jueves, 2 de abril de 2026

EL DESIERTO DE LOS TÁRTAROS

 

El desierto de los tártaros es una coproducción italo-francoalemana, filmada en 1976 por Valerio Zurlini y que adapta la novela homónima de Dino Buzzati 

No he leído la novelapero dicen que es la obra maestra de Buzzati y, viendo la película, dan ganas de leerla porque el argumento es atractivo. Se trata de un teniente que llega a una fortaleza militar, lindante con un desierto, y el destacamento está preparado para una batalla en la que el enemigo nunca se presentatranscurriendo años y más años en una deprimente espera. Al principio, él quiere irse y logra una exención médica para cambiar de destino pero, sorprendentemente y sin motivo, es anulada por un mando superior. Algunos militares son relevados, otros ascienden, pero se pasan años sin que se justifique su presencia en base a una amenaza enemiga. Todo ello acontece, no en un país conocido, sino simulado, aunque los uniformes y nombres de los militares estarían cerca de la imagen que tenemos del imperio austro-húngaro. Es, por tanto, una historia con toques kafkianos y que parece llegó a interesar a Luis Buñuel.

El teniente se llama Giovanni Drogo y está interpretado por Jacques PerrinParece que en la novela se explicaban más cosas del protagonista fuera de la fortaleza militar y, en el filme, se centra la trama en su llegada y estancia junto al resto de militares, hombres desesperanzados, aunque cumplidores con las rígidas órdenes castrenses. La gran paradoja del filme es que, cuando tras muchos años, llega el ataque, en ese momento Drogo es relevado y sus sueños de gloria se evaporan. 

El reparto de la película, ademas de Perrin, es espectacular: Vittorio Gassman, Fernando Rey, Paco Rabal, Giuliano Gemma, Jean Louis Trintignant,, Max Von Sydow, Helmut Berger, Philipe Noiret, ...

Con estos actorazos, Zurlini filma con inteligencia este drama psicológico, aprovechando los decorados de la fortaleza y el paisaje desértico que la rodea, en ocasiones nevado. Es una película de ritmo pausado, con muy poca acción, que escruta el interior de los personajes y, lógicamente, se detiene más en el protagonista, abocado a un drama existencialista. 

Interesante filme de un notable director italiano 

martes, 31 de marzo de 2026

EL HOMBRE SIN ROSTRO

 

 


El hombre sin rostro es un libro de la periodista y activista Masha Gessen, que aborda la figura de Vladimir Putin, trazando su biografía política hasta el año 2012, en que fue editado.  

Gessen retrata a Putin como un tipo frío, ególatra, ambicioso desde que era ya un niño, pero discreto en mostrar ese ansía de poder. Pasa a formar parte del KGB como agente y es destinado a Alemania Oriental, viviendo como un auténtico batacazo y una frustración personal el desmoronamiento del imperio soviético, que provoca el retorno a su San Petersburgo natal donde crece políticamente a la sombra del alcalde de la ciudad, Anatoli Sobchak. Durante el golpe de agosto de 1991, como buen político sin escrúpulos, juega a dos barajas hasta que el golpe es desactivado, pero él no estaba lejos de aquellos que querían evitar el desmembramiento de la URSS y evitar su desaparición. 

Como ya había leído en El mago del Kremlin, la ayuda que le proporciona el millonario oligarca Boris Berezovski es decisiva para que Yeltsin lo unja como sucesor.  Luego se enfrentó al propio Berezovski, como también lo haría con otros oligarcas como Mijail Jodorkovski o MIjail Projorov, que albergaban ambiciones políticas y corrieron distinta suerte, mejor o peor, pero dejaron de ser un obstáculo al poder tiránico de Putin.   

Pero lo más llamativo del libro es como Gessen explica, con relación a como afianza Putin el poder, las conexiones que pudieron tener los servicios secretos rusos, con conocimiento del propio Putin, en las acciones terroristas poniendo bombas en  apartamentos de varias ciudades del país durante 1999 o la toma de rehenes, por parte de guerrilleros chechenos, del teatro Dubrovka de Moscú, acaecido en 2002 y resuelto de manera chapucera con el asalto por parte de fuerzas especiales que provocaron la muerte de gran parte de los rehenes. Hay indicios para pensar que fueron operaciones de falsa bandera, para legitimar la guerra y represión en Chechenia, colocar a Putin como vanguardia contra el terrorismo de raíz islámica entonces en plena eclosión y, en definitiva, dar la imagen de un Putin firme con una respuesta brutal.  

Gessen narra también el acoso a la prensa libre, cuestión que conoció en primera persona, y la degradación democrática del país. Tras la desaparición de la URSS, las elecciones democráticas en Rusia nunca fueron un modelo en los años noventa, pero, durante los doce primeros años del siglo XXI, se configura un sistema electoral en que las elecciones son un fraude en toda regla, finalizando el libro con las protestas que tienen lugar tras las elecciones de 4 de diciembre de 2011, en las que Putin es reelegido como presidente.   

Putin tiene 74 años y garantizados cuatro años más de presidencia hasta 2030. Si tiene las mismas ganas que su amigo Trump, podría prolongar su actividad política presentándose de nuevo y alargándola, si tiene salud, hasta ser octogenario. A pesar de la guerra de Ucrania, no parece que haya ahora mismo ningún indicio que permita pensar que su poder esté cercano a desaparecer.  

domingo, 29 de marzo de 2026

LA NOCHE DEL DEMONIO

 

La noche del demonio (1957) es una atractiva película de terror perjudicada, según manifestó su director Jacques Tourneur, por el empeño del productor en hacer que la figura de un demonio saliera de manera explícita al principio y fin de la película. Tourneur renegó de esta idea y cabe suponer que él hubiera preferido sugerir la presencia del demonio, tal como hizo en su magistral La mujer pantera, en la que no se llega a ver al felino, sino que vemos las consecuencias de su presencia.  

En el inicio del filme, el profesor Harrington pide al Dr. Julian Karswelll (Niall MacGinnis que rompa una maldición que le lanzó ya que investigaba un culto satánico liderado por KarswellPero, de camino a su casa, se le aparece un demonio que lo despedaza a pesar de que, oficialmente, su muerte se considera un accidente de tráfico.  

Entonces llega a Londres el doctor Holden (Dana Andrews) para asistir a un congreso en el que Harrington iba a hablar de ese culto satánico que investigaba. Muerto HarringtonHolden coincidirá con la sobrina de este, llamada Joanna (Peggy Cummings), que está convencida que su tío murió por causas sobrenaturales y no por un accidente. 

La película se desarrolla marcando un antagonismo entre el ultra racionalista  Holden, que soporta la presión de Joanna para que tome en consideración la presencia de lo sobrenatural en la muerte de su tío, y la figura del propio Karswell, un maestro en artes ocultas satánicas que, tras un encuentro con Holden en el British Museum, lo invita a su casa y allí le lanza la profecía de que morirá en tres días (tal como había hecho anteriormente con Harrington). 

La película tiene un guion muy ágil, perfecto para un Tourneur que era un maestro dando ritmo a la película y, además, ocasiones para que se luzca en la puesta en escena del filme destacando, por ejemplo, la tormenta que sobreviene en la mansión de Karswell, provocada por este ante el absoluto escepticismo de Holden, siempre buscando un motivo racional a circunstancias extrañas.  

En cuando al reparto, Dana Andrews hace una actuación solvente, Peggy Cummings es un poco insulsa y destaca MacGinnisinterpretando a un hombre dedicado al culto satánico y, por tanto, un villano que muestra un lado sensible en el trato con su madre o, disfrazado de payaso, en una fiesta infantil que da en su casa a los niños del pueblo cercano a su mansión.  

Karswell es derrotado, se lo lleva el demonio por delante, aunque aparentemente muera atropellado por un tren.  Pero su derrota no es total. En la última escena, Holden y Joanna se alejan y el racionalista doctor acaba admitiendo que, a veces, es mejor no saber ciertas cosas. 

Muy buena película que, dando más libertad a Tourneur, pudo ser mejor.  

viernes, 27 de marzo de 2026

EL DÍA EN QUE EL PAYASO LLORÓ

 

Veo un documental sobre la filmación de El día en que el payaso lloró, un filme inconcluso de Jerry Lewis en que trataba un tema espinoso, a principios de la década de los setenta, como era el Holocausto. A finales de aquella década ya vendrían la serie televisiva Holocausto y, más tarde, el documental Shoah, La lista de Schindler de Spielberg y La vida es bella de Benigni.  

Pero es que, además, el tratamiento del Holocausto adquiría, por el argumento del filme, un aire siniestro y malsano, pero acorde con lo que representó aquella barbarie. Un payaso alemán llamado Helmut, de personalidad conflictiva e inestable, es despedido del circo en que trabaja y, tras burlarse de Hitler en un bar, es detenido por la Gestapo e internado en un campo de concentración como preso político. Allí, descubre que el único público receptivo a sus habilidades artísticas son un grupo de niños judíos internados en ese mismo campoLos nazis utilizan a Helmut, al principio ofreciéndole incluso su puesta en libertad, para trasladar a los niños a un campo en el que van a ser asesinados en una cámara de gas y, finalmente, actúa ante los pequeños en los momentos anteriores a, poniéndolos en fila, conducirlos a la muerte entrando todos juntos en la cámara con las duchas de gas. Parece que luego la cámara se fundía a negro y se oía la agonía de los niños.  

 El rodaje se vio afectado por dos circunstancias adversas: que uno de los productores, llamado Nat Wachsberger (el otro era el propio Lewis) se apartara del proyecto porque no tenía dinero; y que nunca se llegó a un acuerdo con los guionistas, Joan O’Brien y Charles Denton, para adquirir los derechos sobre el guion y que el filme pudiera exhibirse. 

No obstante, en el documental se infiere la verdadera razón por la que la película no vio la luz y es que Lewis estaba inseguro sobre el resultado final logrado. Fuere por miedo a tener un fracaso artístico, o porque la temática era muy difícil de digerir, Lewis no culminó el proyecto. 

En el documental aparecen varias escenas de lo que se rodó y lo que se ve parece apuntar a una película que hubiera sido muy interesante.  Está claro que suponía un hito en la interpretación de Lewis abordando, en este caso y creo que, por primera vez en su carrera, un papel dramático. Sin poder ver la totalidad de la película tal como la concibió y filmó Lewis, ya impresiona el fragmento en el que actúa frente a los niños, pide al guardián de las SS un poco más de tiempo, este hace una mueca expresando que se ha terminado la función y, por tanto, Helmut pone a los niños en fila hacia la cámara de gas.  

Nunca sabremos el resultado final de esta película. Sí sabemos que Lewis era un gran actor dramático que nos regaló una interpretación magnífica, unos diez años más tarde, en El rey de la comedia, dirigido por Scorsese y dando la réplica a otro monstruo del cine como Robert de NiroTambién se puede deducir que este rodaje afectó mucho a Lewis, que prácticamente no rueda nada más en los setenta. Probablemente, su tiempo había pasado (aunque a principio de los ochenta logra un éxito en Estados Unidos con Dale fuerte Jerry) pero este rodaje le desgastó emocional y artísticamente.  

EL DESIERTO DE LOS TÁRTAROS

  El  desierto  de los  tártaros  es  una  coproducción   italo - francoalemana , filmada en 1976 por  Valerio   Zurlini  y que adapta la  n...