martes, 28 de abril de 2026

AVANTI

 

Avanti (1972) es la última gran comedia de Billy Wilder. Después solo rodaría dos comedias más:  Primera plana, a la que siempre le pesa un poco el hecho de ser una adaptación de Luna nueva; y Aquí un amigo, una película que vi en video en los ochenta y no recuerdo nada, pero que hay unanimidad en que fue una floja despedida del maestro. 

En cambio, Avanti está a la altura de sus mejores comedias, muy divertida desde el inicio cuando Jack Lemmon, que se sube al avión tras haber jugado al golf, se cambia en los lavabos su indumentaria con un pasajero y así llevar un traje para estar más presentable en su llegada a Italia, a donde va a recoger el cadáver de su padre que murió en un accidente de coche en la isla de Ischia 

Las interpretaciones son magníficas. En primer lugar, Jack Lemmon encarnando al puritano y materialista magnate de los negocios Wendell Ambruster, que también exhibe un supremacismo desde su posición de WASP hacia los italianos. Siendo un auténtico salvaje desde el punto de vista emocional durante la primera parte de la película, el moralista Wilder lo reeducará y humanizará al relacionarlo con el personaje de Juliet MIlls. La actriz inglesa está también espléndida en el personaje de una chica ingenua, un tanto desnortada en su vida sentimental y con algo de sobrepeso, que Wilder transforma en una mujer adorable. Y, como director del hotel de Ischia en que se desarrolla el filme, Clive Revill interpreta a Carlucci, un personaje que acaba siendo entrañable y demuestra que la sensibilidad y mediterraneidad no están reñidas con la eficacia en el desempeño de su puesto laboral. 

En la copia que veo, hay una parte de metraje censurado en su momento. Es muy poco tiempo, apenas tres minutos en dos cortes, pero aparecían desnudos Lemmon y Mills, excitando ella a un grupo de pescadores que los ven tomar el sol en las rocas, y más tarde la persiguen por el casco urbano de la pequeña ciudad.  

Como en otras ocasiones en películas de Wilder, hay un falso final feliz. Sí, triunfa el amor, pero la pareja solo tendrá, en el mejor de los casos, unos días anuales de reencuentro en Ischia como lo tuvieron sus progenitores, viviendo infelices el resto del año en Estados Unidos e Inglaterra.  

Aunque el metraje llegue a los 140 minutos, la película tiene un ritmo muy bueno, junto a diálogos marca de la casa pergeñados por Wilder y Diamondconfigurando una gran comedia. 

 

jueves, 23 de abril de 2026

UNA CASA EN LA MONTAÑA

 

Leo Una casa en la montaña de Albert Boronat, después de haber visto la obra en el Heartbreak Hotel hace casi cuatro meses. En el inicio de la obra, además de dos citas de Witgenstein y Gaston Bacherland, hay una del físico italiano Carlo Rovelli: “La estructura temporal del mundo es más compleja que una simple sucesión lineal de instantes. Pero ello no implica que no exista o sea ilusoria”. Y esta cita tiene mucho que ver con la obra, una sucesión de situaciones con dos hombres en la cabaña de una montaña que se han propuesto matarse, pero en una trama zigzagueante y escurridiza, con múltiples posibilidades, inestable como el mundo de la física cuántica de la que es experto Rovelli, salpicado todo ello además con humor, thriller, ciencia-ficción y un ataque de unos zombis que han de repeler los personajes. Y, en la tercera parte de la obra, titulada Skjolden, la búsqueda de la cabaña que habitó Witgenstein en Noruega. 

Si el texto sorprende por su dispersión y atipicidad, además de por la mezcla de géneros que lo nutren, el montaje teatral resultó de lo más logrado, con los espectadores alrededor de una gran mesa, compartiendo vino y embutido con los actores, mientras estos interpretaban la obra. El trabajo de los actores Javier Beltrán y Sergi Torrecilla, junto con Boronat que se incorpora como un actor más, fue excepcional y una de las mejores experiencias en el Heartbreak. Leer y tener la obra nos ayudará a recordar una noche de teatro magnífica.  

martes, 21 de abril de 2026

TODOS NOS LLAMAMOS ALI

 

Todos nos llamamos Ali (1974), del alemán R.W. Fassbinderes un melodrama que recuerda, por su argumento, a Solo el cielo lo sabe de Douglas Sirk. Como en aquella película interpretada por Rock Hudson y Jane Wyman, aquí también tenemos una trama amorosa entre una mujer mayor y un hombre joven. No obstante, la puesta en escena es muy diferente. Frente a la exuberancia visual de Sirk y una mayor teatralidad en los diálogos, el melodrama de Fassbinder es más conciso, directo, diálogos y puesta en escena casi minimalistas. Cada en uno en su estilo, dos grandes melodramas. 

La película de Fassbinder aporta el interés de la diferencia racial entre los personajes. La protagonista femenina se llama Emmi y es una sexagenaria que trabaja como mujer de la limpieza, viuda y con tres hijos adultos. Conoce en un cochambroso bar a Ali, un inmigrante marroquí que ha llegado a Alemania y está sobre la treintena de años. Como en el filme de Sirk,  hay un rechazo a la relación, pero no solo de los hijos, sino que aquí, al ser Ali un marroquí, llega también a las compañeras de trabajo de Emmi que le empiezan a hacer el vacío, o el tendero que desaprueba una unión interracial.  

De manera mezquina ya que lo hacen por intereses personales, de vuelta de unas vacaciones ven que los hijos, el tendero y las compañeras de trabajo han cambiado su actitud y aceptan la relación. En principio, esto es positivo, pero, paradójicamente, hace que Emmi tome con Ali una actitud maternalista y de involuntaria superioridad que provoca una crisis de pareja y un alejamiento que, más tarde, acaba cuando ella vuelve al bar donde empieza la película. Lo reencuentra allí y vuelven a bailar, como hicieron en el inicio del filme, pero Ali se desploma al tener una úlcera de estómago acabando la película en la clínica en la que es atendido.  

A pesar de que en los setenta no había ninguna fuerza política importante de extrema derecha en Alemania, la película de Fassbinder parece anticipar que el poso racista de la sociedad alemana no había desparecido y, en ese sentido, algunos personajes que salen votarían hoy a Alternativa por Alemania.  

Un melodrama potente, con un tratamiento que da Fassbinder en el que transmite tristeza y  provoca empatía con los protagonistas, además de tener una carga de fuerte crítica a la sociedad alemana. 

domingo, 19 de abril de 2026

ME HALLARÁ LA MUERTE

 

Me hallará la muerte (2012es una novela que escribió Juan Manuel de Prada, tras una crisis personal en que había perdido la inspiración, y que me ha parecido una gran novela, que te tiene atrapado a lo largo de sus casi 600 páginas en una trama zigzagueante y que encadena personajes y situaciones en bucles, a menudo perversos. 

La narración si inicia en el Madrid de la postguerra, tres años después de concluida la Guerra Civil, apareciendo el protagonista de la novela, Antonio Expósito, como un ratero que pega pequeños palos con una cómplice llamada Carmen de la cual está enamorado. Tienen problemaal atracar un tipo que se revuelve y ella se ve obligada a matarlo y tiran el cadáver al fondo del lago del Retiro. Antonio lee en los periódicos que se va a dragar el lago y se ve acorralado. Pasando casualmente por delante de la sede de Falangeallí conoce a Cifuentes, un falangista de primera hora que se apuntó a la División Azul y volvió al ser herido. Animado por su charla, Antonio se alista en ese contingente militar para huir de Madrid.  

Llegado al frente, conoce a un amigo de Cifuentes, un tal Gabriel Mendoza, un hombre de muy buena familia que se alistó para olvidar que su padre se había hecho rico transportando penicilina adulterada en los primeros tiempos de la postguerra española. Entran en combate, caen prisioneros de los rusos y en el campo aparecen dos personajes importantes: Nina, una exbrigadista internacional de origen francés y Camacho, un comunista que se alistó en la División Azul para desertar y pasarse a los rusos.  

Al intentar huir del campo de prisioneros, son atrapados y Mendoza es ajusticiado por Camacho. Pero a Antonio se le da la posibilidad de, si accede a ser usado como topo de los rusos, salvar la vida asumiendo la identidad de Mendoza con el que guarda un asombroso parecido.  Antonio acepta y, tras muchos años en los campos de prisioneros, vuelve a España en el Semiramis, un barco fletado por la Cruz Roja francesa que repatrió a más de 200 divisionarios que seguían en cautiverio en Rusia y atracó en abril de 1954 en el puerto de Barcelona. 

En la tercera parte de la novela, Antonio asume la personalidad de Mendoza, empieza a regentar los negocios familiares pues el padre de su suplantado muere pocos días antes de su llegada en el Semiramisse lía con la sobrina de Mendoza en un teórico incesto que provoca un aborto, luego sucede la muerte de la chica y el suicido de Cifuentes, el ginecólogo que ha hecho el aborto en contra de sus principios morales por el remordimiento que le supone haber acabado casado con la novia que Mendoza tuvo antes de alistarse e ir a Rusia.  

Antonio, con su falsa identidad, además de seguir los negocios turbios del padre de Mendoza, se reencuentra con Carmen, con quien planea deshacerse de su falsa identidad y huir al continente americano.  Pero, tras muchos años, Nina y Camacho se presentan en España para chantajearlo lo que obliga a Antonio a matarlos y, cuando parece que podrá huir con Carmen, el propietario del estanco en que ella trabajaba se interpone en su camino. 

Por un lado, De Prada se documentó para dar una visión veraz de cómo fueron las vicisitudes de la División Azul en Rusia y, por otra parte, a partir del regreso de Antonio a España el libro se convierte en una novela negra muy entretenida.  

Si en Las máscaras del héroe, Fernando Navales y Pedro Luis de Gálvez eran personalidades opuestas, aquí lo son Antonio Expósito y Gabriel Mendoza. El primero es un ratero que pugna por la supervivencia y, en momentos de apuro, no tiene escrúpulos en liarse con Nina y trabajar para los rusos. En cambio, Mendoza es un idealista falangista con una inquebrantable voluntad de no ceder a la presión de los rusos y mantener cohesionada a la tropa cautiva.  Pero, así como Navales y Gálvez llegaban juntos a la resolución de la trama, aquí, a mitad de novela, Antonio asume la personalidad de Mendoza y lo traiciona, pues la idea de los rusos es, aprovechando su ascendiente sobre la tropa, que esta acepte el cautiverio sin resistencias. 

La mayoría de los personajes son negativos, pero las simpatías de De Prada se decantan por los dos divisionarios que se alistan por idealismo: Mendoza y Cifuentes.  Son falangistas que muy pronto se sienten traicionados por Franco, quedan arrinconados mientras los tecnócratas van copando los altos cargos ministeriales. AsíCifuentes, crítico con el régimen por considerarlo desviado de los principios fundacionales de José Antonio, no obtiene una cátedra de su especialidad médica en Madrid, sino que debe trasladarse a Valladolid. Ya en su primera aparición en la novela, cuando esta se inicia en 1942, tiene una visión crítica hacia un régimen que empieza a aparcar, por oportunismo, su germanofilia. Y, en los años 50, la percepción de Cifuentes se ha agudizado en su desprecio al régimen de Franco que ha optado por su supervivencia, pactado con los americanos y traicionado la pretendida revolución falangista.  

Antonio es un hombre débil, que actúa por supervivencia en casi toda la novela, aunque tenga muchas veces remordimientos. En cualquier caso, comete uno de los peores crímenes para De Prada, inducir a un aborto, por lo que no puede acabar bien, en un final que recuerda un poco a El tesoro de Sierra Madre, tras cometer diversas maldades, el protagonista no puede conseguir el botín por interferencia de un tercero. Como le reflexiona Mendoza a Antonio, “¿se puede conseguir algo bueno a partir de lo malo?” y la respuesta es obvia.  

La exuberancia léxica del estilo de De Prada, la enrevesada, pero entretenidísima trama, y el interés del marco histórico conforman una novela, no tan buena como en las que el personaje es Fernando Navales, pero sí de muy alto nivel.  

AVANTI

  Avanti   ( 197 2 )  es la última gran comedia de Billy Wilder. Después solo rodaría  dos comedias más:    Primera plana , a la que siempre...