Espíritu de conquista (2026) es uno de los tres westerns que dirigió Fritz Lang y, sin duda, el peor de ellos, aunque sea un filme no exento de aspectos de interés.
La trama versa sobre un tema recurrente en el western y que, posiblemente, resultaba de interés para Lang. Se trata de la reinserción de un delincuente llamado Vince Shaw ( Randolph Scott) que, al principio de la película, huye tras un atraco y se topa con un ingeniero de la Western Union al que salva la vida. Posteriormente, este ingeniero le ofrece un trabajo en el marco de las obras que se realizan para construir las líneas de telégrafo. Shaw acepta el trabajo e intenta vivir de acorde con la ley, mientras compite con otro empleado que viene del este (Robert Young) por los favores sentimentales de la hermana del ingeniero.
Pero la antigua banda de Shaw acosa a la Western Union, intentado extorsionarles y luego boicoteando la instalación de las líneas y el protagonista se ve en una situación parecida a la de Gary Cooper en El hombre del oeste o Robert Taylor en Desafío en la ciudad muerta.
En el tramo final de la película, se revela que el vínculo con esa banda es muy estrecho, pues está capitaneada por el propio hermano de Shaw. Se consigue un buen clímax final con ese enfrentamiento fratricida en el que, finalmente, ambos pierden la vida y el personaje de Shaw es el más interesante de la película, bien trazado por Lang, aunque Randolph Scott fuese un actor bastante limitado.
A pesar de que el final está muy bien y la película es entretenida, la historia sentimental no aporta mucho interés, resulta anodina y el personaje de la hermana del ingeniero tiene poca chispa. Más interés despierta el personaje de Robert Young en cuanto a ser un hombre del Este atípico en el western, algún secundario ilustre como John Carradine haciendo de médico y como Lang tiene buena mano narrativa para dar cuenta de una parte de la historia americana en otra de las versiones del destino manifiesto, aquí con la importancia que tuvo construir las líneas de telégrafo en dirección al Pacífico.
Lang siempre tiene interés, aunque sea en sus filmes menos conseguidos.