martes, 17 de marzo de 2026

TORRENTE PRESIDENTE

 

Hay que abordar Torrente presidente más como un fenómeno sociológico, que no enjuiciarla por sus méritos o defectos cinematográficos.  De entrada, el mérito de haber creado ese fenómeno es de Santiago Segura, el tipo más listo del cine español en cuanto a hacer taquilla, como ha demostrado con la saga Torrente y la de Padre no hay más que uno. 

La película tiene el aliciente de la sucesión de cameos y la figura de Torrente, basando su comicidad, como en toda la saga, al ser presentado su personaje como un tipo zafio, chabacano, añorante del franquismo, machista y enemigo de lo que ahora es el mundo woke.  A mí las astracanadas de Torrente, en general, me han hecho bastante gracia desde la primera película de la serie, aunque luego no haya visto las seis películas de la saga y, en esta ocasión, el clima de expectación creado por Segura hizo que quisiera ver la película. 

Habiendo mantenido en secreto los cameos, el que más sorprende es el de Mariano Rajoy, cuya presencia no tiene demasiada gracia, es incluso insulsa, pero resulta chocante ver a todo un expresidente del Gobierno en este tipo de película. Los demás cameos son previsibles y rescata a muchos personajes de las primeras películas, añadiendo a gente sin oficio ni beneficio, además de tener una dudosa y errática trayectoria, como el pequeño Nicolás o Vito Quiles. 

La sátira sobre la situación del país es bastante suave, es un escenario en el que el impresentable de Torrente va perfilando un perfil político, pero no de manera especialmente ácida. La realidad es mucho peor y ni una película de Torrente puede superar el reciente conflicto entre Sarah Santaolalla y Vito Quileso que el asesor del presidente aparezca como Tezanos y le pregunté si quiere las encuestas falsas o las buenas, siendo esto  peccata minuta comparado con estar toda una legislatura sin aprobar Presupuestos, un fraude democrático que no creo que tenga precedentes en Europa. No obstante, no hay que imputarle tibieza a Segura, tal como él ha manifestado su mayor propósito es divertir y tiene perfecto derecho a no ser más punzante en su filme. 

Lo que resulta evidente es que, cuando se estrena la primera película de la saga, no hay ningún partido de extrema derecha en el panorama político español.  El facha de los años 80 que había sobrevivido a la Transición se va diluyendo y acaba desapareciendo. Pero ahora ha resurgido un movimiento de extrema derecha, de acuerdo con la realidad europea y que se impulsó con la inestimable ayuda del procés, por lo que era lógico que Torrente se convirtiera en líder en la ficción del partido NOX.  

Previsible, entretenida y con menos cargas de profundidad en su sátira en relación con lo que algunos han dicho tras el estreno. 

sábado, 14 de marzo de 2026

EL AGENTE SECRETO

 

Cuando veo que una película dura 160 minutos me frena para ir al cine, temo que la película se haga larga, pesada y le sobre metraje. Quedan lejos los tiempos de películas como Lawrence de Arabia, cuatro horas de cine y en la que no sobra ningún fotograma. No obstante, voy a ver El agente secretode Kleber Mendonça Filhomultinominada a los Oscar y, sin ser una obra maestra como el título de Lean, sí es una película interesante que no se me ha hecho pesada. 

Tiene más de thriller que de cine político, aunque siempre está presente el clima político existente en Brasil en 1977, cuando una dictadura militar regía los destinos del país. En la primera escena, Marcelo, un profesor, se dirige hacia Recife y se detiene unos kilómetros antes para repostar. En la gasolinera, a poca distancia, hay un cadáver en descomposición, con moscas revoloteando y el propietario le dice que lleva ahí unos días porque están en Carnaval. Luego, se presentan dos policías que ignoran el cadáver y registran, de manera intimidante, el vehículo de Marcelo. No hallando ninguna infracción en el registro le acaban solicitando una contribución “voluntaria” para el Carnaval del cuerpo de policía. 

La historia de Marcelo es la de un profesor universitario enfrentado a un gerifalte del régimen, un tal Ghirottien una disputa por una patente con el trasfondo de la corrupción, habiendo huido desde Sao Paolo. Marcelo, que se ha quedado viudo, intenta recuperar el contacto con su hijo, que vive con sus abuelos maternos, y se aloja en una pensión que regente Doña Sebastiana, una anciana enérgica y decidida que acoge a gente perseguida. 

Ghirotti contrata a dos sicarios para que maten a Marcelo y, cuando llegan a Recife, estos subcontratan a otro sicario para cargarse al profesor, cosa que, en principio, no conseguirán, aunque luego en off y, a través de una fotografía, vemos que Marcelo no pudo escapar con su hijo. De hecho, en la última escena, su hijo, llamado Fernando, siendo ya adulto y trabajando como médico en un hospital, recibe la visita de Flavia porque la historia ha sido reconstruida por dos investigadoras, ya con Brasil en democracia;y toda la película se explica desde la transcripción de cintas de casete que escuchan esas investigadoras. Fernando, en principio, es reacio a conocer la historia de su padre, pero acepta un pendrive donde está la información y queda la duda de si lo abrirá. 

La película es un thriller que entretiene y tiene la virtud de no focalizar todo sobre el personaje de Marcelo (que también se hace llamar Armando y está interpretado por Wagner Moura), teniendo interés y presencia otros personajes como la propietaria de la pensión, sus clientes entre los que se encuentra una mujer que traba relación afectiva con Marcelo, los sicarios o la policía de la ciudad. 

Es una película en la que está presente la cinefilia. Parte de la trama se desarrolla en el cine en el que trabaja como proyeccionista el suegro de Marcelo, apareciendo la exhibición de dos películas americanas emblemáticas de los años 70: Tiburón y La profecíaEl filme de Spielberg se integra más en el filme a partir del hecho de que Fernando quiere verlo, dibuja al tiburón y tiene pesadillas con el escualo, que revela al final del filme que desaparecieron cuando finalmente vio la película. Además, una subtrama de la película es una pierna humana que aparece en el estómago de un tiburón siendo primera página en los diarios locales.  

Buena película. 

miércoles, 11 de marzo de 2026

CONTRA LOS MATEMÁTICOS

 

Leo Contra los matemáticos, del amigo Ramon Masiàun libro que nos habla de matemáticos, del dinero y de la matemática que une ambos elementos y nos dibuja un panorama incierto y poco tranquilizador. Me resulta muy ameno el libro de Ramon, aprendo muchas cosas gracias a su erudición y me interesa, después de haber leído hace un tiempo a David Graeber, sus observaciones sobre lo que es, o no es, el dinero y la historia de su evolución

No conocía la vinculación de Stendhal con las matemáticas. Sí había leído algunas cosas sobre Arquímedes y el legendario Pitágoras, pero desconocía matemáticos importantes de la Edad Media como Leonardo de Pisa, o del siglo XX, como Grothendiek o Perelman entre otros. Además de reseñar su importancia en el mundo de las matemáticas, Ramon cuenta sus biografías que es una manera de abordar, en los más contemporáneos, la desdichada historia del siglo XX en gente como Grothediek, sometido a los vaivenes de los horrores europeos de ese siglo.

También me queda clara la relación, no tan intensa como los no entendidos podemos pensar que hay, entre la matemáticas y ramas de la ciencia como la biología, química o geología. Más relación hay entre matemática y física, pero, en definitiva, resultaría cuestionable aquello de que el universo está escrito en lenguaje matemático.

En la segunda parte del libro, Ramon expone muy bien esa evolución del dinero desde que, en los templos de Mesopotamia, se empiezan a anotar en tablillas anotaciones relativas a deudas, hasta los sofisticados instrumentos financieros de hoy mismo que, en esencia, suponen lo mismo que aquellos lejanos apuntes de hace miles de años: reconocimiento de deuda. 

De alguna manera, el dinero no existe, yo mismo hace semanas que no hago un pago en metálicoDicen que Elon Musk es el hombre más rico del mundo, pero ¿podría ir a retirar sus inmensos depósitos de decenas de miles de millones de dólares? No, no existen. Ni tan solo si fuéramos a la vez los clientes de un banco modesto, como es el Sabadell, a que nos dieran billetes por esas anotaciones que tenemos en forma de cuentas y depósitos nos podrían atender. Parece que, del dinero teóricamente existente, solo un 3% responde al soporte físico de monedas y billetes. 

Ramon explica la evolución del dinero físico, ese que tiene un origen relacionado con la recaudación de impuestos y el pago a ejércitos mercenarios (no con el comercio, eso vendría luego), desde las primeras acuñaciones en ciudades de Asia Menor hace unos 2.500 años, hasta las primeras emisiones de billetes bancarios, la adopción del patrón oro hasta que lo liquida Nixon en 1971 y las consecuencias posteriores, con el desmadre de la financiarización de la economía (cuyo efecto más importante fue la crisis de 2008) y la relación que las matemáticas han tenido en todo este largo proceso. 

La lectura me provoca motivos de preocupación. Dependemos totalmente del dinero, de esas anotaciones, pero todo esto, tal como lo describe certeramente Ramon, parece un montaje muy frágil que puede venirse abajo en cualquier momento, sometido a las vicisitudes de un mundo cambiante y complejo, en el que ahora mismo estamos ante la incertidumbre que crea la guerra en Irán. 

Y, dado el carácter vaporoso del dinero, ya que lo mismo lo crea el banco dando un crédito que la empleada de una panadería emitiendo un vale comprometiéndose a entregarnos un bizcocho hasta un día de la semana que viene; ahora tenemos el tema de las criptomonedas. Es un mundo al que miro con distancia y reserva, mi nula implicación personal en estos instrumentos no compromete la estabilidad financiera del sistema, pero la inquietud me viene cuando Ramon explica que los bancos centrales ya están trabajando en la creación de monedas digitales, CBDC por sus siglas en inglés, con el objeto de mejorar el sistema de pagos. ¿Serán las CBDC un elemento más para controlarnos ya definitivamente como ciudadanos y saber absolutamente todo de nosotros?

Deseo toda la suerte del mundo a Ramon por haber escrito este libro que vale mucho la pena leer. 

TORRENTE PRESIDENTE

  Hay que abordar  Torrente presidente  más como un fenómeno sociológico ,  que no  enjuiciarla por sus méritos o defectos cinematográficos....