lunes, 7 de septiembre de 2026

ESPIRITU DE CONQUISTA

 

Espíritu de conquista (2026) es uno de los tres westerns que dirigió Fritz Lang  y, sin duda, el peor de ellos, aunque sea un filme no exento de aspectos de interés.  

La trama versa sobre un tema recurrente en el western y que, posiblemente, resultaba de interés para Lang. Se trata de la reinserción de un delincuente llamado Vince Shaw ( Randolph Scott) que, al principio de la película, huye tras un atraco y se topa con un ingeniero de la Western Union al que salva la vida. Posteriormente, este ingeniero le ofrece un trabajo en el marco de las obras que se realizan para construir las líneas de telégrafo Shaw acepta el trabajo e intenta vivir de acorde con la ley, mientras compite con otro empleado que viene del este (Robert Young) por los favores sentimentales de la hermana del ingeniero. 

Pero la antigua banda de Shaw acosa a la Western Union, intentado extorsionarles y luego boicoteando la instalación de las líneas y el protagonista se ve en una situación parecida a la de Gary Cooper en El hombre del oeste o Robert Taylor en Desafío en la ciudad muerta. 

En el tramo final de la película, se revela que el vínculo con esa banda es muy estrecho, pues está capitaneada por el propio hermano de Shaw.  Se consigue un buen clímax final con ese enfrentamiento fratricida en el que, finalmente, ambos pierden la vida y el personaje de Shaw es el más interesante de la película, bien trazado por Lang, aunque Randolph Scott fuese un actor bastante limitado. 

A pesar de que el final está muy bien y la película es entretenida, la historia sentimental no aporta mucho interés, resulta anodina y el personaje de la hermana del ingeniero tiene poca chispa. Más interés despierta el personaje de Robert Young en cuanto a ser un hombre del Este atípico en el western, algún secundario ilustre como John Carradine haciendo de médico y como Lang tiene buena mano narrativa para dar cuenta de una parte de la historia americana en otra de las versiones del destino manifiesto, aquí con la importancia que tuvo construir las líneas de telégrafo en dirección al Pacífico. 

Lang siempre tiene interés, aunque sea en sus filmes menos conseguidos.

viernes, 4 de septiembre de 2026

EL HIJO DE LA CÓMICA

 

Es impresionante como José Sacistán, que este mes cumple 89 años, acomete la empresa de estar casi hora y media en el escenario de un teatro actuando solo.  Efectivamente, está en Barcelona estos días en el teatre Romea con la función El hijo de la cómica, adaptación del libro de memorias que escribió el gran Fernando Fernan Gómez. 

Pocas sorpresas depara la obra para quienes hemos leído un libro. Una mirada llena de amor y cariño de Fernan Gómez por su madre y su abuela, ambas muy importantes en su vida casi diríamos que a partes iguales; así como entrañable respecto al mundo del teatro e irónica y escéptica sobre los acontecimientos que le tocó vivir de joven:  caída de la monarquía, advenimiento de la República, Guerra Civil e inmediata y cruda postguerra. 

Lo mejor de la obra es como Sacristán, gran amigo de Fernan Gómez, es capaz de transmitir la emoción y ternura que destilan las páginas de sus memorias al hablar de sus relaciones familiares Así se lo reconoció todo el teatro aplaudiéndole puesto en pie, halagos que él intentó minimizar. 

Sacristán es un grande que, cuando lo vi en 2022 y 2025, pensé que sería la última vez que lo viera en un escenario. Pero nunca se sabe

jueves, 3 de septiembre de 2026

BRIGADA 21

 

Brigada 21 (1951) es una sólida película de William Wyler, que aquí adapta una obra de Broadway de Sidney Kingsley, con guion para la adaptación cinematográfica de Robert Wyler y Philip Yordan. 

Efectivamente, es una adaptación teatral ya que todo pasa en el escenario de una comisaría neoyorquina y casi no hay ningún exterior.  En esa comisaría se cruzan varias historias, pero el eje central es el comisario James McLeod (Kirk Douglas), un duro e inflexible policía en la lucha contra el crimen que, en el marco de una investigación a un delincuente, pondrá en peligro su matrimonio con Mary (Eleanor Parker) ya que hay una conexión en el pasado entre ese delincuente, un médico dedicado a negocios sucios, y Mary, ya que esta abortó en la clínica del doctor al quedar embarazada de una relación anterior a conocer a James y que, por supuesto, este desconoce.

Un trauma en la relación que tuvo con su padre provocó ese carácter intransigente de James en su lucha contra el crimen, que llega a un nivel tal que, además de ser irascible e inhumano en el trato con los demás, le causa a él una neurosis. Douglas interpretó con solvencia a este tipo de personajes en varias películas y aquí tenemos a una de sus mejores actuaciones, mostrándose inflexible y terco tanto en su vida profesional como, además, en su vida personal, incapaz de ser empático y comprender las razones que le expone la adorable Eleanor Parker.  

James McLeod es como un antecedente de Harry Callaghan o el Quinlan de Sed de mal. Son policías que, tan seguros de su infalibilidad respecto a determinar quién es un delincuente, detestan la burocracia y se inclinan por una acción directa, aunque esta adolezca de las garantías propias de un Estado de derecho que el cuerpo policial debe cumplir. No todos los policías son como McLeod y la película muestra como este, en sus obsesiones, se aleja de un policía mucho más juicioso como el que interpreta William Bendix. 

La película tiene esta parte de película policiaca, pero también corresponde al género del melodrama cuando tiene lugar la crisis matrimonial de los McLeod. Wyler, conocedor de los resortes del melodrama pues rodó unos cuantos magníficos, filma escenas de gran intensidad con Douglas y la estupenda Eleanor Parker. 

Un gran clásico. 

martes, 1 de septiembre de 2026

EL SER QUERIDO

 

 El ser querido (2025) es la última película de Rodrigo Sorogoyen y su característica principal es apostar por un duelo interpretativo entre los dos personajes principales: Javier Bardem, que se pone en la piel de un director español de cine que ha triunfado internacionalmente y que se llama Esteban Hernández; y Vicky Luengo en el papel de su hija Emilia. 

En un largo prólogo, Esteban, que hace años que perdió el contacto son su hija, queda con ella en un restaurante y, para recuperar esa relación, le ofrece un papel en una película que, ambientada en el Sáhara Occidental de los años treinta, va a rodar en Fuerteventura.  Emilia es una chica con poca experiencia como actriz y que, de hecho, trabaja como camarera en un restaurante en ese momento, pero acepta la propuesta de su padre. 

En el rodaje, aflorará toda la tensión acumulada durante años y se verá el interior de los personajes, un Esteban que tiene un lado tiránico y despótico en determinados momentos del rodaje con todo el equipo (en parte, alterado por esa tensión con su hija) y una Emilia que nunca ha llegado a superar la ausencia de la figura paterna, a la que achaca determinadas actitudes negativas en su carácter y que tiene propensión a ahogar sus penas en alcohol.

Lo más sobresaliente del filme son las interpretaciones de Bardem y Luengo, muy buena en los dos casos, así como la tensión que logra introducir Sorogoyen durante las algo más de dos horas de duración del filme. Destaca en ese sentido la larga escena en la que un desquiciado Esteban repite de forma obsesiva una y otra vez la misma toma alegando que no queda bien, llegando a provocar el enfado de los actores que, en primer lugar, se lo toman a cachondeo. Más discutibles son algunos recursos que emplea Sorogoyen, como poner determinadas cortas escenas en blanco y negro sin que tenga una función importante en la narración

Buena película, aunque no tanto como la extraordinaria As bestas, una película mucho más ambiciosa que El ser querido. En esta última, se parte de una historia sencilla con un conflicto paternofilial y crea un buen clima de intensidad dramática con la ayuda de dos grandes interpretaciones, pero en la sencillez de la trama, ausentes otros personajes que despierten interés, también está su limitación para que se pueda hablar de una gran película


domingo, 30 de agosto de 2026

EN UN MUNDO LIBRE

 

 En un mundo libre (2007) es una película de Ken Loach que no ha perdido un ápice de actualidad ahora que la cuestión de la inmigración se percibe como un problema para gran parte de la ciudadanía y, también, para los líderes políticos, enzarzados a la greña por esta cuestión, tanto dentro de cada estado como en el conjunto de la Unión Europea. En el momento de producción de la película, el Reino Unido estaba en la UE. Ahora no lo está, pero la situación es la misma para ellos que para la UE en cuestión de inmigración, si bien ellos no tienen ninguna frontera terrestre que defender. 

La protagonista de la película es Angie, una chica de unos treinta años, madre soltera que trabaja en una ETT. El filme empieza en Katowice, siendo su tarea facilitar la llegada de trabajadores polacos al Reino Unido. Tras cortar en seco lo que, con los parámetros aplicados a Rubiales, es una agresión sexual por parte de uno de sus jefes, es despedida de la ETT. Entonces decide, junto a una amiga y compañera de piso, crear ella misma una ETT que se dedique a captar trabajadores extranjeros y hacer de mediadoras con empresas que necesitan mano de obra, normalmente de forma puntual para pequeños contratos. 

La forma de empezar es chapucera, operando de forma ilegal y esperando, tras unos meses, legalizar la situación de la empresa. La gestión de la empresa no va mal, pero empeora por causa de unos impagos de los empresarios que han pagado el servicio de reclutar trabajadores. Por otro lado, se plantea la problemática de la gente que no puede trabajar por no tener papeles, con los que Angie en principio empatiza y contacta con quien puede proporcionar pasaportes falsos a un grupo de iraníes. 

Volcada en el trabajo, la película también se centra en su vida familiar, un hijo unos 10 años que tiene problemas escolares por sentirse desatendido por su madre y una relación conflictiva con sus padres, especialmente el abuelo del niño, que dedica gran parte de su tiempo a atender a su nieto recriminando a su hija su poca dedicación. 

Ante los impagos que han sufrido los inmigrantes, y a pesar de que la situación no es culpa de Angie, un grupo la amedranta utilizando a su hijo y le sustrae una parte del dinero que, junto a su amiga, tenía de un negocio paralelo de sobrexplotación de vivienda para inmigrantes en situación de precariedad, alquilando sucesivamente un espacio por turnos. Aún le queda una parte por pagar a los inmigrantes que no han cobrado y la acción se traslada a Kiev, ciudad en la que vemos a Angie captar ucranianos para trasladar al Reino Unido e intuimos que va a trapichear para conseguir dinero y saldar sus deudas.  

A Loach siempre le suele acompañar una eficacia narrativa que, aquí, se aúna con un tema igual de actual que en el momento de la filmación: ¿qué cupo de inmigración se necesita aceptar en los países europeos? ¿cómo garantizar sus derechos y que no sean esquilmados por empresarios desaprensivos? ¿qué hacer con la gente que ha entrado ilegalmente a un país?

Por supuesto, el problema central que describe Loach es la precariedad que conlleva a las relaciones laborales el capitalismo salvaje, pero me gusta del filme una cosa y es que no hay personajes positivos. Angie es capaz de proporcionar pasaportes falsos a inmigrantes ilegales, pero, más tarde, ella misma denuncia el campamento en el que están porque necesita que se vacíe para dar alojamiento a otra partida de trabajadores extranjeros, estos con papeles, que va a colocar para trabajar en una empresa.  Su modo de llevar la empresa y el lucro en explotar de manera intensiva la vivienda a costa de la precariedad de los inmigrantes es altamente criticable. Y es que el propio Ken Loach define a su protagonista como “el producto de la contrarrevolución tatcheriana, que ha hecho hincapié en los negocios y éxitos empresariales, que ha premiado a los que se han abierto camino a codazos”. Pero tampoco los inmigrantes componen en su totalidad un grupo inocente y, unos cuantos, reaccionan de forma violenta a los impagos invadiendo el domicilio de Angie, amordazándola y amenazándola, con maneras propias de gente criminal. 

Extraordinaria interpretación de Kierston Wareing en el papel de Angie, dando muy bien ese registro de persona impulsiva, emprendedora, contradictoria y, finalmente, superada por las adversidades en su intento, después de una vida laboral que se intuye convulsa, de ser su propia jefa. 

Loach se ha jubilado pero su cine, dada gran parte de su temática dedicada a describir los desmanes del mundo capitalista y las personas oprimidas, sigue siendo necesario. 

ESPIRITU DE CONQUISTA

  E spíritu de conquista ( 20 26 ) es uno de los tres westerns que dirigió Fritz Lang   y , sin duda, el peor de ellos, aunque sea un fi...