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martes, 3 de marzo de 2026
LA BATALLA DE ARGEL
domingo, 1 de marzo de 2026
HISTORIA GENERAL DE AL ANDALUS
Leo Historia General de Al Andalus, del historiador Emilio González Ferrín, un libro muy largo que, a veces, abruma con la cantidad de datos que maneja para explicar ochos siglos de la historia de la península ibérica.
Es un libro que renuncia a explicar la Historia como sucesión de batallas, entronizaciones u otros grandes y aparatosos eventos. Es la historia de los cambios que va experimentando la sociedad visigoda, así como movimientos migratorios lentos, pero constantes, que van aconteciendo en la península lo que analiza González al trazar la evolución de la consolidación de la orientalización que se produce desde el siglo VIII. Por ello, destierra la mítica irrupción árabe en la península en el año 711, con la batalla de Guadalete, masacrando al rey Rodrigo y lanzándose a la carrera expandiéndose de sur a norte hasta atravesar los Pirineos y ser detenidos por los francos en Poitiers pocos años después. Las noticias sobre Guadalete y Poitiers son escasas, lejanas, provenientes de fuentes posteriores a las que interesaba, en una u otra medida, fabricar una historia. También fuentes posteriores cristianas están interesadas en dar una versión y el nacional catolicismo recurre a la figura de un legendario Pelayo, del que poco se sabe de acuerdo con las fuentes históricas, pero del que se dice que inicia esa mítica Reconquista.
Siguiendo el libro, vemos que lo que ocurre en el siglo VIII es la evolución de una sociedad marcada por la manera de entender la religión, junto con movimientos migratorios de una zona, el norte de África, nada alejada entonces desde el punto de vista étnico de los pobladores de la península. Si los visigodos se habían establecido como herederos de lo que había sido Roma y, fruto de ello, habían adoptado el catolicismo romano con la doctrina de la Santísima Trinidad, habían arraigado ya en la península desde siglos anteriores movimientos heréticos como el arrianismo, donatismo y priscilianismo que suponían un sustrato que favorece una evolución hacía una posición monoteísta alejada del dogma de la Trinidad allanando, en definitiva, el camino a una nueva España que se configurara como Al Ándalus. Así, primero llegan unitarios todavía no arabófonos, pero luego los vientos soplan de Oriente, van llegando musulmanes, que ya hablan árabe y, más tarde, mahometanos, aquellos que ya han transitado a la religión iniciada con el profeta fundador del Islam.
El reino visigodo colapsa y se monta una nueva organización política que descansa en este sustrato de origen religioso y las incesantes influencias que van llegando desde Oriente. En el plano político, el momento de mayor esplendor de Al Ándalus llegará con el califato de Córdoba en los siglos IX y X, ocupando la mayor parte de la península, menos los reductos cristianos de las cordilleras cantábrica y pirinaica, dejando lo que ahora es la Meseta castellanoleonesa como tierra de frontera, un tanto indefinida durante bastantes años.
Inevitablemente, cualquier régimen tiende a decaer y el califato se desmiembra, pero no muere Al Ándalus que, frente a la presión de los reinos cristianos, se sostiene con la llegada de almorávides y almohades desde el norte de África. Aunque lo más importante es que, cuando ha menguado su poder político, llega el esplendor cultural que suponen las figuras de Averroes, el judío Maimónides, Avempace, Abentofail y Ibn Arabi, todos ellos pertenecientes a los siglos XII y XIII. Y todo esto permite al autor establecer otra de sus ideas nucleares del libro: el Renacimiento en Europa, o mejor decir uno de sus Renacimientos, está asociado a Al Ándalus y a la influencia que estos autores tienen sobre el panorama intelectual europeo en los siglos posteriores, citando por ejemplo y más en concreto el averroísmo que llega de manera directa a varios pensadores, entre ellos Giordano Bruno, figura de la última parte del siglo XVI.
Tras las conquistas de la Andalucía occidental por Fernando III y de la región de Murcia por la Corona de Aragón, Al Ándalus queda reducido a un espacio encajonado entre el mar Mediterráneo y las sierras de las actuales provincias de Almería, Granada y Málaga. Pero este reino de Granada aguantará dos siglos y medio todavía.
Con la capitulación de Granada en enero de 1492 y la posterior expulsión de los judíos por un edicto de los Reyes Católicos ese mismo año, el autor señala la gran pérdida que supone la renuncia a ese Al Ándalus que podría haber formado parte del futuro de España. El hostigamiento a la población musulmana no cesará a lo largo del siglo XVI hasta la expulsión decretada por Felipe III a principios del siglo XVII. Todo ello configura una tragedia en términos culturales, demográficos, económicos y sociales que señala con amargura el autor al final del libro. Y parte del saber andalusí se evapora en España, pero se filtra en Europa a través de la lengua hebrea por parte de los judíos expulsados.
El autor expone, en definitiva, la altura civilizatoria de Al Ándalus como uno de los legados de los que forman parte las fuentes culturales europeas. Como que cuestionar la mítica Reconquista, que no se tiene como tal por los reinos peninsulares hasta que por motivos propagandísticos la asuman los Reyes Católicos, y reclamar el legado intelectual de Al Ándalus en la historia, no ya española, sino europea no es precisamente algo popular en estos crispados tiempos, el libro ha sido discutido. A mi me parece apreciar un rigor indudable en su elaboración y un enfoque verosímil de la evolución de la península durante la Edad Media.
viernes, 27 de febrero de 2026
EL PRINCIPIANTE
El principiante (1990) es una película de Clint Eastwood bastante floja y parece que, en principio, sería de aquellas que él hacía para satisfacer a la Warner y poder dedicarse a trabajos más personales en otros filmes. Por ello, sorprende que el director acreditado sea el propio Eastwood y no el habitual Buddy Van Horn, coordinador de dobles y testaferro con el que camuflar la responsabilidad de la dirección en películas tan prescindibles como La gran pelea o Pink Cadillac. Tal vez Eastwood tenía mayores pretensiones artísticas sobre el filme y, si fuera así, no se cumplieron.
En El principiante, Eastwood queda en un papel que casi podríamos decir secundario y el protagonista es Charlie Sheen. Frente al personaje de Eastwood, del que no se muestra nada más que su fachada de poli duro, de formas intempestivas y chulesco, el personaje de Sheen tiene una historia propia, un amargo recuerdo de la infancia tras la muerte de su hermano en un accidente del que se culpa y una problemática relación con su padre.
Como película de acción, es entretenida y están bien filmadas las abundantes escenas de persecuciones automovilísticas. El oficio de Eastwood es incuestionable en ese sentido, aunque la película no tenga mucho que ofrecer.
Es una cinta que destaca por el humor, llegando a momentos de parodia de películas de acción y de la figura del propio Eastwood. Así, destaca esa huida de un edificio en un coche volando antes de que sea dinamitado por Raul Julia, aterrizando tras un batacazo descomunal y saliendo Eastwood y Sheen ilesos. O la escena en la que la hiper masculinidad de Eastwood se ve a prueba cuando, habiendo caído prisionero de los malos e inmovilizado por estar atado a una silla, es “forzado” a tener sexo con el personaje que interpreta Sonia Braga.
Un Eastwood menor, pero entretenido.
jueves, 26 de febrero de 2026
A SANGRE FRÍA
martes, 24 de febrero de 2026
EL CÍRCULO DE FUEGO
lunes, 23 de febrero de 2026
D.E.P. GREGORIO MORÁN
Ha sido una coincidencia que se haya conocido la muerte de Gregorio Morán un 23-F, siendo él uno de los principales cronistas de la transición y, seguramente, el más incisivo.
Tras leer sus sabatinas en LA VANGUARDIA, durante los últimos años que las publicó en el diario del conde Godó, hasta que lo echaron por un artículo sobre el procés en septiembre de 2017, seguía leyéndolo cada sábado en CRONICA GLOBAL, VOX POPULI y, desde enero, en THE OBJECTIVE, diario digital en el que solo ha podido entregar cinco o seis sabatinas. Me gustaba más leerlo en LA VANGUARDIA ya que no siempre hablaba de política, sino que podía recomendar libros o películas que, normalmente, tenían interés. Con el paso a los diarios digitales, supongo que le pedían hablar solo de política, con lo que se volvió un poco reiterativo pero nunca estuvo exento de interés y cada sábado era una rutina buscar su artículo.
El azar quiso que su último artículo, titulado La culpa es del cocinero, fuera uno de los mejores que escribió en sus últimos años.
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-02-07/culpa-cocinero-articulo-moran/
D.E.P.
sábado, 21 de febrero de 2026
LAS MANOS SOBRE LA CIUDAD
Las manos sobre la ciudad (1963) es un interesante filme de Francesco Rosi, que trata sobre la corrupción urbanística existente en Nápoles y que, lamentablemente, no ha perdido actualidad.
El protagonista es un constructor y político municipal llamado Nottola (Rod Steiger), cuya empresa constructora provoca un accidente con el derrumbamiento de un edificio causando víctimas mortales. Simplificando y sin poder nombres concretos a los partidos del consistorio, en la película aparecen regidores de derecha (uno de ellos Nottola), de centro y de izquierda. El accidente provoca un crispado debate político en el que, en clave de futura estrategia electoral, el centro secunda la propuesta de la izquierda para que se forme una comisión de investigación sobre el accidente.
Aunque la comisión llega a un punto muerto, Nottola ha quedado señalado ante la opinión pública, por lo que gente de su mismo partido, una facción liderada por Maglione, intenta desembarazarse de él y que no se presente en la lista del partido de derechas. Pero Nottola, que no puede quedar fuera de juego como máximo empresario de la construcción, logra provocar una escisión y que algunos hombres se unan a las listas del partido del centro, liderado por De Angelis, el cual gana las elecciones.
A pesar de un primer enconamiento y rencillas personales, los partidos de centroderecha están condenados a entenderse, sellando el entendimiento con un abrazo en plan El padrino mientras De Luca, el líder de izquierdas, sigue en la marginalidad de la acción de gobierno de la ciudad.
En la última escena, el nuevo alcalde y Nottola, con la bendición de un cardenal, presenta un plan urbanístico. El constructor podrá seguir dominando el cotarro y mezclando intereses generales y propios en su beneficio.
Rosi consigue un buen retrato de las prácticas corruptas de los partidos y la perversión de los procedimientos democráticos, que arrinconan finalmente al grupo que pretendía denunciar esa corrupción. En esto podríamos decir que la película puede ser ingenua, la corrupción se ha dado en partidos de todas las ideologías. La película ya advierte que los hechos son ficticios, pero basados en una realidad social y política existente entonces, y también ahora. Y esa realidad es desde concejales defendiendo lo indefendible a sabiendas, hasta otros que se convierten en tránsfugas por oportunismo y ganas de medrar. Y sobre estos concejales planea la sombra del todopoderoso Nottola, que representa el poder económico que ha accedido también al poder político.
En una película absolutamente italiana en el reparto y equipo técnico, sorprende que el único elemento que no es del país transalpino sea el protagonista del filme, ya que Rosi escogió a Rod Steiger, el cual hace una interpretación solvente.
De ritmo vivo, cargada de diálogos densos a través de los que se desarrollan las miserias y corruptelas de los personajes, es un filme notable que ganó el León de Oro en Venecia.
LA BATALLA DE ARGEL
Premiada con el León de Oro del Festival de Venecia de 1966 y el Óscar a la mejor película extranjera, La batalla de Argel e s una coprod...
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