Leo obras de teatro de Santiago Rusiñol. La más importante, L’héroe, es la única que se compone de tres actos. Se trata de una obra de carácter antimilitarista sobre el hermano mayor de una familia de tejedores que vuelve de la guerra de Filipinas. Recibido con honores, la guerra lo ha cambiado y es un personaje chulesco, vago y desvergonzado que desestabiliza las relaciones en la comunidad, tomando como esposa a la prometida de su hermano, causando que este no pueda ahorrar para pagar la exención del servicio militar, no haciendo ningún caso a sus sufridos padres y entablando relaciones adúlteras con una mujer que también tiene por marido a un excombatiente;pero este último es un hombre cabal si bien, al final, será el detonante de la tragedia que se producirá mientras el hermano menor es llamado a filas.
Se trata de una buena obra, con personajes interesantes y bien dibujados; cabe destacar al Clapat, que es “el trempat del poble” y, sin haber ido a ninguna guerra, se comporta de la misma incorrecta manera que el protagonista de la obra.
Las otras cuatro obras que componen el volumen son más cortas, de un único acto. Tenemos La alegria que passa, una reflexión sobre un individuo encerrado en una sociedad mediocre y que ve pasar una compañía de cómicos que acentúa su percepción; Cigales i formigues, que sucede en la Edad Media y exalta el lenguaje poético por encima de la prosa; El jardi abadonat, sobre las renuncias autovoluntarias que asume la protagonista aferrándose a un mundo que está cambiando y Els jocs florals de Canprosa, una obra divertida y satírica sobre gente que se presenta a un concurso de juegos florales. Como el sentido del humor siempre ha levantado ampollas en el país, hay una introducción de Rusiñol ya que fue acusado de falta de cariño a la poesía de Catalunya y nada estaba más lejos de su intención. Como dice en la introducción: “De si l’estimo a Catalunya, no he de dir-ho, per no afegir un discurs més. De si voldria que a més dels poetes que ja té ne tingués d’altres i millors, basta dir que crec que són els poetes, sobretot, els que donen nom a un poble i per ells saben que existim darrera de les fronteres. Lo que sento és que una obra que tenia per objecte escombrar la política sobrera d’allí on empleiava, l’hagin fet servir de política...”