viernes, 16 de octubre de 2026

LA AGONÍA DE FRANCIA

 

La agonía de Francia, de Manuel Chaves Nogales, es un libro que explora la situación de Francia durante la drole guerre, aquellos meses en los que, tras las declaraciones de guerra de septiembre de 1939, la inactividad en el frente francoalemán creó una extraña sensación, como si no estuviera pasando nada. 

Pero sí que estaban pasando cosas. Si el frente hubiera estado activo desde la primera semana, tal vez las cosas hubieran ido por otro camino. Pero Chaves sostiene que en Francia había una guerra civil latente, que se había puesto de manifiesto durante las revueltas antiparlamentarias de la extrema derecha en febrero de 1934 y el triunfo del Frente Popular de izquierdas en 1936.  Mientras que en España las tensiones acabaron con el pronunciamiento de julio de 1936 y tres años de salvaje carnicería, en Francia no hubo tiros. Pero se fue degradando la democracia liberal y, durante los meses de la drole guerre, ese malestar emergió en forma de derrotismo por gran parte de la población, junto a unos políticos incapaces y unos militares, salvo algunos mandos como el general De Gaulle, anquilosados e ineptos.

Esta es la explicación que da Chaves para entender porque un ejército de tres millones de hombres colapsó y, en aproximadamente un mes, Hitler obligó a los franceses a firmar el armisticio, cosa que aceptó el infamante general Pétain.  Hubo gente que vio perdida la guerra a los pocos días de la primera ofensiva alemana. En definitiva, Francia, desangrada interiormente en su espíritu republicano y demócrata, no quiso luchar. 

Chaves se hace cruces de que, en un país pionero en conformar de manera prestigiosa un régimen liberal y democrático, se produjera ese hundimiento en favor de un agresivo estado totalitario. Pero así fue y el futuro se presenta inquietante, con un probable face to face entre Malenchon y Le Pen en las presidenciales de 2027 y la posibilidad de volver a ver escenas de aquella década de los 30 del siglo pasado.

miércoles, 7 de octubre de 2026

DE REPENTE, EL ÚLTIMO VERANO

 

De repente el último verano (1959) es una película de J.L. Mankiewicz, y eso siempre es una garantía de rigurosidad en la narrativa cinematográfica, buena dirección de actores y una interesante puesta en escena. Aquí, adapta una obra de teatro de Tenessee Williams, con guion del propio Williams y Gore Vidal. 

La trama se desarrolla a partir del ofrecimiento de una dama de la alta sociedad de Nueva Orleans de donar un millón de dólares a un hospital a cambio de que, por parte de uno de sus más reputados cirujanos, le hagan una lobotomía a su sobrina, una joven que quedó traumatizada en Europa tras la muerte de su primo, e hijo de esa dama, habiendo sido recluida al volver a América en un siniestro sanatorio mental en el que se ha ganado fama de persona extremadamente agresiva. 

 El doctor no ve claro que sea necesaria la lobotomía, cree que la joven tiene algún trauma que ha de sacar y duda de la versión ofrecida por la tía respecto a que su hijo murió de un ataque al corazón. En una reunión final con todos los protagonistas se sabrá la verdad, que liberará a la chica, pero hará aflorar un delirio en el que caerá su tía confundiendo al doctor con su hijo, signo inevitable de haber caído en la locura.

A pesar del oficio de Mankiewicz, la película se muestra irregular, en gran parte por culpa de Montgomery Clift que, con sus problemas personales, pareció siempre ausente en sus últimas películas. Si lo de Clift fue el suicidio más largo de la historia de Hollywood y empieza con su accidente automovilístico, cuando rodó esta película llevaba tres años suicidándose. Avalado para el papel por su amiga Elizabeth Taylor, Clift hizo desesperar a Mankiewicz que no lo despidió por la oposición de Taylor y la otra estrella femenina del filme, Katherine Hepburn. Es curioso que, en la película, del trio protagonista el más sano mentalmente es Clift, pero, en la vida real, era el que más problemas de salud mental tuvo hasta su muerte en 1966. Mankiewicz fue un gran director de actores, Hepburn está espléndida y Taylor es una de sus mejores interpretaciones que yo recuerde, pero no pudo revivir como actor al desahuciado Clift. 

Pese a los buenos oficios de Mankiewicz, la película contaba con un guion que tocaba temas muy sensibles todavía en 1959, unas relaciones edípicas entre el personaje de Hepburn y su hijo Sebastián, así como la homosexualidad de este último y el uso de su madre, y luego de su prima, como ganchos para atraer amantes masculinos que luego lo fueran de él. Imagino que Mankiewicz no tuvo toda la libertad para desarrollar la película aprovechando toda la potencialidad de la trama y da la impresión de que la historia se desarrolla con el freno de mano puesto.

No obstante, su trabajo dejó muy buenos momentos, como la presentación del personaje de Hepburn descendiendo de un ascensor que tiene en su mansión, la dureza de las escenas en las que se muestran enfermos mentales en los sanatorios y el largo flas back en que Taylor sigue a los muchachos que acorralan a Sebastián en lo alto de una colina, tras haberlo acosado por empinadas calles desde una localidad con playa, estando ya presente la muerte a lo largo de la persecución. Esa parte que se localiza en un pequeño pueblo junto a la playa se rodó en Bagur. 

Cabe destacar la presencia, como secundaria, de una actriz con mucho carácter, Mercedes Mac Cambridge, que aquí interpreta a la madre de Elizabeth Taylor.

domingo, 4 de octubre de 2026

TRAPECIO

 

Trapecio (1956) es un sólido melodrama que tiene lugar en el mundo del circo. Dirigido por Caror Reed, cuenta con un gran reparto encabezado por Burt Lancaster, Tony Curtis y Gina Lollobrigida. 

Mike Ribble (Burt Lancaster) es un hombre, ya maduro y amargado, que trabaja como aparejador en un circo, pero fue una gran estrella, de los pocos acróbatas capaces de hacer el triple salto mortal hasta que una caída le dejó graves secuelas. Tino Orsini (Tony Curtis) es un joven talentoso trapecista que acude al encuentro de Ribble para que le enseñe como hacer el triple salto. La primera reacción de Ribble es rechazar a Orsini pero, tras verlo en el trapecio, se ilusiona con el muchacho al que reconoce como un gran trapecista y forman un dúo artístico. En el circo se encuentra también Lola (Gina Lollobrigida), una joven artista que, después de haber sufrido penalidades, es una buscavidas que trata de hacerse un nombre y, seduciendo primero a Ribble y luego a Orsini, trata de formar un trío artístico con ambos para mantenerse en el mundo circense. Tras haber formado una pareja estable con Orsini, Lola también se siente atraída por Ribble y, finalmente, la tensión estallará con una airada reacción de Orsini que abofetea a Ribble.  A pesar de ello, y de que le ha sustituido por otro compañero, Ribble se sube una última vez al trapecio para provocar a Orsini y que intente, por primera vez y sin red, el triple salto mortal.

Es un melodrama bien llevado por Reed, alternando escenas espectaculares de trapecio para aprovechar el Cinemascope con otras en las que Lancaster lleva el peso de la interpretación. Su personaje es el más interesante, un hombre ya maduro y que se ve rejuvenecido tras la llegada de Orsini y Lola, estimulando él su vocación circense y excitando ella su apagada sexualidad. Lancaster era un actor sobradamente solvente para sacar adelante el personaje. Curtis hace una interpretación más apagada, nada que ver con su magistral aportación un año más tarde en Chantaje en Broadway, también con Lancaster. Y Lollobrigida desborda sensualidad y erotismo en su papel de artista exuberante, pero también taimada y ambiciosa que juega al equívoco gran parte de la película. Como actriz secundaria, tiene un buen papel Katy Jurado, una mujer que trabaja en un número con caballos y que tuvo una relación con el personaje de Lancaster, al cual sigue amando. 

Buena película

sábado, 3 de octubre de 2026

NOCHES EN LA CIUDAD

 

Noches en la ciudad (1969) es el primer largometraje de Bob Fosse de los cinco que dirigió y, teniendo como superestrella de este musical a una actriz tan buena como Shirley MacLaine, esperaba más de él.

Partiendo de la historia de Ennio Fiaiano y Federico Fellini, es una adaptación de Las noches de Cabiria, con guion del propio Fosse, Peter Stone y Neil Simon. Y, efectivamente, si el filme italiano empezaba con un chulo desaprensivo que tiraba a Guilietta Massina a un río cercano a Roma, aquí Sweet Charity, la protagonista, es arrojada a un estanque de Central Park. Felizmente rescatada pues no sabe nadar, y profundamente decepcionada respecto al tipo que la lanzó, Charlie, del que estaba muy enamorada, vemos a una chica ingenua, que trabaja en un lugar de más que dudosa reputación como taxi girl y anhela encontrar el amor. Al igual que en el filme de Fellini, una parte de la película se desarrolla cuando encuentra a un actor que se ha peleado con su novia y la invita a su casa. Aquí, el famoso actor, de origen italiano, se llama Vittorio y está interpretado por Ricardo Montalbán. 

Posteriormente, encontrará el amor con un inestable personaje llamado Oscar (John McMartin) que le promete casarse y la abandona, tras haberse despedido Charity de las chicas del tugurio en el que trabajaba, en la sala de los juzgados en las que se celebran las bodas.  Esta parte se distancia más del filme de Fellini. Si en la película protagonizada por Massina, el novio con el que se va a casar es el criminal interpretado por François Perier, aquí es un hombre indeciso de poco carácter. Uno de los mejores momentos del filme de Fellini es cuando Cabiria comprende que ha sido engañada, que no tiene delante suyo a un novio romántico y ella misma le da el dinero que son los ahorros de toda la vida. En este filme de Fosse, ese novio no tiene esas características negativas y eso hace que se rodara un final alternativo feliz en el que Oscar, tras abandonar a Charity, la ve accidentalmente desde su casa en un puente del estanque de Central Park en que empieza la película y, creyendo que se va a suicidar, acude tras ella, con una escena cómica en la que los dos caen al estanque y salen definitivamente como pareja. 

 Considerando que no me ha gustado la película, al menos el final que se montó finalmente respeta más el original italiano y es más coherente, Charity queda sola y aquí la rescatan de su ensoñamiento unos hippies que le regalan unas flores que la reconectan al mundo.  

La película es excesivamente larga, unas dos horas y media, sin encontrar nunca el ritmo adecuado. Además, la calidad de los números musicales no me ha convencido, algunos no me han gustado nada e incluso no me ha llamado especialmente la atención el que protagoniza Sammy Davis jr en su breve aparición. 

A pesar de contar con una gran Shirley MacLaine, que no malogra en absoluto la película, no creo que Fosse estuviera muy inspirado en este su primer filme. 

jueves, 1 de octubre de 2026

LA BOLA NEGRA

 


Se ha estrenado la semana pasada La bola negra, dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, siendo recibida con entusiasmo, superando en la preventa a La odisea y acaparando muy buenas críticas. La expectación ha sido tan grande que me llama la atención que, al acabar la sesión en una sala pequeña del Cinesa Parc Vallés, haya varios aplausos, cosa inusual. 

Fue premiada en Cannes a la mejor dirección y, justo lo que más reparos me ha dado el filme de los Javis ha sido precisamente la dirección de la película ya que, en varias ocasiones a lo largo de la cinta, me da la impresión de ser efectista y perder la naturalidad a la hora de narrar una historia. 

En cambio, me parece muy logrado el guion, de los mismos Javis y Alberto Conejero, hilando tres historias, una de ficción que tiene lugar en los años 30, una real que acaece en 2017 y una última, mezclando elementos históricos junto a otros ficticios, que se desarrolla en 1937.  A través de las tres historias, se da cuenta de una obra inacabada de García Lorca, La bola negra, de la cual solo escribió cuatro páginas, pero, con lo que comentó el poeta granadino sobre la misma, se acaba haciendo la especulación sobre que dicha obra fuera acabada y la tuviera en su poder su última pareja, Rafael Rodríguez Rapun, que murió en el frente de Cantabria en 1937. En definitiva, se trata de una ucronía sobre una obra que prácticamente no se empezó, pero se explica una historia como si en realidad hubiera existido y, en ese frente cántabro, un soldado del ejército nacional la hubiera recibido de Rodríguez Rapun que, tras varias décadas, revela su existencia a su nieto en una disposición testamentaria. 

Hay buenas interpretaciones, no está mal la aparición de Penelope Cruz como tonadillera en la línea de La niña de tus ojos, ni la de Glenn Close como hispanista experta en Lorca y, pese a durar casi dos horas y media, la película tiene buen ritmo narrativo. Pero esa dirección con tantos subrayados, como si los directores se gustarán a sí mismos, y la necesidad que tienen de introducir lo queer de manera redundante, y tal vez innecesaria, como guiño a un determinado tipo de público me distancian de la película. 

LA AGONÍA DE FRANCIA

  La agonía de Francia , de Manuel Chaves Nogales, es un libro que explora la situación de Francia durante la drole guerre , aquellos meses...