jueves, 10 de septiembre de 2026

PADRE NUESTRO

 

Hay un par de películas de Francisco Regueiro que me gustaron mucho, Carta de amor de un asesino con un impresionante López Vázquez y El buen amor; así que me animo a ver otra película suya, titulada Padre nuestro y rodada en 1985, atraído también porque los protagonistas son Fernando Rey y Paco Rabal. 

Es una película que se nota que está hecha por un director con personalidad, pues se trata de una trama esperpéntica y original, con un espíritu de hacer algo diferente como pasaba como cuando Fernan Gómez hizo El extraño viaje La trama versa sobre un cardenal español (Fernando Rey), que conversa con Juan Pablo II y le dice que, al haber tenido noticias de su nieta al recibir unas fotografías, debe volver a España a poner en orden cuestiones familiares ahora que los médicos le han dado un año de vida. 

Se traslada a España, a un árido paisaje castellano en el que está la casa familiar, una gran finca en un latifundio, viviendo todavía su madre y su hermano, llamado Abel, médico de profesión y ateo. Se empieza a destapar el pasado del cardenal, un tipo mujeriego y de irrefrenable actividad sexual que dejó embarazada a una joven de la hacienda. Futo de esta relación nació la cardenala (Victoria Abril) que se dedicó desde muy joven a la prostitución con ese apodo y tuvo una hija, nieta del cardenal, que ha estado cuidando su madre. Al producirse el embarazo, el cardenal partió durante varias décadas a Roma y su vuelta es para arreglar los asuntos familiares según su propia visión del mundo. Así, pretende, para que su nieta lleve su apellido, casar a Abel con su sobrina la cardenala en un imposible matrimonio, además de por la cercanía de parentesco, porque mientras ella es una prostituta que se dedica con lascivia y fruición a su trabajo, Abel es un hombre que ha vivido su sexualidad de forma totalmente opuesta a su hermano, con problemas de ansiedad a la hora de estar con una mujer y consolándose solo, tal como en una escena le pilla su hermano en uno de los mejores momentos interpretativos de Paco Rabal.  

Regueiro filma con efectividad esta estrambótica trama y con el apoyo de Rabal y Rey, en un reparto que también incluye otra gente muy solvente como Victoria Abril, Emma Penella, Lina Canalejas, Amalia De la Torre o Rafaela Aparicio.

El cardenal es un auténtico azote para su propia familia. Al margen de lo que hiciera en el pasado, al volver desde Roma, cuando arranca la acción de la película, su llegada provoca el suicidio de la persona que se casó con la mujer que él dejó embarazada. Además, no aporta ninguna estabilidad ni paz para los principales personajes, su hermano Abel, la madre de la cardenala y esta última.  Es un hombre que la lía en su juventud y, también, en su madurez, cuando se supone que debiera tener otro comportamiento, pero actúa de manera irracional. 

Ángel Fernández Santos coescribió el guion junto al propio Reguero, uniendo tragedia con humor esperpéntico es una película que funciona bastante bien y en la que aflora una parte de esa España rural, la de los señoritos con derecho a pernada y los peones de la finca sometidos a vasallaje. Un mundo hipócrita elevado al grado máximo desde el momento en que el protagonista de las tropelías que desestabilizan a tantos personajes es un prelado de la iglesia católica. 

Película interesante, entretenida, de un director con mucha personalidad. 

lunes, 7 de septiembre de 2026

ESPIRITU DE CONQUISTA

 

Espíritu de conquista (2026) es uno de los tres westerns que dirigió Fritz Lang  y, sin duda, el peor de ellos, aunque sea un filme no exento de aspectos de interés.  

La trama versa sobre un tema recurrente en el western y que, posiblemente, resultaba de interés para Lang. Se trata de la reinserción de un delincuente llamado Vince Shaw ( Randolph Scott) que, al principio de la película, huye tras un atraco y se topa con un ingeniero de la Western Union al que salva la vida. Posteriormente, este ingeniero le ofrece un trabajo en el marco de las obras que se realizan para construir las líneas de telégrafo Shaw acepta el trabajo e intenta vivir de acorde con la ley, mientras compite con otro empleado que viene del este (Robert Young) por los favores sentimentales de la hermana del ingeniero. 

Pero la antigua banda de Shaw acosa a la Western Union, intentado extorsionarles y luego boicoteando la instalación de las líneas y el protagonista se ve en una situación parecida a la de Gary Cooper en El hombre del oeste o Robert Taylor en Desafío en la ciudad muerta. 

En el tramo final de la película, se revela que el vínculo con esa banda es muy estrecho, pues está capitaneada por el propio hermano de Shaw.  Se consigue un buen clímax final con ese enfrentamiento fratricida en el que, finalmente, ambos pierden la vida y el personaje de Shaw es el más interesante de la película, bien trazado por Lang, aunque Randolph Scott fuese un actor bastante limitado. 

A pesar de que el final está muy bien y la película es entretenida, la historia sentimental no aporta mucho interés, resulta anodina y el personaje de la hermana del ingeniero tiene poca chispa. Más interés despierta el personaje de Robert Young en cuanto a ser un hombre del Este atípico en el western, algún secundario ilustre como John Carradine haciendo de médico y como Lang tiene buena mano narrativa para dar cuenta de una parte de la historia americana en otra de las versiones del destino manifiesto, aquí con la importancia que tuvo construir las líneas de telégrafo en dirección al Pacífico. 

Lang siempre tiene interés, aunque sea en sus filmes menos conseguidos.

viernes, 4 de septiembre de 2026

EL HIJO DE LA CÓMICA

 

Es impresionante como José Sacistán, que este mes cumple 89 años, acomete la empresa de estar casi hora y media en el escenario de un teatro actuando solo.  Efectivamente, está en Barcelona estos días en el teatre Romea con la función El hijo de la cómica, adaptación del libro de memorias que escribió el gran Fernando Fernan Gómez. 

Pocas sorpresas depara la obra para quienes hemos leído un libro. Una mirada llena de amor y cariño de Fernan Gómez por su madre y su abuela, ambas muy importantes en su vida casi diríamos que a partes iguales; así como entrañable respecto al mundo del teatro e irónica y escéptica sobre los acontecimientos que le tocó vivir de joven:  caída de la monarquía, advenimiento de la República, Guerra Civil e inmediata y cruda postguerra. 

Lo mejor de la obra es como Sacristán, gran amigo de Fernan Gómez, es capaz de transmitir la emoción y ternura que destilan las páginas de sus memorias al hablar de sus relaciones familiares Así se lo reconoció todo el teatro aplaudiéndole puesto en pie, halagos que él intentó minimizar. 

Sacristán es un grande que, cuando lo vi en 2022 y 2025, pensé que sería la última vez que lo viera en un escenario. Pero nunca se sabe

jueves, 3 de septiembre de 2026

BRIGADA 21

 

Brigada 21 (1951) es una sólida película de William Wyler, que aquí adapta una obra de Broadway de Sidney Kingsley, con guion para la adaptación cinematográfica de Robert Wyler y Philip Yordan. 

Efectivamente, es una adaptación teatral ya que todo pasa en el escenario de una comisaría neoyorquina y casi no hay ningún exterior.  En esa comisaría se cruzan varias historias, pero el eje central es el comisario James McLeod (Kirk Douglas), un duro e inflexible policía en la lucha contra el crimen que, en el marco de una investigación a un delincuente, pondrá en peligro su matrimonio con Mary (Eleanor Parker) ya que hay una conexión en el pasado entre ese delincuente, un médico dedicado a negocios sucios, y Mary, ya que esta abortó en la clínica del doctor al quedar embarazada de una relación anterior a conocer a James y que, por supuesto, este desconoce.

Un trauma en la relación que tuvo con su padre provocó ese carácter intransigente de James en su lucha contra el crimen, que llega a un nivel tal que, además de ser irascible e inhumano en el trato con los demás, le causa a él una neurosis. Douglas interpretó con solvencia a este tipo de personajes en varias películas y aquí tenemos a una de sus mejores actuaciones, mostrándose inflexible y terco tanto en su vida profesional como, además, en su vida personal, incapaz de ser empático y comprender las razones que le expone la adorable Eleanor Parker.  

James McLeod es como un antecedente de Harry Callaghan o el Quinlan de Sed de mal. Son policías que, tan seguros de su infalibilidad respecto a determinar quién es un delincuente, detestan la burocracia y se inclinan por una acción directa, aunque esta adolezca de las garantías propias de un Estado de derecho que el cuerpo policial debe cumplir. No todos los policías son como McLeod y la película muestra como este, en sus obsesiones, se aleja de un policía mucho más juicioso como el que interpreta William Bendix. 

La película tiene esta parte de película policiaca, pero también corresponde al género del melodrama cuando tiene lugar la crisis matrimonial de los McLeod. Wyler, conocedor de los resortes del melodrama pues rodó unos cuantos magníficos, filma escenas de gran intensidad con Douglas y la estupenda Eleanor Parker. 

Un gran clásico. 

martes, 1 de septiembre de 2026

EL SER QUERIDO

 

 El ser querido (2025) es la última película de Rodrigo Sorogoyen y su característica principal es apostar por un duelo interpretativo entre los dos personajes principales: Javier Bardem, que se pone en la piel de un director español de cine que ha triunfado internacionalmente y que se llama Esteban Hernández; y Vicky Luengo en el papel de su hija Emilia. 

En un largo prólogo, Esteban, que hace años que perdió el contacto son su hija, queda con ella en un restaurante y, para recuperar esa relación, le ofrece un papel en una película que, ambientada en el Sáhara Occidental de los años treinta, va a rodar en Fuerteventura.  Emilia es una chica con poca experiencia como actriz y que, de hecho, trabaja como camarera en un restaurante en ese momento, pero acepta la propuesta de su padre. 

En el rodaje, aflorará toda la tensión acumulada durante años y se verá el interior de los personajes, un Esteban que tiene un lado tiránico y despótico en determinados momentos del rodaje con todo el equipo (en parte, alterado por esa tensión con su hija) y una Emilia que nunca ha llegado a superar la ausencia de la figura paterna, a la que achaca determinadas actitudes negativas en su carácter y que tiene propensión a ahogar sus penas en alcohol.

Lo más sobresaliente del filme son las interpretaciones de Bardem y Luengo, muy buena en los dos casos, así como la tensión que logra introducir Sorogoyen durante las algo más de dos horas de duración del filme. Destaca en ese sentido la larga escena en la que un desquiciado Esteban repite de forma obsesiva una y otra vez la misma toma alegando que no queda bien, llegando a provocar el enfado de los actores que, en primer lugar, se lo toman a cachondeo. Más discutibles son algunos recursos que emplea Sorogoyen, como poner determinadas cortas escenas en blanco y negro sin que tenga una función importante en la narración

Buena película, aunque no tanto como la extraordinaria As bestas, una película mucho más ambiciosa que El ser querido. En esta última, se parte de una historia sencilla con un conflicto paternofilial y crea un buen clima de intensidad dramática con la ayuda de dos grandes interpretaciones, pero en la sencillez de la trama, ausentes otros personajes que despierten interés, también está su limitación para que se pueda hablar de una gran película


PADRE NUESTRO

  Hay un par de películas de Francisco Regueiro que me gustaron mucho, Carta de amor de un asesino con un impresionante López Vázquez y El...