sábado, 1 de agosto de 2026

UM JULGAMENTO

 

Dado que la obra se desarrolló mayoritariamente en lengua portuguesa, es oportuno recuperar la frase del inefable Mourinho cuando dijo aquello de “teatro del bueno”. Como cierre del Grec, vimos ayer un gran espectáculo de una compañía brasileña poniendo en escena la obra Um julgamento, una versión adaptada a los nuevos tiempos de El enemigo del pueblo de Ibsen.

Adaptando el conflicto sobre la calidad de las aguas a un lugar del Brasil, vemos a dos hermanos con posiciones encontradas. Uno, señalado como enemigo del pueblo, está por decir la verdad en cuanto a un problema de contaminación, pero el otro cree que hay que salvaguardar la economía del lugar y priorizar el empleo. Ambos se enfrentan en un juicio, auxiliado el enemigo del pueblo por su hija que es abogada y con un jurado, formado por parte del público, que ha de dar al final su veredicto.

Parece que la razón ha de estar de lado del enemigo del pueblo. Sin embargo, y aunque lo esté realmente, las maniobras de su hermano abogado que está en el bando contrario nos hacen ver algunas sombras en su personaje al tener un carácter demasiado irascible que ha provocado algún conflicto familiar. También se nos muestra en la obra como, cuando la masa, a menudo ciega y manipulable, señala a alguien y lo cancela socialmente, se pueden dar efectos devastadores incluso aunque luego se considere inocente.

Se hace un gran uso del escenario y se incorpora el video, elemento importante que nos hace ver la sala de deliberación del jurado o al enemigo del pueblo fuera del teatro, en la calle junto a quienes pasaban por Montjuic en aquel momento, mientras espera turno para su última palabra. 

Wagner Moura, el actor de El agente secreto, está fantástico en su papel y en su conexión con el público, cambiando al castellano en varios momentos de la obra. Siendo la estrella, sería injusto decir que los otros dos intérpretes, Danilo Grangheia como su hermano y Julia Bernat como su hija, también rayan a gran altura. 

Gran noche de teatro para despedir uno de los julios más calurosos de las últimas décadas. 

jueves, 30 de julio de 2026

WOMAN IN HIDING

 

Woman in hiding (1950) es una película de cine negro dirigida por Michael Gordon, un director que tuvo problemas con el maccarthysmo y ello le ocasiono dificultades para rodar en la década de los 50, aunque en 1959 acaba dirigiendo una de las comedias más famosas de Rock Hudson y Doris Day: Confidencias a medianoche

Aquí dirigió una película de serie B vistosa, intensa y entretenida. En un buen inicio, un coche a gran velocidad sale de la carretera y acaba en un pantano. Se busca el cadáver de una mujer recién casada (Deborah), ante la consternación de su marido (Selden). Una voz en off empieza a hablar y hace creer que pudiéramos estar en una película de zombis. Pero no, resulta que la mujer salió del coche instantes antes del accidente y, en realidad, está huyendo de ese marido que se muestra compungido y, en cambio, asesinó al padre de la mujer para casarse luego con ella y conseguir ser el propietario de una fábrica. 

En su huida, Deborah conoce a un tipo llamado Keith que parece errabundo y que se siente atraído por ella.  Keith descubre la identidad de Deborah ya que Selden, al no aparecer el cadáver en el pantano, ha ofrecido una recompensa para quien le ayude a encontrarla publicando en prensa la oferta. Convencido de que Deborah tiene problemas de salud mental y que es seguro entregarla a su marido, Keith concierta una cita en un tren y la entrega. Más tarde, descubre la verdad y acude raudo y veloz para el desenlace final. 

El mayor activo de la película es su protagonista femenina, una Ida Lupino que siempre deja su personalidad en una película realizando excelentes interpretaciones.  En los papeles masculinos, Stephen MacNally en el papel del marido y Howard Duff en el papel de quien identifica a Deborah aportan, si no brillantez, sí una solidez a sus papeles.

Buena película, no es brillante pero sí consistente.

martes, 28 de julio de 2026

TEATRO DE SANTIAGO RUSIÑOL

 

Leo obras de teatro de Santiago Rusiñol. La más importante, L’héroe, es la única que se compone de tres actos. Se trata de una obra de carácter antimilitarista sobre el hermano mayor de una familia de tejedores que vuelve de la guerra de Filipinas. Recibido con honores, la guerra lo ha cambiado y es un personaje chulesco, vago y desvergonzado que desestabiliza las relaciones en la comunidad, tomando como esposa a la prometida de su hermano,  causando que este no pueda ahorrar para pagar la exención del servicio militar, no haciendo ningún caso a sus sufridos padres y entablando relaciones adúlteras con una mujer que también tiene por marido a un excombatiente;pero este último es un hombre cabal si bien, al final, será el detonante de la tragedia que se producirá mientras el hermano menor es llamado a filas. 

Se trata de una buena obra, con personajes interesantes y bien dibujados; cabe destacar al Clapat, que es “el trempat del poble” y, sin haber ido a ninguna guerra, se comporta de la misma incorrecta manera que el protagonista de la obra. 

Las otras cuatro obras que componen el volumen son más cortas, de un único acto. Tenemos La alegria que passa, una reflexión sobre un individuo encerrado en una sociedad mediocre y que ve pasar una compañía de cómicos que acentúa su percepción; Cigales i formigues, que sucede en la Edad Media y exalta el lenguaje poético por encima de la prosa; El jardi abadonat, sobre las renuncias autovoluntarias que asume la protagonista aferrándose a un mundo que está cambiando y Els jocs florals de Canprosa, una obra divertida y satírica sobre gente que se presenta a un concurso de juegos florales. Como el sentido del humor siempre ha levantado ampollas en el país, hay una introducción de Rusiñol ya que fue acusado de falta de cariño a la poesía de Catalunya y nada estaba más lejos de su intención. Como dice en la introducción: “De si l’estimo a Catalunya, no he de dir-ho, per no afegir un discurs més. De si voldria que a més dels poetes que ja té ne tingués d’altres i millors, basta dir que crec que són els poetes, sobretot, els que donen nom a un poble i per ells saben que existim darrera de les fronteres. Lo que sento és que una obra que tenia per objecte escombrar la política sobrera d’allí on empleiava, l’hagin fet servir de política...” 

domingo, 26 de julio de 2026

BOLA DE FUEGO

 

ola de fuego (1941) es una de las mejores comedias de Howard Hawks, y eso es apuntar muy alto. 

Al ritmo vivo que daba Hawks a sus películas, con una buena puesta en escena y la cámara al servicio de los actores, se unen aquí unos guionistas como Brackett y Wilder que escriben una comedia muy divertida, aportando también un toque Lubistch. Así, ese número 9 de la puerta de un bungalow que, por un portazo, se convierte en un 6, da lugar a una de las mejores escenas cuando Gary Cooper pide consejos matrimoniales al único viudo de los eruditos que están trabajando en la enciclopedia. En realidad, se halla en la habitación de Barbara Stanwyck y las palabras de Cooper, pronunciadas en la penumbra sin que él sepa con quien habla, son el punto de inflexión en la relación entre ambos personajes, convenciéndose la cabaretera de que se ha enamorado del erudito profesor especialista en la lengua inglesa

Cooper siempre fue un actor, si no brillante, tremendamente sólido. Pero la estrella de la película es Barbara Stanwyck, una de las mejores actrices de aquella época en Hollywood y que aquí, junto a la posterior Perdición, compone una de sus mejores actuaciones. Un gran elenco de secundarios completa de manera eficaz el reparto: Henry Travers, Dana Andrews, Dan Duryea, Oscar Homolka, ...

Obra maestra.

viernes, 24 de julio de 2026

YOU AND ME

 

You and me (1938) es un filme de Fritz Lang que supone una decepción. Es una película que partía de una estructura de musical, luego desaparecida casi por completo a lo largo del filme, y que tiene bastante de comedia, un género muy poco trabajado por Lang , y en el que no debía estar muy cómodo. 

La trama versa sobre unos grandes almacenes en los que el propietario tiene a bien contratar a exreclusos para facilitar su reinserción en la sociedad. Dos de sus empleados, en papeles interpretados por Silvia Sídney y George Raft, se casan y quebrantan, al contraer matrimonio, una de las condiciones de la libertad condicional. El problema en el que descansa gran parte del argumento es que Sídney sabe que Raft fue presidiario, pero no al revés. Cuando Raft se entera de que su mujer también fue una reclusa, le retira la palabra y se asocia con antiguos y poco recomendables compañeros de banda para cometer un golpe en los almacenes.  Dicho atraco será frustrado por el soplo que da Sidney y desarticulado en forma de comedia, con Harry Carey, propietario de los almacenes, dejándolos en libertad mientras ella, en la mejor escena de la película, con una tiza y una pizarra les hace entender que, en el fondo, es poco lucrativo el negocio de robar. 

Parece una película deslavazada, una mezcla de géneros fallida que denota un proceso de producción en el que apostaría que Lang no se sintió a gusto. Otra cosa que perjudica la película es un actor bastante malo como fue George Raft.  Secundario en Scarface, no he visto ninguna película de él como protagonista en que me haya convencido y solo, en un papel de autoparodia, está bien en Con faldas y a lo loco

Un borrón en la majestuosa carrera de Lang.

UM JULGAMENTO

  Dado que la obra se desarrolló mayoritariamente en lengua portuguesa, es oportuno recuperar la frase del inefable Mourinho cuando dijo aqu...