lunes, 15 de julio de 2024

ESPAÑA 2- INGLATERRA 1

 

España ganó brillantemente la Eurocopa de futbol. Un entrenador sensato, que no quiere ser protagonista sino sacar el máximo rendimiento de sus jugadores, logró lo que no había hecho nadie: ganar los siete partidos del campeonato. Con un jugador tan importante y vital pero poco vistoso (Rodri), dos estiletes por banda desconocidos todavía en el futbol europeo ( Yamal y Wiliams), un media punta infravalorado pero que aúna creatividad y eficacia (Dani Olmo), dos laterales sólidos y contundentes ( Carvajal y Cucurella) y, en general, el oficio de todo el equipo, incluso los que jugaron menos, pusieron al equipo en la cima del futbol europeo cuando no aparecía en las quinielas como favorita antes de empezar el torneo.

En un uno por uno confrontando nuestros jugadores con los ingleses, probablemente España saldría peor parada. Pero el partido de ayer, y en general el campeonato, es para reivindicar la importancia del entrenador y como hacer las cosas bien, conjuntando a un equipo con un plan sólido, tal como hizo De la Fuente, frente a un entrenador como Southgate, incapaz de elaborar un buen futbol después de varios grandes torneos.

Hubo un gran seguimiento de la Selección también en Catalunya. Pusieron unas pantallas en el cercano parque de Vallparadis y vi centenares de personas, en su mayoría muy  jóvenes, yendo con ilusión a ver el partido portando banderas españolas y camisetas de la Selección. No obstante, algunos catalanes no se enteraron de la victoria de España. El Molt Honorable Sr. Josep Rull, president del Parlament y vecino de Terrassa, ayer estaba más interesado en otro deporte de masas, el ping-pong, y felicitó en X a Josep Madurell, campeón mundial de esta especialidad en la categoría de mayores de 85 años en un partido jugado en Roma. Una victoria justa, pues arrolló al suizo Horst Schwiegers por 3-0, pero con un poco menos de repercusión social que la victoria del equipo de De la Fuente.

Podríamos pensar que Rull, a pesar de ostentar un cargo representativo tan importante, es un pobre imbécil. Y realmente es así. Pero ignorando a la selección lo que hace también es ningunear a los centenares de miles de catalanes que ayer vibraron con la Selección. ¿Rull es el presidente de todos los catalanes o solo de algunos? Con este tipo de políticos se ahonda más en la fractura de la sociedad catalana, un suma y sigue de comportamientos irresponsables y grotescos (podríamos añadir el tema de los ayuntamientos que han puesto y los que no han puesto pantallas) que se incrementó de forma exponencial hace unos doce años y parece no tener fin.

 

sábado, 13 de julio de 2024

LAS CRIATURAS

 

Agnès Varda dirigió en 1965 Las criaturas, una película que mezcla el drama psicológico con la ciencia ficción, estando protagonizada por una pareja de actores tan potentes como Michel Piccoli y Catherine Deneuve. Curiosamente, Piccoli interpreta a un personaje que se apellida igual, si bien se llama Edgar, y Deneuve da vida a Mylene.

En el prólogo de la película, un matrimonio va en un descapotable, la mujer le dice que vaya con cuidado, pero él dice que controla la situación mientras conduce y, fuera de campo, se oye un estrépito y como el automóvil ha quedado hecho polvo al chocar con un árbol.

Posteriormente vemos que se han salvado del accidente, Edgar luce una herida en la frente sin ninguna otra secuela, pero Mylene ha perdido la capacidad de hablar y lleva una pizarra para expresarse por escrito. Edgar es escritor, de hecho, está escribiendo una novela en ese momento, viven en una pequeña población de la costa atlántica francesa y Mylene queda embarazada poco después.

Se empiezan a producir hechos extraños en la población, ligados al proceso de escritura. Mientras Edgar ve que hay una casa en la que vive un hombre que, por lo que luego le dicen los del pueblo, es como un ermitaño, dos vendedores de ropa de mercadillo acosan a Edgar, primero timándolo y luego asediando su casa dejando fuera de su casa un montón de sábanas junto a un gato negro. Intenta encontrar al dueño del gato muerto y, en el hotel del pueblo, lo acusan de haber matado él al gato.

Ante estos y otros hechos anómalos, Edgar sospecha del vecino de la torre con fama de ermitaño, que se llama Ducasse y accede a su casa ilegalmente con la ayuda de los dos vendedores. Entran en la casa, los vendedores huyen y Edgar se queda con Ducasse que le explica como puede controlar a las personas de forma remota, tiene como una especie de ajedrez con las figuras de los vecinos del pueblo y unas pantallas por las que ve en tiempo real qué hacen. Le propone jugar los dos a hacer y deshacer en la vida de la gente del pueblo, hasta que, días después, Ducasse provoca que el anciano dueño del hotel esté a punto de violar a una joven. Entonces Edgar empieza a destrozar toda la instalación, luchan los dos hombres y Ducasse cae desde una considerable altura, rompiendo una cristalera y muriendo.

En realidad, como espectadores vemos que todo ha sido una historia de ficción que escribía el propio Edgar pero, mientras se produce el parto de Mylene y necesita ayuda acudiendo al pueblo, descubre que el verdadero Sr.Ducasse se suicidó saltando desde el balcón de su torre y muriendo de la misma manera que en la historia de Edgar.

La verdad es que el guion podría asemejarse a alguno de la serie The Twilight zone, la línea entre realidad y ficción es siempre sinuosa, difícil de distinguir y que Ducasse sea encontrado en la misma posición en la que cayó tras la lucha con Edgar en la ficción contribuye a un golpe de efecto final, tan habitual en los episodios de la serie americana. Pero, de tanto jugar a la confusión, acabo yo mismo confundido y con la sensación de encontrarme ante una película ambiciosa, original, rompedora en su época pero que concreta poco en sus intenciones. Si el proceso de creación de Edgar en la novela es caótico, fruto de las caprichosas relaciones que, junto con Ducasse, repercuten en los personajes; la película misma es deslavazada, demasiado dispersa.

Curiosa, inconsistente, pero con el activo de tener a Piccoli y Deneuve. 

miércoles, 10 de julio de 2024

LAS MÁSCARAS DEL HÉROE

 

Después de haber leído Mil ojos tiene la noche, releo Las máscaras del héroe, y disfruto la novela igual que cuando la leí en los años 90.

De hecho, me parece una novela más atractiva Las máscaras del héroe porque el hecho que Fernando Navales tenga su némesis en el poeta exseminarista y anarquista Pedro Luis de Gálvez da mucha fuerza a la novela que, además de muchos personajes secundarios, cuenta así con dos verdaderos protagonistas. Aunque Navales sea el protagonista narrador de la historia, la presencia de Gálvez está latente incluso cuando no está físicamente en Madrid y se halla, real o supuestamente, luchando en Albania, trabajando en Barcelona o dedicándose al bandolerismo en Chile. Nihilista, miserable y engreído, de las putadas que Navales hace a Gálvez destaca la de expoliar su obra literaria, apoderarse de sus poesías y obras de teatro dedicándose a plagiarlas. En cambio, Gálvez es un personaje de aspecto y modos brutales pero que tiene un fondo de nobleza, especialmente hacia los demás escritores porque ama la literatura y no se aprovecha ni de dicha manifestación artística, ni de sus autores.

Otro aspecto que me gusta es que, así como Mil ojos tiene la noche abarca un período de dos años, en Las máscaras del héroe son casi tres décadas las que se cubren, desde la carta de Gálvez al director del penal de Ocaña que abre la novela, fechada en 1908, hasta noviembre de 1936, momento en que Gálvez perdona la vida a Navales cuando lo tiene encañonado, le regala una bala con la que suicidarse y lo deja a medio kilómetro del ejército franquista que asedia Madrid. Durante esos casi treinta años, De Prada da un repaso de la vida bohemia de Madrid y los acontecimientos históricos y políticos que tuvieron lugar en la capital. Sin menoscabo del interés que tiene la vida en el París ocupado por los alemanes en 1940 y 1941, todavía resulta más interesante el retrato de la bohemia madrileña y la aparición de diversos escritores: Pio Baroja, Valle Inclán, Armando Buscarini, César González Ruano, Ramón Gómez De la Serna o Emilio Carrere; hombres de otras artes: Buñuel, Edgar Neville, Lorca o Dalí; o políticos como Primo de Rivera, Sánchez Mazas o Azaña. 

Además, hay un personaje femenino potente, con presencia continua en la novela y es Sara, la novia de Navales con la que llega a convivir maritalmente, tiene un aborto y muere, por culpa de unas balas falangistas, en una refriega que se produce en una comuna. La relación de Navales con su novia permite exacerbar la vileza de Navales y sus actitudes canallescas.

Se confirma el gran recuerdo que tenía. 

martes, 9 de julio de 2024

LOS INDESEABLES

 

 

Después de haberme gustado mucho hace unos meses Los miserables, veo la nueva película de Ladj Ly, estrenada hace unos diez días y titulada Los indeseables. La verdad es que no está al nivel de su primera película, pero sí tiene cosas apreciables. Si Los miserables era una película planteada como un thriller policiaco contado de manera enérgica y con una creciente tensión, aquí se trata más de un drama social explicado con mucha menos eficacia narrativa.

El inicio de la película es muy bueno. En un barrio marginal de una ciudad francesa, una mujer musulmana negra ha fallecido en su domicilio y varios hombres luchan por descender el ataúd por la angosta escalera del edificio ya que el ascensor hace años que está estropeado. Enseguida tomamos conciencia de los problemas sociales que tiene lugar en las calles del barrio en las que se inicia la película.

La película se centra en dos personajes principales. Uno es el nuevo alcalde de la ciudad, de profesión pediatra, que toma el mando por haber fallecido su predecesor y que empieza con buenas intenciones, siendo receptivo con inmigrantes que vienen del conflicto sirio, aunque acaba tomando decisiones nefastas que afectan a inmigrantes de origen maliense. Su principal proyecto será una reestructuración urbanística que implica construir unas casas que no darán cabida a la demanda de la población, cosa de la cual es perfectamente consciente. Además, aprovecha el incendio en un bloque habitado por inmigrantes musulmanes para demoler todo el edificio, lo que deja en la calle a mucha gente en situación vulnerable nada más y nada menos que el día de Navidad, teniendo escasos minutos para salvar algunas pertenencias. El alcalde acabará siendo retratado como un político mediocre, soberbio, incapaz y autoritario, es decir, como muchos otros en Francia y en otros sitios de Europa.  

Luego está Haby, una archivera del municipio de origen maliense y directamente afectada por los desaguisados urbanísticos de la alcaldía, que se enfrenta al Ayuntamiento, encabeza una acción de protesta política y se postula incluso para alcaldesa. Su hermano, tremendamente enojado por el desalojo que han sufrido, se presentará en casa del alcalde para quemarla, cosa que provoca momentos de gran tensión hasta la llegada de Haby en que se relaja la situación, aunque la fractura social que Ly muestra es muy evidente.

A pesar de que hay escenas como la del desalojo bien filmadas y que resultan desgarradoras, el guion no acaba de funcionar. En Los miserables los personajes estaban muy bien dibujados, en pocas escenas se llegaba a personajes convincentes y bien definidos; en cambio, en Los indeseables hay una mayor dispersión, tanto en la definición de los personajes como en lo que se quiere contar y el resultado no acaba de ser satisfactorio.

Parcialmente fallida.

sábado, 6 de julio de 2024

LA CARTA

 

La carta (1940) es un soberbio melodrama dirigido por William Wyler con una Bette Davis que, tal vez, se encontraba en ese momento en su apogeo como actriz ya que era una estrella de la Warner y encadenó muchas películas seguidas, algunas igual de buenas.

En un gran inicio, un plano de una luna llena tapada por unas nubes presagia que va a pasar algo importante y, seguidamente, vemos un hombre que abandona una casa trastabillando mientras una mujer vacía las seis balas de un revólver sobre su cuerpo. La mujer (Bette Davis) justificará su acción diciendo que actuó en defensa propia para rechazar una agresión sexual, siendo creída de manera ciega por su marido (Herbert Mashall) y también por un amigo de la familia (James Stephenson) que actuará como abogado.

Las cosas se tuercen para Davis cuando, a través de oscuros intermediarios, llega a Davis y Stephenson la existencia de una carta comprometedora de la mujer ya que escribió ese día a la víctima para que la visitara en su casa. Stephenson paga por tener esa carta, pidiendo autorización a Marshall que, en principio, no da demasiada importancia a la carta al creer la versión de Davis diciendo que hacía venir a la víctima para asesorarse sobre un regalo que quería hacer a su marido.

El juicio sale bien y Davis es declarada no culpable, con los remordimientos de Stephenson que hace un gran trabajo, pero sabe que hay una prueba incriminatoria que no está en el sumario pues ha sido comprada de forma irregular. Posteriormente, el abogado fuerza que Marshall tome conciencia de lo que significaba la carta y Davis acaba admitiendo el crimen y, además, que sigue enamorada del hombre que asesinó. Una nueva escena de otra luna llena con nubarrones anticipa el ajusticiamiento extralegal por parte de allegados de la víctima.

Bette Davis está sobresaliente durante toda la película con esas miradas que nos permiten conocer la verdad, su apasionada relación y el engaño al que tiene sometido a su marido. Pero la pasión que siente por el hombre al que mató le impide seguir con el engaño y confiesa la verdad. Más que femme fatale de cine negro, y a pesar de que hay elementos de intriga y un asesinato por en medio, la película es un melodrama de manual. Amor y pasión son los sentimientos que manifiesta la protagonista pero, en cuanto a fidelidad y sinceridad, también es muy importante el personaje de Stephenson, que se debate entre la amistad que guarda con el matrimonio y sus deberes deontológicos como abogado. De hecho, es casi más interesante la relación entre Davis y su abogado que con su marido, tratada de manera más superficial ya que está al margen del engaño que ha supuesto la importancia de comprar la carta.

Wyler filma con elegancia y eficacia narrativa un género en el que destacó especialmente. Si realizó un western muy bueno como Horizonte de grandeza, o la multioscarizada película épica Ben-Hur, me parece que el género en el que mejor de desenvolvió fue el melodrama.

Gran película. 

jueves, 4 de julio de 2024

UN HOMBRE SIN PASADO

 

Un hombre sin pasado (2002) es otra gran película de Kaurismaki, con un punto de partida muy interesante y es la adaptación a la sociedad de alguien que ha perdido la memoria y no recuerda nada de su vida anterior.

M es un hombre que viaja en un tren con un maletín. Llega a Helsinki, sale de la estación y está sentado tranquilamente cuando es brutalmente atacado por un trío de desalmados que le roban y golpean de manera repetida en la cabeza. En el hospital no dan un duro por su vida, le llegan a dar por muerto, pero M se levanta y sale del centro sanitario. El problema que tiene es no recordar absolutamente nada de su vida anterior, habiendo perdido incluso su identidad pues no sabe su nombre.

Su readaptación a la sociedad se hará desde los estratos más desfavorecidos de la misma. Primero le ayudará una familia que vive con dos niños pequeños de manera muy precaria, cercanos a la exclusión social. Le ayudarán a buscar un sitio para vivir, una especie de hangar en el que el último habitante le dicen que murió congelado durante el último invierno y que controla, cobrando un alquiler, un vigilante de seguridad de la zona. Luego encontrará ayuda en el Ejército de Salvación, institución en la que conocerá a una mujer, Irma, con la que establecerá una relación amorosa.

La falta de identidad hace que desista cuando va a la oficina de ayudas sociales pues no puede rellenar el formulario; o no pueda abrir una cuenta bancaria en una entidad financiera para poder cobrar la nómina pues ha encontrado un trabajo en el que no se paga en metálico. Estas situaciones absurdas se refuerzan cuando, en el banco en el que quiere abrir una cuenta, entra un individuo armado con un rifle y atraca el banco, dejando a una empleada y M en la cámara acorazada.

Detenido por la policía por ser un posible cómplice en el robo, finalmente el hecho que su fotografía salga en los periódicos por el atraco posibilita que el cuerpo policial logre identificarlo. Le dicen quien es y donde vive su mujer. Tras dejar a Irma, acude a lo que es su hogar y del que no recuerda nada. Su mujer le dice que su relación estaba a punto de acabar, que tiene una nueva pareja y que su vida conyugal era muy tormentosa, con frecuentes discusiones. Lo que sí podemos apreciar, por el aspecto de la casa, es que M vivía con un nivel económico mucho más desahogado que en su momento actual. M regresa a Helsinki y retomará su relación con Irma en un final podríamos decir que feliz.

Además de su peculiar y ya conocido estilo, una narración directa y sin adornos, esta película de Kaurismaki destaca por el humor absurdo que trufa todo el metraje. Mientras el protagonista está en la cama del hospital, las máquinas llegan a emitir una línea plana en las pantallas de monitorización y los médicos le dan por muerto, pero entonces se levanta y abandona el hospital. Su relación con la familia que en principio le ayuda y sus contactos con el Ejército de Salvación, así como su noviazgo con Irma, tiene momentos cómicos e irónicos. Por ejemplo, aprovechando que, en el hangar en el que vive, tiene una máquina de tocadiscos como la de los bares que ha rescatado de la basura, educa musicalmente a los músicos del Ejército que pasan a tocar temas de rock & roll, más movidos que la música que empiezan tocando antes.

Su disparatada conversación en el banco con la empleada para abrir una cuenta finaliza cuando ella le dice que, de todos modos, es el último día que el banco está abierto porque ha sido vendido a una empresa de Corea del Norte. Entonces entra el atracador, que en realidad es un Robin Hood que se ha arruinado, pero que quiere recuperar los fondos de una cuenta que tiene bloqueada para pagar a los trabajadores que tenía y no dejarlos en la estacada. Así pues, se trata de un insólito atraco con conciencia social de un empresario. Y otro momento de humor será la absurda conversación entre el policía y un abogado defensor de oficio en que se utiliza un lenguaje legal ininteligible.

A través de este sentido del humor, vemos como Kaurismaki hace una crítica social muy aguda y la ayuda que necesita M no vendrá de la Administración, ya sea en sus oficinas de ayudas sociales, o dependencias policiales o judiciales. Encontrará su lugar en el mundo gracias a gente marginal, próxima a la exclusión social y, sobre todo, a Irma, modesta colaboradora del Ejército de Salvación.

Y luego está otra constante en muchas películas de Kaurismaki: la ternura. Hay una empatía por los personajes perdedores, desfavorecidos pero que siguen luchando e intentado salir adelante con el pequeño optimismo que representa esa vuelta de M para seguir con Irma. La solidaridad, generosidad y tolerancia que encuentra M es lo que da una segunda oportunidad a un hombre que, por lo que se intuye a través de la escena con su mujer, era una persona desgraciada que ha necesitado perder la identidad para intentar ser feliz con Irma.

Excelente película de Kaurismaki.

 

miércoles, 3 de julio de 2024

POLTERGEIST

 

Después de más de cuarenta años, veo Poltergeist (1982) de la que tenía buen recuerdo y me convence como película de terror de apreciable calidad.

En una casa de una familia de clase media en que el padre es agente inmobiliario y ha comprado una casa en la promoción en la que él mismo trabaja, empiezan a suceder cosas extrañas. La hija menor se queda enganchada a la pantalla de televisión, de la cual sale una extraña energía, y los elementos mobiliarios de la casa empiezan a moverse por sí mismos sin razón aparente. Las cosas se complicarán cuando la hija pequeña desaparece y es secuestrada por fuerzas que la llevan a otra dimensión. Los padres, tomando conciencia que esto no lo arregla la policía, llaman a un equipo a medio camino entre parapsicólogos y cazafantasmas que ayudan a recuperar a la niña. Hacia el final de la película se descubre el motivo de los extraños sucesos cuando el promotor inmobiliario confiesa que, para edificar el complejo que se iba a construir sobre un cementerio, solo trasladó las lápidas de las tumbas, pero dejó los cadáveres allí. No se puede molestar a los muertos, que tienen al menos el derecho a descansar en paz y de ahí nacen los males que sufre la familia.

La película tiene un buen inicio, mantiene la intriga y alcanza una buena progresión en la muestra del horror e inquietud que asola a la familia hasta desembocar en un torbellino de cadáveres que acechan a la familia y de la que, como es lógico, pueden zafarse en el último momento para abandonar su hogar, pasar la noche en un hotel y dejar en el pasillo a la televisión que es el primer medio a través del cual los muertos se habían manifestado. Me lo tomo como una crítica, acertada, al medio televisivo en que, frecuentemente, se desarrolla una corriente negativa, pero no a cargo de los muertos, sino de la gente que trabaja en las cadenas televisivas.

Si el hecho que haya desaparecidos que estén en otra dimensión ya es una idea que recuerdo como mínimo de episodios de The twilight zone, esta película se hizo muy popular en el género de terror, abandonando los asesinos en serie y recurriendo a explorar otras dimensiones, aquí gobernadas por los difuntos en un terreno relativamente virgen pendiente de explorar en el cine de terror. Los efectos visuales son primitivos comparados con lo que ahora se puede ver en una serie como Stranger things, pero aguantan con bastante dignidad y la película cuenta con una buena banda sonora del reputado Jerry Goldsmith.

El guion es inteligente y Hooper maneja bien la situación. El inicio es intrigante y, poco a poco, se incrementa la angustia de la familia desde que la niña es secuestrada y el final, aunque pueda parecer desmedido con la cantidad de cadáveres campando a sus anchas, a mi me parece adecuado y coherente con el desarrollo del filme y las intenciones de los autores.

Buena película de terror. 

lunes, 1 de julio de 2024

CHARADA

 

Stanley Donen dejó los musicales para hacer una película cercana a las propuestas de Hitchcock, una persona común que se ve inmersa en un hecho delictivo dando lugar a una situación de intriga explicada en clave de comedia.

Charada (1963) es una historia que se inicia en los Alpes. Allí, Reggie Lampard (Audrey Hepburn) va a pedirle el divorcio a su marido, pero éste ha sido arrojado antes de un tren según se ve al final de los títulos de crédito. De vuelta a París, es informada por un miembro de la embajada americana (Walter Mathau) que su marido ha sido asesinado y que, junto a otros cómplices, había robado 250.000 dólares. Empiezan a aparecer diferentes hombres que quieren quedarse ese dinero pensando que lo tiene Reggie, entre ellos un hombre que ella conoció en la estación de esquí, Peter Joshua (Cary Grant). A partir de aquí se suceden diversos equívocos, con los hombres que persiguen el dinero no fiándose unos de otros y cayendo asesinados, todo ello mientras Grant y Hepburn se enamoran y llega un desenlace final bastante previsible.

Si Hitchcock tenía en Cary Grant a uno de sus actores favoritos para este tipo de papeles, Donen también cuenta con él en esta película. Pero, por lo que se refiere a la protagonista femenina, Donen cambia las rubias hitchcokianas por la elegante Audrey Hepburn. La película se apoya en el magnetismo de estas dos estrellas, pero destaca un conjunto de secundarios que dan mucha consistencia a la película: Walter Mathau, George Kennedy, James Coburn y Ned Glass.

La película es vistosa, resulta entretenida, aunque el final sea muy previsible, pero se queda a mucha distancia de las mejores obras de Hitchcock de las cuales es deudora. Donen no consigue dar una tensión a la relación entre Grant y Hepburn como la que tenía el gran actor inglés con Eva Maria Saint o Grace Kelly. Y la puesta en escena de Hitckcock resulta muy difícil de superar. Hay más cine en la secuencia de Cary Grant en Con la muerte en los talones, yendo a una cita en medio de un solitario cruce de carreteras desierto para ser asesinado, que en toda Charada.

Así que, de manera inevitable, y tal vez injusta, comparo esta película con  Con la muerte en los talones y se queda muy por debajo. En cualquier caso, hay que comprender que Donen experimentara, después de comprobar que el cine musical había muerto, otro tipo de películas y se le debe agradecer el esfuerzo que da lugar a una película agradable de ver.

A SANGRE Y FUEGO

  Y murió batiéndose heroicamente por una causa que no era la suya. Su causa, la de la libertad, no había en España quien la defendiese.   ...