya es adulto, dándole un carácter melancólico y de persona que, aun habiendo logrado el éxito profesional, está insatisfecha en el plano emocional y no ha encontrado cosas que al dejar su pueblo. Por otro lado, Philipe Noiret hace una poderosa interpretación del proyeccionista dejando su impronta en la película 

Aunque se pueda discutir si es una película excesivamente dada a la lágrima fácil, la verdad es que es difícil no emocionarse cuando el personaje de Perrin ha vuelto para el entierro y ve demoler el viejo cine en el que fue proyeccionista. Es el final de una época y el inicio de la decadencia en la exhibición comercial del cine, igual en Italia que aquí o en muchos otros sitios. Dentro de poco, la exhibición comercial quedará circunscrita a pequeñas salas especializadas. 

También otras escenas están muy logradas, como la manera en que Alfredo proyecte la luz del cinematógrafo en un edificio para que la gente que no ha podido entrar vea cine. Y buen trabajo de ambientación de esa Italia de posguerra, con mucha miseria, con el párroco censurando las películas antes de la exhibición (y el significado que tienen al final las escenas censuradas, montadas por Alfredo en un último regado a su discípulo proyeccionista), así como el impacto del cine en la gente, boquiabierta viendo a Kirk Douglas interpretando a Ulises y, junto a sus compañeros, engañando al cíclope 

Muy buena película.  

 

A TIRO LIMPIO

  A tiro limpio (196 3 ) es una película policíaca española, dirigida por el poco prolífico Francisco Pérez Dolz, con muchas localizacione...