Había visto dos películas muy notables de José Antonio Nieves Conde, Surcos y El inquilino, así que me animo a ver otro filme suyo, Balarrassa (1951) que está interpretada, en su personaje principal, por Fernando Fernán Gomez.
La película cuenta la historia de redención de un legionario, un tipo pendenciero y fanfarrón que, estando con sus camaradas en el frente de la guerra civil, hace trampas jugando a cartas para eludir una guardia y el compañero que va en su lugar es tiroteado mortalmente por un francotirador. Consternado, decide dejar el ejército e ingresar en un seminario para convertirse en sacerdote. Tras la muerte de su madre, por sugerencia de un miembro del clero, se traslada a Madrid para vivir un tiempo con su familia descubriendo que su padre y hermanos viven una vida demasiado relajada en términos morales en cuanto a relaciones amorosas, sociales y financieras. Balarrassa pondrá orden en la familia, aunque no pueda evitar la muerte de una de sus hermanas en un accidente automovilístico al estar ella con el corruptor moral de la familia. Finalmente, partirá como misionero a Alaska.
Balarrassa no tiene el nivel que había visto en las otras dos películas de Nieves Conde. El inicio y el final, con el protagonista perdido en medio de una tormenta de nieve en Alaska, agonizando y recordando su vida, resulta incluso un poco ridículo, incluyendo la interpretación de F.F. Gómez.
Dejando aparte el prólogo y epílogo, la historia en sí no está mal planteada, es relativamente convincente la redención moral del personaje, pero es demasiado blanda al mostrar ese Madrid de la posguerra en que hay una clase social que hace negocios turbios, en este caso el tráfico de divisas, y como impacta esto en su familia. Podía haber cargado más las tintas en la crítica social que deriva del hecho de que una familia acomodada, desnortada tras perder a la madre, caiga en las redes de una organización criminal en el contexto gris de la época franquista. Sin embargo, y a pesar de que una de las hermanas muera, la familia se reorganiza de acuerdo a lo que pretende Balarrassa de manera bastante simple, volviendo a la senda del bien y arropando a Balarrasa en la extática secuencia en que se ordena sacerdote.
No me parece convincente la interpretación de F.F.Gómez, pero la película sí se beneficia de un elenco de actores muy notable: Luis Prendes, José Bódalo, Julia Caba Alba, María Rosa Salgado, José María Rodero, ... siendo una película digna, aunque no notable.