Verboten (1959) es una película de Sam Fuller, de bajo presupuesto, como todas las suyas y que bascula entre el cine bélico, género en el que era un especialista, al melodrama.
La acción se inicia cuando unos soldados americanos se infiltran en un pequeño pueblo al final de la II Guerra Mundial en el frente alemán. Cuando los alemanes contraatacan y conquistan brevemente de nuevo el pueblo, una chica llamada Helga ayuda a esconderse a un joven soldado americano llamado David Brent. Tras la capitulación alemana, David vuelve al pueblo y se casa con Helga, a pesar de que la primera tiene reticencias pues no quiere que se la considere una chica que solo quiere estar con él por buscar la protección de un soldado aliado, mientras que el superior de David le ha advertido de la inconveniencia de confraternizar con chicas germanas.
Más tarde, aparece Bruno, un soldado alemán que felicita a Helga por haber encontrado un protector y, efectivamente, ella admite que está con David por interés. Al mismo tiempo, se descubren las actividades secretas de Bruno como miembro de los Werewolff, una organización clandestina que pretendía proseguir la lucha armada a base de atentados.
Siguiendo la línea melodramática del filme, Bruno descubre a David que Helga se casó con él por interés, cosa que ella se ve obligada a admitir, aunque dice que ahora sí está enamorada de él. La acción se precipita con el final de los Werewolff, Helga llevando a su joven hermano a los juicios de Nuremberg para desnazificarlos y la previsible reconciliación entre la pareja protagonista.
Es muchas ocasiones, especialmente en las primeras escenas que es puro cine bélico insertando documentales de la época rodados en el frente, el nervio de Fuller está presente despertando interés en la película. Pero, cuando la película se decanta por el melodrama, baja el interés y los actores de la pareja protagonista, James Best y Susan Cummings, eran bastante flojos. Tampoco ayuda una extraña banda sonora en la que suenan sinfonías de Beethoven y Wagner, cosa que distancia de la película. El guion tiene puntos de interés, como explicar la difícil confraternización entre los soldados aliados y las mujeres alemanas, así como que seguía habiendo nazis irreductibles en los Werewolff, que tuvieron cierta actividad en la inmediata postguerra; pero parece forzado en otros momentos, como la desnazificación del hermano de Helga asistiendo a una sesión del proceso de Nuremberg.
Para ser de Samuel Fuller, es una película un poco decepcionante.
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