martes, 15 de julio de 2025

LA CLASE OBRERA VA AL PARAÍSO

 

La dupla Elio Petri-Gian Maria Volonté volvió en 1971, al año siguiente de haber hecho Investigación de un ciudadano libre de toda sospecha, con una película de fuerte carga política titulada La clase obrera va al paraíso.

Lulú Massa es un obrero entusiasta con su trabajo de operario, pensando en cómo producir más y mejor. Trabaja en una fábrica y vive con una mujer y el hijo de esta, mientras que su hijo biológico vive con su madre y otro operario de la fábrica tras la separación de sus progenitores. Su vida personal se resiente de su entrega total al trabajo, siempre pensando en cómo mejorar la producción siendo un trabajador modelo para la patronal.

Un día, todo empieza a cambiar cuando, tras un accidente laboral, pierde el dedo de una mano. Eso hará que, junto a un grupo de compañeros de trabajo, inicie una serie de acciones de protesta, sumiéndose en una crisis personal.

Petri realiza un filme agobiante en el que nos contagia el nerviosismo en el que vive el papel interpretado por Volonté. Muestra, a través de su puesta en escena, una especie de distopía del mundo obrero, con una gran masa de trabajadores alienados, extrañamente aislados de la realidad que los rodea en sus entradas y salidas de la fábrica. La entrada de los trabajadores a la fábrica es tumultuosa, grupos sindicalistas y de estudiantes intentan concienciar a los obreros de sus derechos y la insania que puede llegar a tener quien entra a trabajar tan pronto que es de noche y sale de su ocupación laboral cuando ya ha anochecido, sin ver la luz del sol. Una vez llegan a la fábrica, por megafonía se les da la bienvenida y se les educa en el buen manejo de las máquinas. En este ambiente, ruidosamente machacón y aun más inhumano que la cadena de montaje de Tiempos modernos, Lulú Massa está obcecado por el ritmo de producción. La presencia de la patronal es discreta, hay algunos controladores, pero, además de Massa, los protagonistas son los propios obreros, su escasa predisposición a defender sus derechos y las presiones que reciben, al entrar y salir de la fábrica, por parte de unos pocos sindicalistas y estudiantes.

La patronal sale poco porque, de hecho, Petri se centra sobre todo en criticar al mundo obrero. Fuera de la fábrica, solo vemos a Massa haciendo una incómoda vida de familia con su pareja, hablando de futbol con el hijo de esta (sabemos que es seguidor del AC Milan por unos banderines colgados en la pared) y viendo la televisión. Su manera de entender las relaciones personales no es mejor que las laborales. Atraído por una compañera de trabajo que es virgen, tiene un encuentro sexual con ella torpe y poco delicado que lleva a cabo en el interior de su coche, un modelo Fiat 850.

De la crisis del personaje y la agitación que provoca su accidente, que le reconcilia con muchos de sus compañeros, no saldrá nada positivo. A pesar de todo, al final de la película, como en un bucle, se producirá una entrada en la fábrica como otras que hemos visto, con algunos hombres con megáfono pregonando unos derechos, mientras la masa de obreros entra disciplinadamente y suena la repetitiva banda sonora de Morricone con unos sonidos de tipo metálico. Ya en el interior de la fábrica, Massa, de manera parecida en su ánimo al inicio de la película, así como sus compañeros, seguirán con la cadena de producción.

Es una película áspera, dirigida con mucha personalidad por Petri, con una interpretación brutal de Volonté, agitado e inquieto toda la película, mentalmente ofuscado como para poder ver nada en perspectiva.

Aunque el tipo de obrero que sale en la película es de difícil localización hoy, lo que no pierde actualidad es la alienación que sufren las clases trabajadoras más desfavorecidas y mostrarla es uno de los ejes de una película que, por tanto, no pierde actualidad y resulta de mucho interés. Su nada complaciente visión de la clase obrera provocó polémicas desde que se estrenó, a pesar de que la película ganó la Palma de oro en Cannes, y bien merece ser vista..

lunes, 14 de julio de 2025

LENINGRAD COWBOYS GO AMERICA

 

Leningrad cowboys go America (1989) es una divertida broma de Aki Kaurismaki, con un humor irreverente y surrealista, no exento de mala leche y crítica social.

Los Leningrad cowboys son un grupo de música popular rusa que su mánager, Vladimir, ante el rechazo de un empresario local, decide reconvertirlos en un grupo de rock al asalto de la fama en los Estados Unidos, con una primera llegada a Nueva York donde tiene un contacto. El empresario neoyorquino constata la discutible calidad del grupo y les da una recomendación en México para que toquen en una boda. Se dirigen a México en una destartalada limusina en la que recorren todo el sur del país, apelotonados y llevando en el techo un ataúd con el cuerpo del bajista, que murió congelado antes de iniciar el viaje a América, siendo perseguidos por un miembro no aceptado en el grupo por insuficiencia de cabello para dejarse un tupé. Tras no triunfar en los garitos de los estados sureños por donde pasan, a pesar de que añaden a sus canciones otros estilos como el country o el ryhtm&blues, sí triunfan en México, y hasta el cadáver se descongela con el éxito y el calor del país azteca, uniéndose de nuevo al grupo.

Las señas de identidad de Kaurismaki están claras, un estilo minimalista en la narración y un sentido del humor que, a diferencia de otras películas, aquí ocupa todo el metraje de la cinta. Pero, a pesar de ese omnipresente sentido del humor, la mirada del director finés es ácida retratando, cuando la película se torna una road-movie, un sur de Estados Unidos decadente, con casas destartaladas, bares cutres, paisajes en que se intuye la pobreza. Es así como también nos muestra en muchas películas la capital de su país o el Londres de Contraté un asesino a sueldo. También, en clave de comedia, narra una situación amarga, la de la explotación de los músicos por el mánager, que les hace pasar hambre mientras él sí está provisto de comida y cerveza, provocando un divertido motín que fracasa y Vladimir vuelve a tomar el mando del grupo.

Comparada con otras películas de Kaurismaki, con personajes bien construidos y tramas más sólidas, esta película está en un nivel inferior; pero es muy divertida y en su humor, así como en entender la narración en el cine, es Kaurismaki en estado puro. 

jueves, 10 de julio de 2025

MUSSOLINI: LA FINE E IL PRINCIPIO

 

Acabo la serie de libros que ha escrito Antonio Scurati sobre la figura de Mussolini con el último, que tiene el inquietante subtítulo de “La fine e il principio”. Efectivamente, cuenta el final de Mussolini, desde su arresto y reclusión en el Grand Sasso en julio y agosto de 1943, su liberación por un comando de élite del ejército alemán, su retorno como jefe del estado títere de la República Social Italiana que existió en parte del territorio italiano de octubre de 1943 hasta el final de la guerra; hasta su fusilamiento y escarnio público de su cadáver y el de su amante en el Piazzale Loreto de Milán.

Mussolini es una figura indigna. Prácticamente secuestrado por los alemanes, tampoco tiene coraje para intentar cambiar la situación y expresa sus quejas en privado, sobre todo en la correspondencia con su amante Clara Petacci, mientras en público sigue las directrices de los alemanes, dejando esa parte que controlan de Italia bajo ocupación alemana y con el auxilio de los fascistas más fanáticos, muchos de primera hora y otros directamente surgidos de los bajos fondos y la delincuencia, que perpetraron auténticas masacres reprimiendo a los partisanos dentro del contexto de guerra civil que surge el 8 de septiembre de 1943 con el indigno alto al fuego pactado por Badoglio con los angloamericanos. No obstante, Scurati tiene piedad con quien no la merece y nos ahorra retratar el mismo momento del fusilamiento, de la última noche que pasa detenido con su amante nos traslada a un momento en que está ya de cuerpo presente. Disfrazado de manera precipitada y torpe como soldado alemán, con un uniforme que no era de su talla y gafas de sol, no puede evitar que un partisano lo reconozca y los alemanes se inhiben cumpliendo el trato que habían hecho con esos partisanos, siguiendo los germánicos su camino y dejando a los italianos que llevaban en el convoy, con el que se acercaban a la frontera, en manos de los partisanos. En el momento en que es arrestado, Mussolini tiene un arma en su mano, pero su cobardía desmiente lo que llevaba diciendo en sus dos últimos años sobre el hecho de morir luchando.

Después, Scurati introduce breves reseñas biográficas de muchos personajes que tuvieron que ver con el dictador italiano. Algunos jerarcas también fueron apresados a finales de abril de 1945 y se les pasó por las armas igual que a Mussolini. Pero otros muchos escaparon, y no pocos de ellos están desde el primer momento, ya en 1946, en la fundación del MSI, que llegó a ser el cuarto partido en la década de los sesenta en Italia, apoyando puntualmente a los democristianos. Los americanos, ya en un contexto propio de la guerra fría, ayudan a varios de ellos dentro de su política anticomunista y más de 20.000 fascistas se benefician de una primera amnistía en enero de 1946. Un personaje protegido por los americanos fue Pino Romualdi, que cae en manos de los yanquis en vez de los partisanos, y luego está en la fundación del MSI, siendo diputado durante 35 años. Uno de los más irreductibles fue Junio Valerio Borghese, presidente honorario del MSI y participante del fallido y lamentable golpe de estado en 1970, que ocasiona su exilio, yendo a parar a Cádiz, muriendo en la ciudad andaluza en 1974 y siendo repatriado su cadáver a Italia.

El final del libro refuerza lo inquietante de su título. Explica la historia de una adolescente italiana que es liberada en Auschwitz en enero de 1945. Cuando, a partir de la década de los años noventa se dedica a hacer divulgación de lo que eran los campos de exterminio (como Enric Marco pero sin ser una fullera), empieza a recibir mensajes antisemitas y, en 2019, siendo una anciana ha de llevar escolta antes las amenazas que recibe.

Por tanto, es un libro que, a través de Mussolini, habla del pasado y del presente, finalizando, en relación con Liliana, diciendo que la sua storia – la nostra storia – non é finita.  


miércoles, 9 de julio de 2025

DIAMANTI

                                                                       
 
Crítica de 'Diamanti': actrices, nostalgia y tafetán

    

Llega a las pantallas Diamanti, una película dirigida por el italoturco Ferzan Ospetek y con un elenco de actrices muy populares en el país transalpino y totalmente desconocidas para mí. Ha sido la película más taquillera del año 2024 en Italia.

Cine dentro del cine. El director, el propio Ospetek, convoca a sus actrices favoritas y, durante un almuerzo, les explica que quiere hacer una película sobre mujeres. En un corte, pasamos de esa primera escena a la película que está rodando, él reaparece a la mitad un momento y, al final, recorre la casa en que se ha rodado mientras suenan diálogos que hemos oído a lo largo del filme. La película que rueda Ospetek se desarrolla, durante la década de los setenta, en un taller de costura en el que trabajan una serie de mujeres, con un papel marginal para los pocos hombres que aparecen en el filme, confeccionando el vestuario para películas de cine. Se entrecruzan varias historias, es una película coral, aunque las dos hermanas que están al frente del taller tiene un poco más de protagonismo, una de ellas dirige el taller con mano férrea, aunque tenga grietas emocionales y la otra hace el papel contrario, sus problemas personales le impiden una dedicación efectiva al trabajo.

Es una película irregular, a ratos engancha y a ratos no, en función del interés o no que te despierte cada una de las historias. Con 135 minutos de duración, esa irregularidad convierte la película en un poco pesada.  El director me parece un poco presuntuoso en su propuesta, pretende hacer un homenaje a sus actrices y, al mismo tiempo, una mirada introspectiva asumiendo él el papel de director de la función; pero el resultado que consigue me parece insuficiente.

martes, 8 de julio de 2025

EL CARNAVAL DE LAS ALMAS

 

El carnaval de las almas (1962) es una película de serie B (de bajo presupuesto dentro de las series B, costó 33.000 dólares) dirigida por Herk Harvey, que desarrolla un relato corto de Lucille Fletcher. que ya sirvió para un episodio de The Twilight Zone, aquel en que una mujer es acosada por un autoestopista.

La película empieza con una carrera ilegal y un accidente de coche en el que tres chicas quedan sumergidas en un río. Una de ellas, llamada Mary, emerge del río, aparentemente salvada de forma milagrosa, aunque extrañamente desorientada. Para olvidar la tragedia, acepta un empleo de organista en una iglesia y, mientras se desplaza a otra ciudad para empezar a trabajar, empieza a ver las apariciones de un personaje misterioso y pálido salido de la ultratumba.  También experimenta como, en ocasiones, parece que sea invisible a los demás, mientras se ve extrañamente atraída por un lugar de la ciudad en que se ubicaba un parque de atracciones ahora abandonado. Finalmente, irá a ese parque y se verá atrapada por el espectro y otros muchos zombis que la reclaman para que ocupe su lugar en el más allá, pues en realidad murió en aquel accidente de coche, cosa que se expresa en un último plano en el que el coche es sacado del río con los tres cadáveres de las chicas.

Absolutamente ignorada en su momento, el hecho de que sus derechos cayeran en dominio publico ayudó a que, tras varios pases televisivos, llamara la atención de mucha gente, entre ellos George Romero y David Lynch admitieron haberse vistos influidos por esta película de Harvey, convirtiéndose en un título de culto.

Con pocos recursos, la película funciona muy bien recreando una atmosfera extraña e inquietante que acecha a Mary, interpretada por la actriz Candace Hilligoss, que tan solo destacó en esta película. No sabemos cómo era su personaje antes del accidente, cuando estaba viva, pero Mary es en la película borde y antisocial, desdeñando el tosco y casi abusivo galanteo con el que la intenta obsequiar un compañero de pensión. Pero también tiene un roce con el religioso encargado de la iglesia donde va a tocar con lo cual, en su actitud ante los demás, ya está lejos de los vivos.

Esa atmosfera de desasosiego la logra el director con pocos elementos: la música de un órgano; las angustiosas escenas en que, jugando con el sonido, la protagonista es invisible para los demás; las apariciones de los espectros, primero solo uno que es el propio Harvey y luego unos cuantos más; y el decorado del parque de atracciones donde moran los espectros y, en una de las mejores escenas, celebran un baile a modo de danza macabra antes de perseguir y dar definitivamente caza a Mary en la playa.  

Estimable película de terror, con mucha personalidad, creando ese clima inquietante en ese mundo fronterizo entre los vivos y los muertos.  

domingo, 6 de julio de 2025

DESPUÉS DE LA DEMOCRACIA

 

Releo Después de la democracia de Emmanuel Todd, diecisiete años después de su publicación, lo que es positivo para ver en cuanto ha errado o acertado Todd.

El libro se centra en gran parte en la figura de Sarkozy, al cual no deja nada bien e incluso se manifiesta una gran animadversión por parte del autor. Visto un poco en perspectiva, la figura de Sarkozy está relativamente olvidada, aunque fuera premonitoria su creación del Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional. Hablando de Sarkozy y su rival socialista Royal, Todd destaca que no son más que los síntomas complementarios de una situación global de vacío ideológico y de ascenso espectacular de las fuerzas negativas, antidemocráticas. La realidad en 2025 es que esa situación se ha agudizado, en la misma Francia está Macron, un hombre que se define más por lo que no es, que por lo que es, con una ideología difusa pero, en cualquier caso, abrazado al neoliberalismo.  

En los años que han pasado desde que se escribió el libro, se ha acrecentado la pérdida de capacidad adquisitiva de la clase media, con peligro de hundimiento, así como un aumento de la desigualdad que se ceba en las clases más populares y un reducido porcentaje de la población que sigue acumulando más riqueza. Tras esos 17 años, ha cobrado más sentido lo que dice Todd:

“digamos simplemente que la unificación de los mercados de trabajo y de capital lleva a introducirse en cada país el nivel de desigualdad que hace estragos a escala mundial. Este es el motivo por el que el libre cambio está empezando a crear bolsas de pobreza dignas del Tercer Mundo en el mismo seno de los países desarrollados, la razón por la que los ricos del Tercer Mundo se distancian cada vez más del grueso de la población en relación con los ingresos

Ante este escenario, Todd planteaba dos hipótesis de futuro. Una sería una huida hacia lo irracional a través de un chivo expiatorio étnico, religioso o racial, como hizo el sarkozismo. Pues bien, eso se ha acentuado con movimientos de ultraderecha en gran parte de Europa, buscando igualar desde el punto de vista de la raza las desigualdades provocadas por la economía, culpabilizando a la inmigración de la degradación socioeconómica. Tenemos, entre otros, a Le Pen en Francia, a Meloni en Italia, a Abascal en España y a Orriols en Catalunya. Esta primera hipótesis no iba desencaminaba.

Una segunda hipótesis se orientaba hacia la supresión del sufragio universal, basada en una evidente crisis de representatividad de la clase política., que es elegida pero luego no gobierna. Por tanto, dice Todd “La negativa a obedecer al pueblo podría hacerse oficial mediante la supresión del sufragio universal y la instauración de un régimen político abiertamente autoritario. Algunos pensarán que ésta es una hipótesis exagerada. Pero hemos de tener presente la violencia de las tensiones a las que está sometida el cuerpo social y que van a incrementarse con el descenso del nivel de vida de una mayoría de la población.” No hemos llegado a la supresión de la que hablaba Todd, pero hemos asistido a situaciones insólitas como un golpe de estado fallido en Estados Unidos y que, cuatro años más tarde, el inspirador del golpe y condenado delincuente fuera elegido para la presidencia ejerciendo el cargo, tal como se preveía, con un autoritarismo que recuerda al de líderes europeos de hace un siglo. En el fondo, cada vez más las elecciones, entre las que se nos obliga a escoger entre lo malo y lo peor, están dejando de tener sentido. Ante la situación actual en el estado español, a mi me dan ganas de votar Escaños en blanco en las próximas elecciones.

En la última parte del libro, Todd plantea una posible solución a la degradación de las democracias europeas y que pasaría porque, cediendo a la presión social, los políticos aceptaran una nueva política económica proteccionista a escala europea, con Alemania liderando ese proceso. Esa posible solución de Todd, fuera buena o mala, está lejos de convertirse en realidad con una Europa que sigue entregada al neoliberalismo, chantajeada por Estados Unidos y con problemas para enfocar la transición energética, especialmente en esa locomotora industrial del continente que es Alemania. Es Trump y no Europa quien intenta una nueva política proteccionista, en su caso con el apoyo de ser el dólar moneda de reserva y su poderío militar. Pero tampoco parece que esta política proteccionista pueda ayudar a la población, sino a aumentar las desigualdades y a degradar más la democracia.

sábado, 5 de julio de 2025

EL TESORO DE SIERRA MADRE

 

El tesoro de Sierra Madre (1948) es una película que no me ha defraudado al volver a verla después de muchos años. Combina mucha acción y entretenimiento, junto con un desarrollado perfil psicológico de los personajes para lo que contó con dos intérpretes excepcionales, Walter Houston y Humphrey Bogart; además un actor secundario del western, Tim Holt, bastante limitado, que no se movió mucho de las películas de serie B, pero que ha entrado en la historia del cine por esta película y haber también protagonizado El cuarto mandamiento y Pasión de los fuertes.

La presentación de los personajes en Tampico es espléndida y vemos a los personajes como, haciendo gala de una animada camaradería, se preparan para realizar una expedición a la montaña en busca de oro, sufragada en parte por el billete de lotería que compró Bogart al entonces adolescente Robert Blake, el cual ha sido premiado. Pero enseguida surgirán las disensiones en el grupo y el personaje de Houston, un hombre ya bastante entrado en años, delatará con su expresión, tras el encaje de manos de los otros dos personajes, los peligros de la travesía por lo que se refiere a desavenencias al empezar a extraer oro.

Bogart tiene el papel que daba más oportunidades para lucirse, un hombre que cae víctima de su paranoia y desconfianza, un perfil psicológico desequilibrado que da muestras rápidamente de su inestabilidad. Bogart hizo más papeles de tipo enajenado, como en El motín del Caine o En un lugar solitario, resultando siempre muy convincente. Pero Walter Houston compone un personaje con más matices y lo hace de manera magnífica, hablando en español algunos diálogos. Está muy bien traída la presencia de otro americano por la zona, Cody, el cual se presenta ante los protagonistas con un trato razonable, solo quiere una parte de las ganancias desde que él se incorpore a la extracción. En una de las mejores escenas de la película, Bogart, ya en un alto punto de obcecación, arrastra a los otros dos socios a la conclusión de que hay que matar a Cody, cosa que finalmente no sucederá por el ataque de unos bandidos en el momento en que iban a ejecutarlo. Cody morirá en esa refriega con los bandidos, aunque Bogart había impuesto su criterio y con un voto había hecho más fuerza que Houston y Holt, en principio honrados y con un nivel razonable de desconfianza dado que están excavando oro, con lo que las posiciones extremistas siempre son las que tienen más éxito incluso aunque las defienda menos gente.

Divertido cameo el de John Houston, como extranjero que hace avergonzarse a Bogart, en el inicio de la película, de su escasez de recursos y del hecho que tenga que pedir limosna a compatriotas americanos.

Si la película está muy bien a lo largo de casi dos horas, el final es uno de los mejores de la historia del cine. Esa derrota perdiendo el oro extraído que no lo es tanto, pues el preciado metal regresa a la naturaleza, W.Houston se hace con un papel de venerado anciano en una comunidad indígena y aconseja a Holt que vaya en busca de la viuda que ha dejado Cody, lo que puede suponer su arraigo en un territorio. Y todo ello entre risas.

Una de las obras mayores de John Houston.

 

martes, 1 de julio de 2025

ROJO OSCURO

 

Rojo oscuro (1975), de Dario Argento, es una de las películas más afamadas de su director dentro de este género tan italiano como es el giallo, pero que también ha influido mucho en realizadores americanos de películas de terror.

La película empieza mostrando al protagonista, Marcus Daily, un pianista británico que vive en Italia, pasando luego a una conferencia sobre parapsicología en la que Helga, una vidente alemana, advierte una presencia inquietante en la sala donde se celebra el evento. Posteriormente, Helga es brutalmente asesinada en su casa y resulta que Marcus es su vecino, ve el hecho criminal y como alguien huye. A pesar de que da cuenta de los hechos a una policía que tampoco parece muy profesional, Marcus decide encontrar al asesino con la ayuda de Gianna, una periodista. Pero el asesino está muy cerca de Marcus, a veces se anticipa a sus movimientos y la trama se va retorciendo.

Argento mantiene en todo momento el suspense sobre quién es el asesino, incluyendo que haya una segunda revelación sobre la identidad de este. La cámara se mueve en sinuosos travellings y, junto con la música que presenta elementos estridentes y repeticiones rítmicas con sintetizadores, se crea una atmosfera opresiva e inquietante, así como el deseo de saber quién es el asesino. Los asesinatos están cuidadosamente planificados para impactar, sin ahorrar unos cuantos planos sanguinolentos.

La película, con algo más de dos horas de duración, se me ha hecho un poco larga ya que los personajes tienen poca o nula profundidad, los actores son muy justitos en sus recursos interpretativos y la película consigue ofrecer una atmosfera inquietante, que engancha como espectador, pero no consigue mantener la tensión durante tanto metraje.

Ni es la obra deslumbrante que defienden muchos fans de Argento, ni es una basura que no hay por donde cogerla como dicen sus haters. Es una buena película de terror, que podría haber sido mejor.

 

A SANGRE Y FUEGO

  Y murió batiéndose heroicamente por una causa que no era la suya. Su causa, la de la libertad, no había en España quien la defendiese.   ...