Veo el remake de El tren de las 3:10, que dirigió James Mangold en 2007, con Rusell Crowe y Christian Bale en los papeles que, en la primera versión, interpretaron Glenn Ford y Van Heflin.
La historia original de Elmore Leonard es un buen punto de partida. Por un lado, un granjero acuciado por problemas económicos que acepta la misión de escoltar a un forajido detenido por la justicia y que, rodeado por la banda de este e incluso liberado del encargo por los que le han contratado, se empeña en cumplir la palabra dada. Por otro lado, un forajido simpático y socarrón, pero terriblemente cruel y sanguinario, que empieza a pensar en la redención viendo el noble y elogioso comportamiento de su captor.
Este remake es bastante parecido al original, salvo que, por lo que recuerdo, el hijo del granjero no tenía casi protagonismo en la versión original y aquí influye decisivamente en la trama, con especial incidencia en el desenlace que me parece mejor que en el filme original.
Bale compone un personaje dando muchos más matices e intensidad al papel del granjero que aquel interpretado por Van Heflin en la versión original. En cambio, y sin que Crowe haga una mala interpretación, Ford resultaba más convincente como el villano Ben Wade.
Mangold aúna bien las escenas de acción de la película, bastante entretenidas y bien rodadas como cuando el grupo que forman los protagonistas huye por una mina, con las escenas de duelo psicológico entre los personajes principales, con el punzante Wade intentando desequilibrar la entereza del granjero Dan Evans.
Un buen remake, que no desmerece al título origInal y que también contó, en un papel secundario, con Peter Fonda.
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