Robert De Niro se ha prodigado poco detrás de las cámaras, creo que tan solo dos veces, pero con Una historia del Bronx (1993) consiguió un resultado notable.
La película, basada en una obra escrita por Chazz Palminteri a partir de experiencias personales, explica la historia de Calogero, un niño de 9 años, que vive con sus padres en la parte de inmigrantes italianos en el Bronx, y que es testigo de un asesinato. Cuando viene la policía no delata al autor del crimen, un capo local llamado Sonny, y pasa a ser su protegido, aunque Calogero tiene una familia bien estructurada con un padre, llamado Lorenzo y que trabaja como conductor de autobuses, que intenta educarlo alejándolo de la gente del barrio que se relaciona con la mafia.
Pasan los años y, en la segunda parte del filme, Calogero es un adolescente que tiene 17 años y sigue respetando a su padre, pero también sigue siendo colega de Sonny que le trata como un ahijado. Al margen de la relación con Sonny y Lorenzo, Caloggero se enamora de una chica de color, mientras los amigos de su edad son un grupo de racistas que tienen altercados con los negros hasta que planean un ataque con cocktails molotov que acaba con consecuencias trágicas.
De manera fluida, con una extensa y cuidada banda sonora de temas de los años 50 y 60, así como una esmerada escenografía para recrear el Bronx de esa época, De Niro nos cuenta esta historia en el que vemos las tensiones racistas tan indisociables de la sociedad norteamericana. Aunque la parte más destacada del filme es la relación de Calogero con su padre real y con su padrino. La paradoja del filme es que Calogero tanto puede aprender cosas positivas de un padre recto, honrado e intransigente en su voluntad de no mezclarse con la gente de la mafia del barrio, como de un delincuente del estilo que es Sonny el cual le abre los ojos en que ha de proseguir el romance con la chica de color (al contrario de lo que le decía su padre) desdeñando que por ello pueda tener problemas con la banda de adolescentes italianos del barrio.
El propio Palmentieri asumió el papel de Sonny y De Niro se reservó el papel de Lorenzo, con lo que es creo que es la única película en la que aparece, sobre ambientes de bajos fondos italoamericanos, sin hacer de delincuente. Ambos están muy bien en sus interpretaciones, aunque el personaje principal sea Calogero, interpretado por Francis Capra cuando es un niño y por Lillo Brancato junior cuando es un adolescente de 17 años.
De Niro también era bueno como director si tenía una historia buena para contar como era la de Palmentieri.