jueves, 19 de febrero de 2026

LA IMAGEN ERRANTE

 

Recuperada hace no muchos años en una filmoteca brasileña, dan un pase en la Filmoteca de La imagen errante (1920), una de las primeras películas de Fritz Lang y la primera en la que colaboró con su esposa, Thea Von HarbouTan solo se recuperó, aproximadamente un 70% de la película, lo que supone un lastre, aunque haya rótulos explicativos basados en el guion de las lagunas que presenta la película.

Se trata de un melodrama, un tanto retorcido en su trama. Una chica llamada Imgard queda embarazada de Georg, acérrimo partidario del amor libre que rehúye el compromiso y desaparece dándoselo por muerto. Imgard se casa con John, para dar cobertura al nasciturus y, posteriormente, John se obsesiona con la chica, a la que persigue hasta que ella llega a una zona montañosa en la que topará con un extraño ermitaño que la ayudará. 

Hay temas recurrentes luego en Lang como el sentimiento de culpa y el arrepentimiento. Lang consigue imágenes visuales potentes en la parte de la película que transcurre en una zona montañosa, especialmente ligadas a la estatua de piedra de una virgen que, mientras no cambie de estado y se convierta en un ser viviente, Georg pone de excusa para no volver de su voluntario retiro. 

Pese a algunas virtudes y apuntes que estamos ante un gran realizador, esta película de un Lang en sus inicios no puede ser juzgada sin poderla ver, cosa imposible, en su integridad.  Por tanto, se queda en un esbozo, interesante porque viene de un grande, que anticipa obras mayores. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

HISTORIAS DEL BUEN VALLE

 

Con la película Historias del buen valle (2025), José Luis Guerín retorna a un trabajo parecido al que realizó hace 25 años con En construcción, mostrando un espacio urbano, aquí más grande que el de aquella isla rehabilitada en el Raval, pero preocupándose como entonces de manera especial en mostrar, en un formato de documental, a la gente de ese lugar con sus historias, vivencias y perspectivas de futuro. Ese buen valle es Vallbona, una zona de Barcelona perteneciente al distrito de Nou Barris y encajonada entre el río Besós, la línea ferroviaria y una autopista. 

Vallbona es un lugar en que hay gente de diversa procedencia. Los más viejos del lugar explican historias parecidas a como empieza el filme de ficción El 47, gente que provenía del sur de España y construyó ilegalmente viviendas en zonas sin alcantarillado u otros servicios básicos. Pero, muchos años después, la fisonomía del barrio ha cambiado, se han hecho algunas construcciones nuevas, mientras algunas viejas se han derruido. Y ha empezado a llegar gente de diversas partes del mundo, todas de clase social baja, convirtiendo el documental en una torre de Babel en el que se llegan a oír 14 lenguas diferentes. En todo caso, lo que no ha cambiado es la sensación de que, aunque oficialmente es un barrio de Barcelona, Vallbona queda muy lejos de la capital catalana. Y Guerín subraya esto insertando, a lo largo de la película, planos para delimitar ese espacio tan aislado y con tanta vida propia. 

Oímos muchas historias de gente de diversa procedencia, asistimos a momentos distendidos como un grupo de gitanos cantando rumba, también intuimos momentos de dificultad como los que explican gente venida del conflicto ruso-ucraniano y cobra especial importancia el Rec Comtal, un espacio que se convierte en zona de baños ilegal, utilizado por todos los niños de la zona cuando hace buen tiempo y punto de encuentro de familias de diversas procedencias que se juntan allí. 

Guerín podría adoptar en su documental un tono panfletario, crítico en cuanto a la posición en la ciudad de un barrio desfavorecido. Pero opta, con acierto, por un tono de neutralidad, como cuando hay una asamblea en que se informa a los vecinos que, por obras en la estación del tren, un equipamiento deportivo estará años sin funcionar. Lo más inteligente es lo que hace Guerín, lo esencial es dar voz a los protagonistas y la intervención del cineasta es enmarcar ese espacio urbano mostrando esa gente como un retrato vivo de una comunidad que lucha por preservar la memoria (los más veteranos) y labrarse un futuro

Esa neutralidad al hacer el documental es lo que permite, finalmente, una mirada conmovedora y emotiva sobre la gente que sale en este bello documental.

martes, 17 de febrero de 2026

D.E.P. ROBERT DUVALL

 

Con Robert Duvall se va otro gran actor nonagenario, después de que su amigo Gene Hackman nos dejara hace unos meses, aunque la muerte de Duvall parece que ha sido mucho menos traumática. 

Con su aparición interpretando a Tom Hagen en El padrino I y II, más la del teniente coronel  Kilgore en Apocalypse Nowya hubiera pasado a la historia del cine. Pero participó en películas durante varias décadas, construyendo una sólida carrera y destacaría especialmente su debut porque, aunque su papel era pequeño, sí era importante en la trama y se trata de otra gran película: Matar un ruiseñor.

Una lástima que por dinero (dicen que quería cobrar lo mismo que Al Pacino) no apareciera en El padrino III.  Sin duda, la presencia de Tom Hagen como consigliere hubiera aportado cosas interesantes a una trama en la que Pacino se queda un poco solo, teniendo como consigliere a un George Hamilton que tiene un pequeño e irrelevante papel.  Hubiera sido interesante ver la evolución de Hagen junto a la de Michael Corleone, en un momento en que el segundo dice que necesita menos sicarios y más abogados para afrontar sus problemas.

Si tuviera que escoger una escena de Duvall, me quedaría con el diálogo en El padrino II induciendo al suicidio a Frank Pentangeli para que este último salve su posición dentro de la familia Corleone. Si tuviera que escoger una frase, sería aquella que, tras masacrar las posiciones vietnamitas con napalm, pronuncia KIlgore al decir: “Aquella colina olía a victoria”. 


lunes, 16 de febrero de 2026

SNORKEL

 

Viendo en el Heart break Snorkel, y leyendo luego la obra de Albert Boronat, en la que distintas voces explican historias que convergen en un viaje desde un lago hasta el planeta Marte, creo que una de las cosas más inquietantes es la sensación de que presente y futuro empiezan a ser indistinguibles. 

Si ya en las citas literarias con que se inicia la obra, hay una de J.G.Ballard , del prólogo de su novela Crashen que se dice que el futuro está dejando de existir, devorado por un presente insaciable, luego una de las voces de lobra dice “Creo que vivimos sintiendo que por fin presente y futuro son uno y eso nos aterra tanto que no existen emoticonos suficientes para expresarlo, aunque le dedicamos muchísimos esfuerzos a disimularlo. Si la obra data de hace unos diez años, el tiempo la hace más actual cuando ayer leo la entrevista con John Gray en EL CONFIDENCIAL y, entre otras muchas cosas interesantes, dice que la IA va a socavar profesiones cualificadas y que nadie debería iniciar una carrera en profesiones que serán automatizadas dentro de tres años. Así que todo va muy deprisa, hasta el punto de que algunos manejan el término aceleracionismo, como idea de expansión del sistema capitalista que nos ha de llevar al colapso y cambios radicales en la sociedad. 

Ver qué va a pasar en la Tierra desde fuera, en otro planeta como Marte, sería interesante por la perspectiva que da la distancia. Por eso Boronat utiliza la canción de David Bowie Space Oddity, que en la obra tiene más presencia llegando hasta la escena final, mientras que es la última cita literaria que encabeza el texto escrito:

Aquí estoy flotando alrededor de mi lata

Muy por encima de la Luna

El planeta Tierra es azul

Y no hay nada que pueda hacer....

No se trata de una obra pesimista, sino serena, embellecida por la canción de Bowie, salpicada con momentos de humor en su puesta en escena en el Heartbreak y que reflexiona sobre el propio autor que tiene la sensación de vivir una vida de gilipollas, la basura que va aumentando representada por una botella de KH7 flotando en el lago y el snorkel que da título a la obra, apareciendo en como miran alguno de los personajes y que, según Boronat “es un concepto que tome para hablar un poco de la superficialidad de los tiempos”. 

LA IMAGEN ERRANTE

  Recuperada hace no muchos años en una  filmoteca  brasileña,  dan un pase en la Filmoteca  de  La imagen errante  (1920) , una de las prim...