sábado, 11 de noviembre de 2023

MANHATTAN

 


Después de muchos años, veo Manhattan. Leí hace poco sus memorias y creo que Allen acierta cuando dice que, de las aproximadamente 50 películas que ha dirigido, solo valen verdaderamente la pena 10 o 12. Debo haber visto más de veinte y Manhattan es de las que valen la pena.

Allen estaba en estado de gracia en 1979 y dos años antes había hecho Annie Hall. Me parece más divertida Annie Hall, con momentos de gran comicidad y más ingeniosa en como cuenta la historia, además de ser más rica en temas pues no solo se muestran las crisis de parejas de unos personajes intelectuales de clase media alta neoyorquina como en Manhattan, sino que se hacen más alusiones, desde su habitual tono humorístico, a la religión judía y al sentido de la vida.  Pero, en cambio, Manhattan tiene puntos a favor que no tiene Annie Hall: la música de Gershwin y el blanco y negro de Willis. De hecho, la imagen más icónica del cine de Allen pertenece a Manhattan.

No sé si ahora el púbico más joven puede disfrutar de una película como Manhattan pues el humor, en varias ocasiones, viene dado por referencias literarias, musicales o cinematográficas que, si no conoces, no puedes pillar lo que Allen pretende que divierta. Creo que es una de las películas de Allen en las que esto resulta más patente.

Dentro del cuartero protagonista, y entre las idas y venidas de sus historias de pareja, queda claro que, frente a la inmadurez de los tres protagonistas que tienen en torno a los 40 años, la única que realmente es más coherente y honesta a lo largo de la película es la joven Tracy, de 17 años, interpretada por Mariel Hemingway.

En definitiva, un gran clásico.


jueves, 9 de noviembre de 2023

VÍCTIMA

 


Víctima, dirigida por Basil Dearden en 1961, es una película importante dentro del cine inglés por el tema que aborda mostrando como era la legislación en aquella época reprimiendo la homosexualidad.  Era ilícito en el Reino Unido mantener relaciones homosexuales hasta 1967 y, en los años previos a la derogación de esta norma y aunque la policía había relajado de oficio la persecución de lo que entonces eran delitos, fueron frecuentes las extorsiones a homosexuales.

La película era valiente en su momento porque aborda este tema y Dirk Bogarde interpreta a un abogado bien posicionado y en apariencia felizmente casado, llamado Melville Farr, que se desentiende de las llamadas de auxilio que le hace al principio de la película un joven chapero que es extorsionado y, por proteger a Farr, se ahorca en su celda una vez ha sido detenido por la policía a causa de haber robado en la empresa en que trabajaba para pagar a los extorsionadores. Aparentemente de carácter frío y reservado, Farr afrontará con dignidad la situación, reparando la indiferencia inicial hacia el muchacho con el cual había cortado la relación y se propondrá descubrir a los extorsionadores, procurando que sean detenidos por la policía y juzgados. Para ello, entrará en contacto con amigos del joven y otros miembros del colectivo gay que están siendo extorsionados. Una vez detenidos los extorsionadores, no le importará actuar decididamente como testigo en el juicio que se celebre aunque ello afecte negativamente a su buena posición como jurista. Querrá afrontar solo esta situación rechazando la ayuda que le quiere prestar su mujer, la cual había tenido conocimiento de la homosexualidad de Farr antes de casarse y creía que no había vuelto a tener trato con hombres.

Parece que la película, al abordar este incómodo tema para la sociedad británica, contribuyó a concienciar a la sociedad y posibilitar que, pocos años después, se despenalizará la homosexualidad en el Reino Unido.

Además de la importancia desde un punto de vista social e histórico, la película está bastante bien. En primer lugar, está muy bien interpretada por Dirk Bogarde y Sylvia Syms (era un papel arriesgado para Bogarde, del que nunca se tuvo muy clara su orientación sexual). Además, es una película bien filmada y el guion funciona muy bien porque la trama de la película interesa al margen del tema concreto, como thriller que entretiene en todo momento y te hace estar pendiente de cómo se resolverá.

 


miércoles, 8 de noviembre de 2023

EL IMPERIO DEL SOL

 

 El imperio del sol es uno de esos títulos que tiene una historia de las que podríamos calificar como épica, al estilo de las películas de David Lean, narrando una historia enmarcada en un gran acontecimiento histórico y con utilización de grandes medios de producción. De hecho, Lean tenía que ser el director de la película y Spielberg tan solo el productor, pero el director inglés se desentendió del proyecto recayendo las tareas de dirección en Spielberg.

La película cuenta la historia de un niño inglés, preadolescente cuando empieza la acción del filme que, en medio del caos que se produce en Shangai cuando es ocupada por los japoneses en diciembre de 1941, pierde el contacto con sus padres y se pasa toda la guerra en un campo de concentración cercano a un aeropuerto militar. Tendrá que madurar deprisa y solo en un espacio hostil, conviviendo con personajes variopintos y procurando por su supervivencia aunque también ayudando a otros internos del campo hasta que, con las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki, se vislumbra el final de la guerra y el reencuentro con su padres.

Spielberg siempre tiene un modo de hacer cine en que la narración es fluida y sólida pero la película tiene un guion muy endeble ya que los personajes ofrecen pocos puntos de interés. El personaje del niño no tiene por sí solo la fuerza para sostener una película de dos horas y media, especialmente a partir que ingresa en el campo y acaba la parte con más acción del filme. Y los personajes secundarios no me han interesado, ni el matrimonio inglés ni el loco americano interpretado por John Malkovich me han transmitido nada. Al no encontrar interés en los personajes, una vez la película se desarrolla en el campo de concentración se me ha hecho larga y no me parece una de las mejores películas de Spielberg al que de todos modos considero un gran director.









lunes, 6 de noviembre de 2023

A LES DUES SERAN LES TRES

 


 A les dues seran les tres es el último libro de cuentos de Sergi Pàmies. Como en otros libros de cuentos, Pàmies mezcla ficción y autobiografía, y a veces es difícil discernir cuando es una u otra. Escribe admirablemente bien y, lo que más me gusta, con una ironía suave y una ternura no empalagosa.  

El cuento que más me ha gustado es T’estimo. Son tan solo cinco páginas y es la historia de dos voluntarios olímpicos, ambos profesionales sanitarios, que se conocen y enamoran en aquel 1992. Después de muchos años, todo va bien y, cuando celebran el trigésimo aniversario llenos de felicidad, se dedican la misma canción en un programa radiofónico. A pesar de recibir de familia y allegados mensajes de felicitación, comprenden la coincidencia como la señal que la energía impulsora de la relación se ha apagado para entrar en una fase de atonía. 


REAL SOCIEDAD 0- BARÇA 1

 

Por una vez, y sin que sirva de precedente, Xavi vio el mismo partido que todos los demás y calificó la primera parte como inadmisible. Demos la bienvenida a Xavi al mundo de los barcelonistas desilusionados con los partidos que está jugando el equipo. Los que habitamos ese mundo ya habíamos visto un Barça mediocre en Mallorca y Granada. La diferencia con Anoeta es que la Real Sociedad es un equipo de Champions que no lucha por mantener la categoría como insulares y andaluces, sino por quedar entre los cuatro primeros.

A pesar de todo, no fue del todo sincero Xavi en sus declaraciones. Dijo que en Anoeta al Barça le pasó lo mismo que sucedió en Montjuich la semana anterior, pero al revés. Eso no exacto, la Real Sociedad sometió al Barça, especialmente en la primera parte, de una manera incontestable, con una autoridad que no tuvo el Barça frente al Madrid en Montjuich. Solo una lamentable falta de definición impidió la victoria donostiarra, más que merecida y que incluso Laporta, en un momento inusual de sinceridad, confesó a un niño de la R. Sociedad según captaron unas cámaras a la salida del estadio.

Estuvo especialmente mal la parte de ataque del equipo. Los dos Joaos se han diluido en los últimos partidos, con el agravante que Cancelo ha dejado de jugar en su sitio porque parece que Xavi ha decidido que solo puede jugar de lateral cuando nos enfrentamos a equipos pequeños. Por su parte, Lewandovski sigue empeñado en dar la razón a los que piensan que ha iniciado su ocaso como jugador.

Con los tres de delante desconectados, la intensidad de la Real avasalló el centro del campo azulgrana, formado por los voluntariosos Fermín y Gavi, que hicieron lo que pudieron con un espíritu de lucha encomiable, y un Gundogan bastante discreto pero que redimió su actuación con la asistencial final a Araujo. La parte defensiva del equipo aguantó y sufrió el partido, especialmente un Ter Stegen que se mostró como un auténtico titán en varias acciones posibilitando que, con una Real Sociedad muy cansada en el último cuarto de hora del partido, el Barça llegara vivo y tuviera alguna buena ocasión de marcar ya en las postrimerías del encuentro.

Respecto a los cambios, únicamente el de Pedri aportó momentos de futbol brillantes dando una asistencia preciosa a Gavi dejándolo solo ante el portero. Rafinha y Lamal no tuvieron incidencia y quedó claro que Pedri es un jugador vital y su recuperación, junto a la de De Jong, es el revulsivo que puede suponer una mejora en el equipo.  

A pesar del gran partido de la Real Sociedad y, tal como dice Minguella, las reglas del futbol determinan que gana el equipo que mete más goles en la portería contraria. Así que ganó el Barça.

 

sábado, 4 de noviembre de 2023

LA CICATRIZ

 



La cicatriz es una película de serie B dirigida en 1948 por Steve Sekely. Está interpretada por Paul Henreid, que también la produjo, y Joan Bennet. Como secundario, aparece John Qualen, aquel inmigrante sueco que mostraba con orgullo su acreditación como ciudadano estadounidense en El hombre que mató a Liberty Valance. Sekely fue un director húngaro que trabajó en el cine alemán a principios de la década de los 30, y en su Hungría natal el resto de la década hasta que emigró a EEUU en 1939.

La película pertenece al género negro pero da unos giros inesperados en la trama que me ha recordado a algunos episodios de The twilight zone. Resulta muy entretenida aunque el guion sea un poco descabellado. Henreid interpreta a John Muller, un criminal con estudios en psicología y medicina que, tras pasar por la cárcel, planea un atraco con otros compinches a un casino. La cosa saldrá mal aunque él logrará huir e irá a parar a un pueblo donde descubre que es casi idéntico al doctor del pueblo, un prestigioso psiquiatra que tiene una cicatriz en una mejilla y la suerte de tener a Joan Bennet como secretaria. Muller ideará un perverso plan que consistirá en matar al doctor y suplantar su identidad aunque, queriendo herir su mejilla para que quede una cicatriz, se equivocará de lado por un negativo revelado del revés. A pesar de ello, y esto es lo más descabellado, ni pacientes ni Joan Bennet advierten la suplantación en un principio. Finalmente sí se descubre la verdad y, cuando está a punto de coger un barco y salir al extranjero con Joan Bennet, resulta que el doctor tenía cuantiosas deudas y un par de matones se lo impedirán. Ha querido evitar su identidad porque le perseguían (aunque habían abandonado su pista) y resulta que pringa por asumir la identidad de una persona que, en principio, no tenía perfil conflictivo. Malherido, en una escena que me recuerda a otras de películas de Lang en las que el hombre lucha contra su destino, verá zarpar el barco mientras él se queda en tierra.

Se ve que Sekely era un tipo competente. La película tiene el sabor de la serie B, pasan muchas cosas en poco tiempo y es muy amena. Henreid está bien en su papel y Bennet, aunque no tenga un papel tan atractivo de femme fatale como en Perversidad, siempre resulta una presencia estimulante en una película de cine negro. 


jueves, 2 de noviembre de 2023

NOPE

 


Me gustó mucho Déjame salir de Jordan Peele, que me pareció original y bien desarrollada. Menos me gustó Nosotros y veo Nope, última de las tres películas en que aparece acreditado Peele como director, que tampoco me gusta y me aburre bastante.

Una misteriosa nube, en la que se oculta una especie de OVNI, situada sobre un árido paisaje semidesértico cercano a Los Ángeles en que hay un rancho de cría de caballos empieza a causar fenómenos inexplicables, entre ellos que cae un objeto y muere el propietario del rancho, un especialista del mundo del cine. Sus hijos se enfrentarán a esa realidad inquietante y desconocida, junto a otros ayudantes que reclutan, y se enfrentarán en un duelo a muerte ante esos elementos alienígenas.

A caballo entre la ciencia ficción y el cine de terror, pero también con toques de comedia, Peele parece que quiere tocar muchas teclas y la película se va dispersando. Ha obtenido críticas muy favorables, pero a mí me ha parecido una película pretenciosa, que apunta pero no dispara y enseguida me ha cansado.

 


miércoles, 1 de noviembre de 2023

EL TESTAMENTO DEL DOCTOR MABUSE

 


Fritz Lang cerró su etapa en Alemania con El testamento del Dr. Mabuse y, de hecho, según los rótulos que informan de la restauración de la película, no fue estrenada en ese país hasta 1951, una vez finalizada la II Guerra Mundial. El estreno mundial, en abril de 1933, tuvo lugar en Viena una vez Goebbels la prohibió en Alemania.

El argumento gira en torno al aviso que recibe un jefe de policía, el comisario Lohmann, por parte de un antiguo subordinado llamado Hoffmeister, de actividades criminales a cargo de una banda. Hoffmeister es perseguido y acosado por la banda criminal hasta que, desquiciado, va a parar a un hospital psiquiátrico.  Justamente en ese hospital está internado desde hace años el Dr. Mabuse, fuera de la realidad y dedicado a garabatear y escribir cosas aparentemente sin sentido pero que acaban siendo planes criminales. Mabuse es estudiado con fascinación por el Dr. Baum, director del centro, como demuestra al hablar de su caso en una clase con estudiantes de medicina

Las actividades delictivas se producen de manera paralela a los escritos que va haciendo Mabuse. Esas actividades incluyen ideas tan abyectas como atentar contra instalaciones de gas, plantas químicas o envenenar agua potable. Las pesquisas policiales apuntan, una vez muerto Mabuse, al Dr. Baum que, en la adoración incondicional que guarda hacia el siniestro doctor, o bien ha recibido sus ideas de forma telepática o bien ha sido vampirizado al transformarse la fascinación en locura (hay un plano de Baum dialogando con el espectro de Mabuse). Baum ha estado dirigiendo todo el entramado criminal y, al final de la película, como si fuera un círculo, acaba en una celda del hospital psiquiátrico garabateando folios como hiciera Mabuse.

El inicio de la película es espléndido, utilizando el sonido de una máquina de imprenta de forma machacona, y con el personaje de Hoffsmeiter acosado durante varias escenas en el interior de la imprenta y luego en la calle, y la manera con la que Lang utiliza el espacio para crear la sensación de cerco sobre él. A partir de ahí, toda la película tiene un ritmo trepidante y, siendo de argumento denso, está rodada con una agilidad y soltura propia de uno de los grandes directores del cine clásico, y con ese característico expresionismo del cine alemán de la época que tuvo en Lang uno de sus estandartes.

Se ha dicho frecuentemente que la prohibición de Goebbels venía por el hecho de identificar las perversas ideas criminales de Mabuse con el régimen nazi recién iniciado. No sé hasta qué punto eso es así, pero sin duda Lang, como hizo en sus películas de la serie negra rodadas en EEUU, estaba interesado en mostrar la realidad social que existía como sustrato a los hechos criminales que narraba en sus películas. Y, cuando Lang rueda esta película, la realidad social alemana tenía que estar bastante podrida como para que un partido fascista alcanzara el poder en enero de 1933 y desarrollara ideas incluso mucho peores que las de Mabuse.


UM JULGAMENTO

  Dado que la obra se desarrolló mayoritariamente en lengua portuguesa, es oportuno recuperar la frase del inefable Mourinho cuando dijo aqu...